Cuando se cumplen diez días del segundo intento fallido para su investidura, la presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, abre toda posibilidad para que la extrema derecha entre en el Ejecutivo autonómico y sea un acuerdo entre ambas formaciones el que permita formar gobierno antes de que se consuma el plazo de dos meses y la repetición electoral sea la única vía para descongelar el bloqueo.
Al término de la reunión de la Junta Directiva Nacional convocada tras las elecciones de este domingo en Castilla y León, la candidata a la presidencia de la Junta extremeña ha asegurado estar centrada en darle estabilidad a la comunidad autónoma con un gobierno “que se dedique a hablar y a solucionar los problemas de los extremeños”. En esta línea, en alusión al papel que juega la formación de Santiago Abascal en ese objetivo de formar gobierno, Guardiola ha mostrado su plena disposición a que la extrema derecha ceda al acuerdo. "Con ellos dentro, con ellos como quieran. Hay que ponerse a trabajar ya y llegar a un acuerdo que sea bueno y beneficioso para los extremeños", ha aseverado en declaraciones a los medios este lunes.
En este mismo orden de cosas, ha insistido en que su voluntad de acuerdo lleva firme desde hace más de dos meses, concretamente, desde que en los comicios celebrados el 21 de diciembre el Partido Popular (PP) se hiciera con 29 escaños y se quedara a cuatro de la mayoría. “La gente lo está esperando ya con bastante necesidad y urgencia”, ha sostenido después de haberle lanzado el recado a la extrema derecha. Unas declaraciones que, además, las ha acompañado asegurando que no ha dejado de “tener contactos” con Vox y “de trabajar” para sacar adelante la investidura, pese al rechazo de Vox en ambos debates.
Negociaciones “medida a medida”
La postura de Guardiola se manifiesta de esta forma el mismo día que desde la cúpula nacional de Vox han garantizado que la extrema derecha se abre también a una negociación “medida a medida con plazo de cumplimiento”, eso sí, antes de llegar a gobernar no solo Extremadura, sino también Aragón y Castilla y León.
Con estas palabras se ha pronunciado Abascal también para referirse a las palabras defendidas por el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y por Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León. “Mañueco dice una cosa y Feijóo la contraria. Feijóo se ha hartado de decir que Vox no quiere entrar en los gobiernos, no quiere asumir el desgaste (…) Yo tengo que decir a Feijóo que no se preocupe, que sí, que vamos a gobernar en las tres regiones”, ha aseverado.
No obstante, en este discurso el líder de la extrema derecha ha insistido en que una posible coalición en los Ejecutivos autonómicos debe pasar por “un acuerdo programático medida a medida”. “Si no, no”, ha advertido.
En el otro lado de la moneda, el responsable de Génova ha apelado a la “responsabilidad” y a la “madurez” de Vox para cerrar acuerdos en Extremadura y en Aragón, ya que “existe la alternativa numérica y no puede fallar la alternativa política”. “Los españoles están dibujando la parte del cambio que le corresponde, los votos. Y a los partidos nos corresponde el resto, las ideas, el programa, la política y la responsabilidad. No podemos convertir la esperanza en frustración y no podemos convertir la ilusión en orfandad”, ha señalado.
Con todo ello, según ha apuntado Feijóo, “la estabilidad no es una concesión, es una obligación con los ciudadanos”. “La gobernabilidad no es un favor a un partido. Es el respeto que le debemos a la mayoría”, ha matizado.