El Parlamento de Galicia acoge el Debate sobre el Estado de la Autonomía, un cónclave en el que, como es habitual, tras varias horas de discurso del presidente de turno, el testigo pasa al resto de formaciones que ofrecen su réplica. 

Alfonso Rueda lo abrió elogiando su propia labor de Gobierno, al tiempo que aprovechó para anunciar una serie de medidas que, en sí mismas, suponen una especie de enmienda a los propios logros. Como reprocharon desde la oposición, suponen el reconocimiento de las carencias que presenta una comunidad autónoma gobernada desde hace casi dos décadas por el Partido Popular. 

Llamó la atención, entre las acciones a poner en marcha en lo que queda de legislatura y "consolidar el modelo de Galicia Calidade" las mejoras en las políticas de vivienda. Rueda, que en sus años al frente de la Xunta unidos a los de su predecesor, prácticamente no se construyó piso protegido alguno, hoy reconoció que la vivienda debe ser "un objetivo constante e irrenunciable", presumiendo de que "el 100% de las nuevas viviendas públicas comprometidas para este mandato ya están en marcha".

Curioso ha sido también el anuncio relativo a la sanidad pública, uno de los pilares del estado del bienestar que más ha sufrido los recortes y las privatizaciones durante estos años del PP en la presidencia autonómica, tal y como han venido denunciando desde el acceso de Alberto Núñez Feijóo a la dirección de la Xunta en 2007 distintos colectivos y asociaciones de usuarios y trabajadores del Servizo Galego de Saúde, Sergas.

Durante todo este tiempo, desde el Partido Popular se ha negado este hecho, hasta el punto de presumir de una de las mejores sanidades del Estado. Los datos que hace públicos, por ejemplo, la Plataforma Gallega en Defensa de la Sanidad Pública desmienten esto, con listas de espera crecientes para operaciones, falta de personal y una atención primaria deficitaria.

A pesar de que desde la Consellería se ha negado por pasiva y activa todo esto, hoy Rueda lo ha confirmado con el anuncio de que "en este semestre" se llevará a cabo lo que denominó "una reforma integral de la atención primaria para adaptarla a la realidad demográfica actual", curiosamente con la misma o menos población que hace 20 años, pero más envejecida. Además, esto complementará "la reforma de los Puntos de Atención Continuada (PAC) que está impulsando la Xunta con mejoras retributivas", según el comunicado lanzado desde el Ejecutivo gallego.

La sanidad gallega y sus 'debes'

Aunque, en palabras de la Xunta y de la Consellería del ramo, la sanidad pública va viento en popa en Galicia, este miércoles Rueda adelantó que su plan también incluye "la creación de una Dirección General de Atención Primaria dentro del Sergas", cuyo objetivo es "coordinar el sistema", además de poner en marcha "una unidad especial para centralizar el papeleo administrativo y liberar a los médicos de tareas burocráticas, así como un nuevo modelo de gestión de agendas". 

Todos los anuncios de hoy de Rueda, como le recordarán esta misma tarde, cuando se retome el debate, suponen un reconocimiento de todo lo que se ha hecho mal.

Así lo señaló el secretario general de los socialistas, José Ramón Gómez Besteiro, que tras el discurso del presidente gallego le acusó de exponer “un relato que no se corresponde con la Galicia real”, y de hacer “un ejercicio de propaganda que intenta tapar dos años de gestión sin rumbo y 17 años de políticas agotadas del Partido Popular”.

En concreto, afirmó que en su intervención Alfonso Rueda “hizo una enmienda a la totalidad de su propio Gobierno”, con un discurso alejado de la vida cotidiana de los gallegos y de los "problemas que hoy marcan el presente del país”. 

Entre otros asuntos citó el de la crisis de la vivienda. Sobre esto recordó que “hay más de 32.000 personas inscritas en el registro de demandantes sin ninguna respuesta real por parte de la Xunta”. 

También mencionó la sanidad pública, denunciando que "vive una situación límite que el presidente decidió ignorar”, con unas listas de espera “como no se recordaban en años” y una atención primaria “cada vez más debilitada”. “El problema existe, es evidente, pero la respuesta sigue siendo la misma: no hacer nada distinto”, afirmó.

Se acordó Besteiro de Altri a la hora de hablar de la "especialmente preocupante ausencia de un proyecto industrial para Galicia". "Pasamos de la opacidad de Altri a la opacidad de Recursos de Galicia, pero sin una estrategia clara de país”, añadió.

Otro de los anuncios que realizó hoy Alfonso Rueda fue la petición formal de una base de la Unidad Militar de Emergencias para la región. Cabe recordar que esta unidad fue creada siendo presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en medio de críticas y mofas por parte del Partido Popular. La justificación de esta solicitud se encuentra en la incidencia, sobre todo, de incendiso durante los meses estivales. 

El líder de los socialistas, en relación con este, indicó que “Galicia está ardiendo en pleno mes de abril mientras la Xunta presume de planificación con un Pladiga - Plan específico- que ni siquiera fue publicado”. “Hay más propaganda que prevención”, advirtió.