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Autonomías

La familia de un camionero fallecido en Portugal reclama que se celebre el juicio seis años después

Los familiares han pedido al CGPJ que impulse una causa por homicidio imprudente que sigue sin fecha pese al aval de la Audiencia de Badajoz

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Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). EP

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La familia de Reyes Gutiérrez Duel lleva más de seis años esperando que se celebre el juicio que deberá determinar si la muerte del camionero, fallecido en un accidente de tráfico en Portugal, puede constituir un homicidio imprudente. Sus familiares sostienen que el siniestro estuvo relacionado con el deficiente estado del vehículo que conducía y responsabilizan a la empresa propietaria del camión, una acusación que todavía debe resolverse en sede judicial.

El retraso del procedimiento llevó este martes a los allegados del fallecido a concentrarse ante los juzgados de Almendralejo. Su hijo, también llamado Reyes, asegura que la familia ha atravesado un largo proceso de desgaste y que su principal reclamación es que la causa avance y llegue finalmente a juicio. Tras la muerte de su madre, ocurrida pocos meses después de la de su padre, explica que ha asumido personalmente buena parte de las gestiones para mantener vivo el procedimiento.

Los familiares han trasladado además una queja al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para pedir que se inste al juzgado de Almendralejo a acelerar la tramitación. En el escrito denuncian que han pasado aproximadamente seis años desde los hechos sin que se haya celebrado juicio y describen una “profunda sensación de abandono y desprotección por parte de la Administración de Justicia”.

“Como familia de la persona fallecida, llevamos años esperando una respuesta judicial que nos permita conocer la verdad de lo sucedido”, señalan en la reclamación.

El accidente ocurrió en Portugal

Reyes Gutiérrez trabajaba como conductor para una empresa dedicada al sector hortícola cuando sufrió el accidente en las proximidades de Reguengos de Monsaraz, en Portugal. El camión volcó y terminó impactando contra varios árboles. El conductor falleció en el acto.

Según el informe policial citado en el procedimiento, el siniestro se produjo tras el reventón del neumático delantero izquierdo. La familia sostiene que existen además un informe pericial y un testimonio que respaldan la hipótesis de que el estado del vehículo pudo tener relación con lo ocurrido.

Representados por el abogado Marcos García-Montes, los familiares se querellaron contra la empresa propietaria del camión. En su escrito sostienen que los neumáticos se encontraban en mal estado y aseguran además que el vehículo no había superado la ITV. La acusación menciona otras supuestas deficiencias, entre ellas la ausencia de extintor.

La querella atribuye a los responsables de la empresa posibles delitos de homicidio imprudente y contra los derechos de los trabajadores. La familia dirige también la reclamación contra la aseguradora como posible responsable civil subsidiaria.

En caso de que se produjera una condena, los responsables podrían afrontar penas de prisión, además de las correspondientes responsabilidades civiles. La indemnización reclamada inicialmente por la acusación asciende a 392.000 euros.

La Audiencia avaló que el caso se juzgue en Extremadura

Durante estos años, el procedimiento tuvo que resolver primero una discusión sobre qué tribunal debía encargarse del caso. La empresa cuestionó la competencia del juzgado de Almendralejo al considerar que el accidente mortal se había producido en Portugal.

La Fiscalía y la acusación particular defendieron la posición contraria. Su argumento fue que el núcleo de la investigación no se limitaba al accidente, sino a las posibles condiciones de seguridad laboral en las que se encontraba el vehículo antes de iniciar el viaje. El centro de trabajo de la empresa está situado en Aceuchal, por lo que entendían que la eventual infracción se habría originado en España.

La Audiencia Provincial de Badajoz terminó respaldando esta interpretación. En su auto señaló que los hechos presuntamente delictivos debían entenderse cometidos en España, en el centro de trabajo de Aceuchal, donde, según la tesis de la acusación, se habría originado la falta de medidas de seguridad vinculada a los neumáticos, la ITV o el extintor.

El tribunal concluyó de esta forma que el juzgado de Almendralejo era competente para continuar con el procedimiento, aunque el resultado mortal se hubiera producido en territorio portugués.

Etiquetas Extremadura