Un mes después del inicio de su baja médica debido a una infección bacteriana que le causó una déficit motor en las piernas, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha retomado este lunes su agenda pública con una declaración institucional en la que se ha referido a los retos a los que se ha enfrentado el territorio catalán en los últimos treinta días y ha expresado el compromiso de su Ejecutivo de dedicarse plenamente a “preparar mejor el país” y “reforzar todos los servicios y todas las infraestructuras que sean necesarios”. “En Rodalies, en el conjunto de la red viaria y en el conjunto de servicios públicos nos hemos fijado un rumbo de exigencia y ambición que ejecutaremos de manera exhaustiva, metódica y rigurosa”, ha manifestado. 

En este sentido, el presidente del Govern ha asegurado desde la Galería Gótica del Palau de la Generalitat que su equipo llevará a cabo esta labor hasta garantizar la calidad y excelencia que “trabajadores, servidores públicos, usuarios y toda la ciudadanía” merece y que lo hará “decisión a decisión, acuerdo tras acuerdo, obra a obra y mejora a mejora hasta el final”. De la misma manera, ha avanzado que vienen meses importantes y decisivos para el futuro de Cataluña y éste es el momento “de convertir los deseos en compromisos reales”.

Asimismo, Illa ha afirmado que es consciente y conocedor de las necesidades del territorio que gobierna y los reclamos de su población y que estos tendrán respuesta por parte de su gobierno. “Sé lo que Cataluña necesita, sé lo que los catalanes y catalanas reclaman, sé lo que es necesario hacer y hoy digo de nuevo que lo haremos”, ha declarado. 

Además, el jefe del Ejecutivo catalán se ha mostrado con ganas de continuar trabajando “con conciencia, con responsabilidad y con exigencia, con valores y con razones”. “Cada uno tiene que cumplir con su deber y con su labor, labor que estoy muy contento y más determinado que nunca a poder continuar haciendo desde hoy mismo”, ha defendido.

Illa reivindica la sanidad pública frente su mercantilización

Durante su primera intervención pública desde el pasado 17 de enero, Illa también ha querido hacer una defensa a ultranza de la sanidad pública y sus profesionales, gracias a la cual ha podido recuperarse de la enfermedad que ha padecido, una osteomielitis púbica en concreto, la cual ha sido tratada en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. “Si he podido superar la dolencia y reincorporarme a la vida diaria, no es fruto de la suerte ni de la casualidad. Es gracias a nuestro sistema de salud público y a todas las personas que lo conforman. Un sistema de salud excelente, con recorrido de mejora, pero con vocación de excelencia”, ha remarcado. 

“La salud es un bien, un derecho íntimo y personal y, al mismo tiempo, también un derecho colectivo y compartido. Es el derecho más elemental que tenemos, porque sin salud no hay libertad, ni igualdad, ni tampoco prosperidad”, ha sostenido el presidente del Govern, que ha subrayado la importancia de evitar la privatización del sistema sanitario, señalándola como una manera de mercantilizar el estado del bienestar y “los valores humanos que lo sustentan”. Por esta razón, Illa ha reivindicado “la política de los valores” como la buena política frente a la del mercado. 

"No podemos caer en la trampa de deshumanizarnos entre nosotros. En ninguna circunstancia"

Justamente, en su declaración institucional, Illa se ha referido también al conjunto de valores que conforman el modelo de sociedad democrática: libertad, igualdad, convivencia y fraternidad. Fundamentos que, según el presidente de la Generalitat, deben contar con el compromiso tanto individual de cada ciudadano como colectivo por parte de las instituciones democráticas y las políticas públicas. 

Un conjunto de valores que Illa ha recordado que forman parte del sentido de humanidad, abogando por emplearlo en un contexto de auge de discursos extremistas y reaccionarios que van en contra de este principio. “No podemos caer en la trampa de deshumanizarnos entre nosotros. En ninguna circunstancia: ni en el debate político, ni en las relaciones humanas, ni en las relaciones entre territorios”, ha defendido. 

De la misma manera, Illa ha expresado el deber “primero e ineludible” de los representantes públicos de dar ejemplo de humanidad y la necesidad de acabar con el miedo que algunas personas pretenden “inocular para su propio beneficio”, aprovechando el malestar de la sociedad ante dificultades como el acceso a la vivienda o la angustia provocada por situaciones como las emergencias climáticas vividas en los últimos tiempos. “No podemos permitir que nadie aproveche esta situación para enfrentarnos unos con otros”, ha manifestado.

La reincorporación a la actividad institucional se producirá de forma progresiva

Por otro lado, Illa ha querido dedicar varios agradecimientos. El primero de ellos a todo el equipo de profesionales del Vall d’Hebron, liderados por el gerente del hospital, Albert Salazar, y a todo el personal y conjunto de trabajadores del centro médico. Igualmente, ha puesto en valor la labor de su sustituto en funciones, el conseller de la presidencia, Albert Dalmau, y del resto de miembros de su Ejecutivo.

En cuanto a su reincorporación a la actividad instucional, ha señalado que se producirá de manera progresiva, respetando en todo momento las indicaciones médicas para recuperarse de la osteomieltis púbica. Una enfermedad que hace un mes provocó que tuviera que ser ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y que conlleva un tratamiento de alrededor de ocho semanas de duración.