Este miércoles se celebrará en Barcelona la primera edición del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, un galardón que pretende apoyar a la literatura hispana dando reconocimiento a algunas de las mejores obras en español o incluso en otra de las lenguas cooficiales de España publicadas cada año. La obra que se alce como gran ganadora de la gala que tendrá lugar en el Museu Marítim recibirá nada más y nada menos que un millón de euros. Con la expectación generada por una distinción como esta y a pocas horas de conocer cuál saldrá como triunfadora de la noche, los autores de las cinco finalistas han concedido este martes una rueda de prensa en el mismo recinto en el que mañana conocerán quién de ellos será el premiado. 

Los protagonistas del evento son el escritor colombiano Héctor Abad Faciolince, con Ahora y en la hora (Alfaguara); la chilena Nona Fernández, con Marciano (Random House); el madrileño Marcos Giralt Torrente, con Los ilusionistas (Anagrama); la argentina Samanta Schweblin, con El buen mal (Seix Barral); y el catalán Enrique Vila-Matas, con Canon de cámara oscura (Seix Barral). Uno de ellos obtendrá el suculento premio y lo sumará a los 30.000 euros que Aena concederá a cada uno por estar entre los cinco finalistas

En el acto, los escritores han aprovechado para defender la importancia de que existan premios de tal envergadura como el otorgado por Aena dentro del mundo literario, tanto por la oportunidad de darse a conocer por un público más amplío que ofrece como por el apoyo que supone para los autores contar con más recursos económicos, teniendo en cuenta lo complicado que acostumbra ser ganarse la vida escribiendo libros hoy en día. Una opinión que han compartido los cinco, algunos de ellos asegurando que, a pesar de los años que llevan dedicándose a su profesión, les cuesta vivir de ella.

Un reconocimiento que aporta visibilidad 

En este sentido, para Enrique Vila-Matas, la palabra que mejor resume el valor real del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana es la visibilidad. “Encontrarme entre los finalistas me facilita a mí que mucha gente que no me leería nunca me lea y esto es de alguna forma como si hubiera ganado porque el premio para mí es aumentar los lectores”, ha declarado. 

De la misma manera, Marcos Giralt ha señalado que lo que pretende el premio es “romper esa línea del mundo pequeño de la literatura” y visibilizar a sus finalistas, asegurando que no son unos seleccionados previsibles. Además, se ha mostrado sorprendido de la concepción que algunos periodistas culturales y críticos tienen sobre “la consagración de determinadas figuras” al haberle considerado un escritor consagrado, apuntando que a sus 58 años todavía no ha conseguido poder vivir únicamente de escribir libros.

Los finalistas defienden el Premio de Narrativa ante posibles polémicas

Sobre las polémicas que puedan haberse generado por la cuantía del premio entregado por Aena, Giralt ha opinado que se trata de una controversia “artificiosa”, remarcando que “es habitual que las empresas públicas inviertan en el arte” y que el millón de euros servirá para “atraer la atención sobre el premio”. “El mundo literario es tan pequeño y tan acanallado que a veces surgen estas polémicas un poco absurdas”, ha manifestado. 

Por su parte, Héctor Abad ha destacado como algo positivo poder tener la suerte de recibir un premio como este en un contexto en el que, según explica el barcelonés, al dedicarse a la literatura, los autores son conscientes de que se trata de “una profesión larga y difícil, cuyo destino más probable es el fracaso”. Igualmente, ha afirmado que el mundo literario está educado “para tener especie de espíritu mefistofélico” que lleva a criticar y dudar siempre de las cosas y que “está bien que sea así”, pero ha subrayado que en otras profesiones se otorgan premios mucho más grandes y nadie protesta.

 Los escritores debemos hacer voto de pobreza, pero el voto no tiene que ser perpetuo

 “Los escritores debemos hacer voto de pobreza, pero el voto no tiene que ser perpetuo”, ha reivindicado Abad en relación con el premio concedido por Aena. En la misma línea, se ha expresado Samanta Schweblin, quien también cree que está bien que se piense y se critique, pero ha defendido que “tenemos que ser muy cuidadosos en no sacrificar el espacio que trae este premio”.

Asimismo, Nona Fernández, quien ha revelado que no conocía la existencia del galardón hasta que se le notificó que era una de las finalistas, quedándose “en shock”, ha sostenido que para los escritores “es muy importante recibir reconocimiento”. Para la escritora chilena, parte de la relevancia de los premios que aportan recursos económicos a los escritores reside en que les permite comprar tiempo para poder sentarse a escribir libros.

Respecto a la polémica, según Fernández, “es imposible dejarla fuera”, aunque ha sostenido que peleará ante cualquier intento de que los premios literarios desaparezcan, como ha apuntalado que está acostumbrada a hacer, debido a que en Latinoamérica muchos  “han sido jibarizados o eliminados directamente”. Además, ha valorado que se reconozca a las obras literarias en un contexto mundial en el que ha asegurado que se necesita “más pensamiento y más lectura”

Aena ha firmado acuerdos de colaboración para potenciar la visibilidad del premio y expandir su presencia en Latinoamérica

La intención es que el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana se convierta en una convocatoria anual y que la fecha de anuncio de los ganadores siempre sea próxima a la celebración de un día tan importante para la literatura catalana como es Sant Jordi, aunque todavía no se ha decidido si la gala permanecerá en la ciudad condal o se trasladará a otras localidades en futuras ediciones, como ha explicado María Gómez, directora de comunicación de Aena. “La opción de que sea aquí o en otros lugares se puede barajar y lo tendremos que pensar. Lo que no cabe duda es que Barcelona es un centro editorial fundamental importantísimo, si no el que más, en España”, ha señalado. 

Por otro lado, Gómez ha detallado que Aena ha firmado acuerdos de colaboración con la Cátedra Vargas Llosa y la Fundación Gabriel García Márquez (Gabo) “para potenciar la visibilidad del premio” con el fin de, entre otros objetivos, poder expandir su presencia al otro lado del Atlántico. “Estamos trabajando en generar con ellos acciones conjuntas en distintas geografías, tanto en España como en Latinoamérica, porque allí hay un mercado literario muy potente”, ha indicado.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio