El PP catalán ha pretendido cruzar otra vez una peligrosa línea roja en el Parlament al defender una moción que rechazó el resto de grupos políticos en su totalidad, con la excepción de C's, en la que insta a los extranjeros sin trabajo a regresar a sus países de origen o a limitar las ayudas sociales a los que tengan residencia oficial de cinco años.

Prohibición del burka y la construcción de mezquitas
La moción incluía aspectos ya defendidos anteriormente por el PP, como la prohibición del burka o la construcción de “nuevas macromezquitas", pero, además, incluía “impulsar la priorización de las ayudas municipales no ligadas a servicios de urgencia a quienes tienen residencia plenamente legal” o establecer un mínimo de cinco años para poder acceder a servicios sociales básicos de la Generalitat, según adelanta El Periódico de Catalunya.

El PP se escuda en que en Europa "se habla del tema"
El diputado del PP Sergio Santamaría justificó la moción de su grupo en que el británico David Cameron y el francés Nicolas Sarkozy ya aplican, según dijo, medidas en la línea de lo que propone su partido. “Los líderes europeos hablan del tema”, subrayó el popular, al que le llovieron las críticas desde la oposición.

En la línea de Le Pen
Pere Bosch, de ERC o David Companyon, de ICV-EUiA recordaron a David Santamaría su fracaso en las elecciones municipales del 24-M. como alcaldable de Salt, a las que se presentó precisamente con este tipo de postulados.

El socialista Ferran Pedret calificó de “mezquina” la campaña que hizo el PP catalán, según precisó, al estilo de “Marine Le Pen”, y reprochó a los populares que comenzaran su moción afirmando que rechazan el racismo y la xenofobia, para luego defender justo esa postura.

¡Qué hostia...!
David Fernàndez (CUP) recordó el 70º aniversario de la liberación de los campos nazis y terminó su discurso alarmado: “Qué hostia, Santamaría, qué hostia”, es posible que en referencia a la frase de Rita Barberá tras su batacazo el 24-M.

C's apoya dos puntos
Desde CiU, Ferran Falcó afirmó que su partido no es “buenista”, pero tampoco “ridículamente racista”. Incluso, el diputado de Ciutadans tildó de “populista” al PPC y lamentó partes del texto, aunque su partido fue el único que presentó enmiendas y votó a favor de dos puntos: el que condena el racismo y el que pide el veto del burka.

SOS Racisme ya ha condenado la moción que intentó impulsar el PP catalán porque, según subraya, “incita al odio” y es “racista”.