El Parlament de Cataluña ha decidido este martes seguir adelante con la amonestación pública al diputado de Vox Joan Garriga por calificar de “asesino” al expresidente de la Generalitat asesinado por el franquismo, Lluís Companys, pese al sorprendente apoyo de Aliança Catalana para evitar que se procediera con la sanción. Así lo ha determinado la Junta de Portavoces de la Cámara catalana en una votación en la que la posición de la formación liderada en el territorio catalán por Ignacio Garriga y el partido de Sílvia Orriols con los votos también del PP no ha sido suficiente para impedir la penalización.

De esta manera, la Junta de Portavoces ha rechazado este martes los dos escritos presentados por Vox reclamando que se reconsiderara la amonestación pública impuesta a Garriga después de que la Comissió de l’Estatut del Diputat resolviera los dos expedientes que abrió en octubre de 2025 al diputado por vulnerar el Código de Conducta del Parlament en dos ocasiones distintas, entre las que se encuentra el ataque a Companys. El órgano señaló el pasado mes de julio que ambos casos suponen una “falta leve”. 

El expediente a Garriga por el ataque a Lluís Companys se abrió a petición de ERC y Comuns por llamarlo “asesino” después de que Vox colocara varios carteles calificando al expresidente de la Generalitat de dicho término frente a un acto de homenaje al político catalán represaliado por el franquismo con motivo del 85 aniversario de su fusilamiento celebrado en el Parlament el pasado mes de octubre. Una ofensa que el líder de Vox en Cataluña, Ignacio Garriga, aseguró que la formación repitiría este año. 

En cuanto al otro procedimiento de verificación que compete a Garriga, se trata de un expediente iniciado a solicitud del PSC por una intervención en el hemiciclo del Parlament en la que acusaba a los socialistas de “gastarse el dinero en drogas y prostitutas”. Palabras pronunciadas en mayo de 2025.

Orriols asegura que la diputada de Aliança Catalana se ha equivocado al votar

Lo que más ha sorprendido de la votación realizada este martes por la Junta de Portavoces ha sido la posición de Aliança Catalana, debido a que choca con su reivindicación del catalanismo que apoye no penalizar un insulto a una figura como Companys, asesinado por el régimen franquista en 1940. De hecho, el partido de extrema derecha independentista participó en el homenaje que Vox intentó reventar con la colocación de carteles difamatorios hacia el expresidente de la Generalitat. 

Sin embargo, según ha explicado Sílvia Orriols en un mensaje publicado tras la reunión de la Junta de Portavoces, el voto de Aliança Catalana se habría tratado de un error de la otra diputada del partido, Rosa Maria Sobrerana. “En ningún caso Aliança Catalana tolera ni avala que Vox llame asesino a Lluís Companys. Llamarle asesino a alguien sin pruebas no es libertad de expresión, es calumniar”, ha apuntado. 

El Parlament también acordó amonestar a Sílvia Orriols 

El voto, aparentemente errado, de Aliança Catalana no encaja con su catalanismo, pero sí con su rechazo a la función de la Comissió de l’Estatut dels Diputats y a las sanciones por vulnerar el Código de Conducta del Parlament expresado a causa de la apertura de un expediente a Sílvia Orriols por sus comentarios islamófobos hacia la diputada de ERC Najat Driouech. El proceso vinculado a Orriols fue resuelto a la misma vez que el de Garriga y con el mismo resultado: se determinó que había cometido una falta leve y se le impuso una amonestación pública. 

En concreto, Orriols ha atacado en diversas ocasiones a Driouech en sede parlamentaria por vestir el hiyab (velo islámico). Entre los comentarios que la líder de Aliança Catalana ha dirigido a la diputada republicana de origen marroquí, se encuentra la acusación de promover el “fundamentalismo islámico” y “la misoginia”, pero las críticas por su religión han sido continuas desde el inicio de la legislatura. Por esta razón, ERC presentó un escrito ante la Comissió de l’Estatut dels Diputats denunciando el uso reiterado de expresiones “vejatorias” por parte de la dirigente ultra.

Tras resolver el expediente abierto a Orriols, la Comissió de l’Estatut dels Diputats no solo planteó sancionarla por cometer una falta leve del Código de Conducta, sino que también propuso al Parlament elevar la cuestión a la Fiscalía de Delitos de Odio y Discriminación. La líder de Aliança Catalana no tardó en responder y lo hizo acusando al órgano de realizar un “espectáculo lamentable” y de generar “indefensión absoluta” hacia ella y Garriga. 

Asimismo, la Comissió de l’Estatut dels Diputats instó a que se realizará una reforma del Reglamento del Parlament para blindar las sanciones contra los discursos disminatorios, ofensivos o incitadores al odio que se produzcan en el marco de la actividad parlamentaria. Tan solo unos pocos días después, los grupos parlamentarios del PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP registraron una proposición de ley para llevar a cabo la modificación legislativa con la que se dotará a la Cámara catalana de los instrumentos normativos adecuados para ello. 

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