Castilla-La Mancha es cada vez una región más atractiva. Ya no solo en el ámbito turístico, donde se encuentra batiendo récords, sino también para vivir. Donde antes había recortes en sanidad y educación y se anunciaban despidos, cierres de empresas y paralización de obras, ahora hay un aumento incesante en los servicios públicos.
De ahí que, según cifras del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, haya 5.300 vecinos de la Comunidad de Madrid que se han desplazado a Castilla-La Mancha para conseguir una plaza en un centro de personas con discapacidad intelectual.
Es simplemente una diferencia en el modelo de gobierno de Page y Ayuso. De la privatización de más del 50% de los servicios básicos como educación o sanidad, a la práctica totalidad de servicios públicos que ofrece Castilla-La Mancha. “Parece mentira que de una de las Comunidades Autónomas más ricas de España se vengan a una de las más humildes”, asegura Page, pero así es.
Este dato se suma a los que ya son notorios, como la diferencia en la apuesta por las universidades. Mientras que en la Comunidad de Madrid suponen un modelo de negocio y se ataca con recortes a las universidades públicas, en Castilla-La Mancha la primera matrícula es gratis y la ampliación de sus campus universitarios no para.
De hecho, Page ha anunciado que a principios del mes que viene se va a presentar el proyecto de ampliación del campus de Talavera de la Reina, apostando aún más por la Universidad de Castilla-La Mancha.
Además, y también en materia de servicios básicos, Page ha anunciado el aumento de las pruebas del talón que se realizan a recién nacidos hasta las 34, y la aprobación de un servicio de ‘teleictus’, cuyo objetivo es reducir el tiempo de actuación médica desde que tiene lugar el ictus hasta que los médicos atienden al paciente: “Cada minuto de traduce en tiempo de vida”, asegura Page, que anuncia que comenzará el 9 de febrero en el Hospital de Almansa.
Una gran apuesta por los servicios básicos que ha llegado precisamente en la inauguración de un nuevo CEIP en la ciudad de Albacete, “una ciudad que está de dulce” y donde los proyectos salen adelante gracias a la colaboración institucional, según el presidente.
Tengo yo que volver a nacer para que alguien me diga que tiene más derecho un ciudadano de Granollers a la educación o a que se le trate un infarto que uno de Albacete
Precisamente en defensa de los servicios básicos de Castilla-La Mancha, Page ha vuelto a cargar contra el modelo de financiación aprobado por el gobierno. El presidente castellanomanchego defiende que “detrás de cada número hay colegios, institutos, centros de salud u hospitales. La gente frivoliza con esto pero el 90% que nos gastamos es educación, sanidad o prestaciones sociales”.
En este sentido, Page se ha defendido de quienes le han acusado de haber sido muy duro en sus críticas al nuevo modelo de financiación, asegurando que “no se trata de tener más que nadie, como quieren los independentistas. No es que quieran más, que todos queremos más, quieren más que los demás. Eso se llama privilegio. Esta comunidad autónomas no se si nació para ser la mejor de Europa, pero no para tener menos que los demás”.