El PSOE de Castilla-La Mancha ha decidido posponer cualquier decisión sobre la reforma del Estatuto de Autonomía hasta la celebración de las elecciones andaluzas y sitúa el mes de mayo como una posible “ventana de oportunidad” para reactivar el diálogo, según ha indicado su portavoz, Sergio Gutiérrez.

Los socialistas apuntan al Partido Popular como responsable del bloqueo del proceso y le instan a definir su posición. Además, desde el PSOE consideran que deberán “replantear la hoja de ruta para tomar una decisión en un sentido o en el contrario”, en palabras de Gutiérrez, que sitúa en los `populares´ el actual estancamiento de la negociación.

En este sentido, el portavoz socialista ha asegurado que “dirigentes del PP nos han dicho que esperemos a que termine el periodo electoral por si se abre la ventana de oportunidad”, en referencia al escenario posterior a las elecciones.

Gutiérrez ha defendido que “la pelota está en el tejado del PP”, al considerar que los populares “son los que firmaron un acuerdo, los que se comprometieron con toda la sociedad de Castilla-La Mancha, los que fueron en representación de las Cortes a defender el conjunto del Estatuto en el Congreso de los Diputados y los que lo han traicionado”. Además, ha instado a los populares a “volver al consenso” y a “demostrar un mínimo de valentía para defender lo que firman ante la opinión de sus líderes en Génova”.

El dirigente socialista sostiene, asimismo, que desde el PP regional se le habría trasladado que el cambio de posición responde responde a una “imposición” de la dirección nacional, en un contexto marcado por el avance de Vox en distintos ciclos electorales autonómicos.

El Estatuto, en el centro del choque político

El debate sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha continúa en el Congreso tras el acuerdo inicial entre PSOE y PP, que posteriormente ha derivado en discrepancias sobre distintos aspectos del texto. Desde el PSOE se insiste en que el avance solo será posible si se recupera el consenso político que permitió su impulso inicial.

El origen del actual bloqueo se sitúa en ese punto, ya que el acuerdo contemplaba ampliar la horquilla de escaños hasta un máximo de 55 diputados, frente a los 33 actuales, con el objetivo de mejorar la proporcionalidad y corregir el desequilibrio de representación. Esta cuestión quedó en suspenso tras la ruptura del acuerdo por parte del Partido Popular al introducir una enmienda que condiciona esa modificación.

La carrera profesional sanitaria abre otro frente

En paralelo, Gutiérrez ha defendido la recuperación de la carrera profesional sanitaria en Castilla-La Mancha, aprobada con respaldo sindical y profesional, y ha criticado la actitud del PP, al que reprocha su falta de apoyo a lo que considera un avance en derechos laborales.

“El Partido Popular no se compromete y busca excusas para no respaldar acuerdos que son positivos para la sanidad pública”, ha señalado.

El dirigente socialista ha contrapuesto modelos de gestión, asegurando que “no es lo mismo quienes recuperan derechos que quienes los recortan”. En esa línea, ha afirmado que “no es lo mismo los que quieren garantizar el progreso que los que quieren privatizar, los que recuperan que los que recortan, los que consolidan que los que privatizan o los que construyen centros sanitarios frente a los que los cierran”.

También ha defendido la acción del Ejecutivo autonómico, asegurando que “solo hay un partido y un gobierno, el del PSOE y Emiliano García-Page, capaz de consolidar, recuperar y fortalecer el sistema sanitario público en Castilla-La Mancha”, y ha añadido que “se está reconstruyendo el sistema tras los recortes y el impacto de la pandemia”.

Por último, ha subrayado que existen “problemas comunes en toda España, pero recetas diferentes”, defendiendo el modelo socialista frente a quienes, a su juicio, “aprovechan los problemas para desmantelar la sanidad pública y hacer negocio”.

El ‘Trump de la Mancha’ y la deriva del PP regional

Gutiérrez ha ampliado sus críticas al liderazgo de Paco Núñez, al que atribuye una estrategia “cada vez más aislada” y alejada de distintos sectores sociales y económicos de la región, con posiciones “radicales en la forma y alejadas del consenso”.

En este contexto, ha llegado a definir al dirigente popular como “el Trump de la Mancha”. “Lo que están demostrando al final es que Núñez es un Trump a lo pequeñito. Es radical en la forma, populista en el fondo y cada vez más aislado, enfrentado a organizaciones agrarias, al sector de la hostelería, a entidades humanitarias y también a la propia Iglesia Católica”, ha afirmado.

Asimismo, ha añadido que “cuando alguien se muestra populista en el fondo, radical en la forma y aislado del sentido común, se acerca peligrosamente a lo que es Trump”, en referencia a lo que considera una deriva “populista y confrontativa” del Partido Popular en Castilla-La Mancha.