El debate sobre la sanidad pública ha vuelto a situarse en el centro de la agenda política en Castilla-La Mancha. Esto se ha reflejado durante la sesión plenaria celebrada este jueves en las Cortes autonómicas, donde se ha abordado el Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 10 de marzo. Una norma que regula el derecho a la atención sanitaria financiada con fondos públicos para personas extranjeras que, residiendo en España, no cuentan con residencia legal en el territorio.
La normativa ha reabierto la confrontación política en la región. Mientras Vox ha exigido su derogación y ha pedido “combatir” el fenómeno del turismo sanitario, el Partido Popular ha alertado de que el sistema sanitario se encuentra “al límite” y ha reclamado revisar la cobertura sin comprometer recursos. Por su parte, el PSOE ha defendido el decreto como un instrumento para garantizar la universalidad del sistema y asegurar que “nadie quede al margen de la atención sanitaria”.
El portavoz de Vox en las Cortes regionales, Iván Sánchez, ha endurecido su posición en el debate parlamentario. Durante su intervención, ha reclamado “combatir el turismo sanitario” y ha advertido de que “España no puede ser el hospital del mundo”. En su argumentación, ha vinculado la presión del sistema sanitario con la llegada de población extranjera y ha defendido la necesidad de limitar el acceso a la sanidad pública.
Desde la formación de Santiago Abascal también se ha insistido en que el modelo actual “pone en riesgo la sostenibilidad del sistema” y en que “hay que frenar este efecto llamada”, en línea con su propuesta de restringir la cobertura sanitaria en función de la situación administrativa.
El PP alerta de una sanidad “al límite”
Por su parte, el Partido Popular ha optado por centrar sus críticas en la situación del sistema sanitario. La secretaria general del PP en Castilla-La Mancha, Carolina Agudo, ha asegurado que la sanidad se encuentra “al límite”, advirtiendo de que la presión asistencial y los problemas estructurales están llevando al sistema a una situación crítica.
Desde el PP se ha pedido al PSOE que no respalde el decreto estatal sobre atención sanitaria a personas migrantes, afirmando que “va el Partido Socialista de Emiliano García-Page y apoya el último disparate del señor Pedro Sánchez, que viene a agravar aún más la presión sobre el sistema sanitario”.
En esta línea, la formación ha insistido en que “es de ser unos irresponsables incentivar la inmigración irregular tapándolo de universalidad, cuando todos sabemos que va a acabar en unas puertas abiertas sin control”. Además, han subrayado que “no se puede ampliar la cobertura sin garantizar los recursos necesarios” y que decisiones de este tipo “agravan los problemas existentes”.
El PSOE defiende una sanidad “sin exclusiones”
Frente a este bloque, el PSOE ha respondido con un discurso centrado en la defensa del modelo universal. El viceportavoz de Sanidad del grupo socialista, José Antonio Contreras, ha defendido que en la región “se garantiza que nadie quede al margen del sistema sanitario”, subrayando que este enfoque “fortalece la igualdad, el bienestar común, la convivencia y la confianza institucional”.
No se puede venir a las Cortes con bulos, ni con ideas para generar odio al diferente
Durante su intervención parlamentaria, Contreras ha insistido en que la sanidad universal es un principio básico, afirmando que “la atención sanitaria no puede depender de la situación administrativa” y que el sistema debe mantenerse “en igualdad de condiciones para toda la ciudadanía”.
El dirigente socialista ha elevado además el tono contra la oposición, pidiendo que no se utilicen determinados argumentos en el debate político. “No se puede venir a las Cortes con bulos, ni con ideas para generar odio al diferente”, ha señalado, en referencia a los discursos que vinculan la presión sanitaria con la población migrante.
“Un chivo expiatorio” en el debate político
En esa misma línea, ha denunciado que tanto el PP como, especialmente, Vox recurren a estrategias que buscan responsabilizar a los colectivos más vulnerables. Según sus palabras, se intenta buscar “un chivo expiatorio” que “son siempre las personas más débiles de la sociedad, para echarles la culpa de todo y para justificar su discurso de odio, de xenofobia y racismo”.
Contreras también ha recordado el marco legal en el que se sustenta el sistema sanitario, afirmando que España actúa conforme a “los derechos humanos” y a los compromisos adquiridos en el ámbito europeo.
En este sentido, ha defendido que la universalidad de la sanidad no es solo una decisión política, sino también una obligación enmarcada en los principios fundamentales que rigen el Estado.