El Gobierno de Castilla-La Mancha ha elevado el tono este jueves contra el Partido Popular tras la visita del vicesecretario del PP, Elías Bendodo, a Talavera de la Reina y su defensa del agua para la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia. El vicepresidente segundo del Ejecutivo autonómico, José Manuel Caballero, ha calificado de "ofensivas" unas declaraciones que, a su juicio, suponen un nuevo ejemplo del desprecio del PP hacia los intereses hídricos de la región.

Desde Ciudad Real, Caballero ha considerado "absolutamente incomprensible" que un dirigente nacional del Partido Popular se desplace hasta Castilla-La Mancha para defender que la prioridad del agua debe situarse en otros territorios. La escena vivida en Talavera, en pleno paso del Tajo, ha sido interpretada por el Gobierno regional como un agravio que trasciende lo político y afecta al conjunto de la ciudadanía.

El vicepresidente segundo ha insistido en que las palabras de Bendodo no solo han sido ofensivas para el Ejecutivo autonómico, sino para todos los castellanomanchegos, independientemente de su ideología. En este sentido, ha subrayado que el agua es un recurso "imprescindible" para la región, estrechamente ligado a su desarrollo económico y, especialmente, al sector agrícola, uno de los pilares de Castilla-La Mancha.

Pero más allá de las declaraciones del dirigente nacional del PP, el foco del Gobierno regional se ha situado también en la actitud de Paco Núñez. Caballero ha cuestionado abiertamente que el líder del PP en Castilla-La Mancha no se desmarcara del mensaje lanzado en Talavera, poniendo en duda si realmente defiende los intereses de la región o si actúa en función de las directrices de Génova. El silencio cómplice de Núñez ante el posicionamiento de su partido ha sido uno de los aspectos más señalados.

El Ejecutivo autonómico ha ido más allá y ha acusado al Partido Popular de mantener una estrategia política que sitúa sistemáticamente los intereses hídricos del Levante por encima de los de Castilla-La Mancha. Una línea que, según Caballero, no es puntual, sino que responde a una forma de actuar consolidada dentro del partido, que se ha vuelto a evidenciar con la visita de Bendodo.

El Gobierno defenderá "con uñas y dientes" los intereses hídricos

En este contexto, el vicepresidente segundo ha advertido de que el Gobierno de García-Page defenderá el agua de la región "con uñas y dientes", incluso si eso implica confrontar tanto con el Gobierno de España como con el propio Partido Popular. Una declaración que refleja el nivel de tensión política que ha generado el episodio de Talavera y que vuelve a situar el debate del Tajo en el centro de la agenda regional.

Las palabras de Caballero han servido así para reforzar la crítica al PP, al que ha acusado directamente de "empeñarse en despreciar esta tierra" con posicionamientos como el expresado por Bendodo. El choque político en torno al agua vuelve a escalar, con un Partido Popular señalado por su alineamiento con otras comunidades autónomas y un Gobierno regional que trata de capitalizar la defensa del Tajo como una cuestión de identidad y de futuro para Castilla-La Mancha.