La operación Kitchen, que investiga el presunto espionaje y la destrucción de pruebas del Partido Popular, llega al juicio en la Audiencia Nacional con el foco en los audios grabados por el excomisario José Manuel Villarejo. Aunque fueron excluidos del juicio, mencionan la gestión de documentos sensibles, incluida la “libretita”, y reavivan el debate sobre la implicación de María Dolores de Cospedal y otros dirigentes del PP en Castilla-La Mancha.
En este contexto, la portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, ha sido contundente sobre la implicación política. "No sabemos si Cospedal ordenó directamente el uso de medios públicos del Estado para tratar de borrar la corrupción del PP. Lo que sí sabemos, porque lo ha escuchado toda España, es que Cospedal estaba en el ajo".
Padilla también ha recordado declaraciones de Cospedal que, a su juicio, evidencian su conocimiento y participación en la trama. "Fue muy explícita cuando dijo que había que conseguir esa libretita… o incluso frases más contundentes, como que había que laminar al cabrón". La portavoz aclara que, aunque no se pueda determinar si Cospedal tomó la decisión final, "estaba claro que formaba parte de la cadena".
Para Padilla, los ciudadanos de Castilla-La Mancha han actuado de manera distinta a la del PP. "Dijeron no a los recortes, no a la soberbia, no a la corrupción. Cada legislatura lo expresan de manera más contundente: no a la corrupción y sí a un gobierno honrado".
La portavoz ha destacado la gestión del Gobierno regional durante la pandemia de COVID-19 como ejemplo de protección frente a estafadores."Este Gobierno mantuvo a raya a corruptos y estafadores, algo que la ciudadanía conoce y valora". Según Padilla, este respaldo explica el apoyo constante al presidente Emiliano García-Page durante casi once años de gobierno.
Padilla ha enfatizado que, mientras el PP mantiene prácticas del pasado y no termina de desvincularse de episodios de corrupción, el Ejecutivo regional ha trabajado con transparencia, legalidad y honradez, marcando la diferencia con otros modelos de gestión.
El PP y la sombra de Kitchen en Castilla-La Mancha
La portavoz ha acusado al PP de mantener "una realidad paralela" en Castilla-La Mancha, pese a los casos de corrupción que han salpicado a dirigentes del partido. A su juicio, en el PP de Paco Núñez "siguen encadenados y no terminan de soltar lastre".
El Ejecutivo regional ha defendido que su actuación durante estos años ha sido constante, basada en principios de legalidad y en la protección de los intereses públicos. Según Padilla, el juicio Kitchen confirma la participación de altos dirigentes en maniobras irregulares y pone de relieve la diferencia con la gestión del Gobierno de Castilla-La Mancha. "Este Gobierno es un gobierno limpio, transparente y honrado".
Finalmente, la portavoz ha subrayado que el respaldo de la ciudadanía al presidente Page refleja la confianza en un modelo de gobierno responsable y eficiente. "Los ciudadanos valoran que haya un Ejecutivo que cumple la ley, gestiona con transparencia y mantiene a raya la corrupción".