El Partido Popular de Castilla-La Mancha da por hecho que Paco Núñez volverá a ser su candidato a la Presidencia de la Junta en las próximas elecciones autonómicas previstas para 2027. Será, por tanto, el tercer intento consecutivo del dirigente albaceteño para tratar de desalojar del Palacio de Fuensalida al presidente regional, Emiliano García-Page, después de haber sido derrotado en las dos citas electorales anteriores.

Así lo ha asegurado la secretaria general del PP de Castilla-La Mancha, Carolina Agudo, en una entrevista concedida a Europa Press, en la que ha adelantado que no hay dudas de que Núñez repetirá como cabeza de cartel. Según ha explicado, el partido no contempla por ahora la celebración de un congreso regional para decidir el liderazgo, ya que esa convocatoria depende exclusivamente de la dirección nacional del partido y no de la estructura autonómica.

Agudo ha defendido que Núñez mantiene un “liderazgo indiscutible” dentro del partido en la región y ha insistido en que el PP trabaja desde las cinco direcciones provinciales con “perfecta sintonía y conexión”. A su juicio, la organización regional es “una roca” que se prepara para aprovechar el supuesto “ciclón” electoral que, según sostiene, ya se ha producido en otras comunidades autónomas gobernadas por el PSOE.

El respaldo interno al líder regional llega después de dos procesos electorales en los que Núñez no logró desbancar a García-Page, quien revalidó el Gobierno autonómico en ambas ocasiones con mayoría absoluta. Pese a ello, el PP vuelve a apostar por el mismo candidato en un escenario político en el que, a más de un año de los comicios, ni siquiera en el propio partido se plantea un relevo.

Mientras tanto, el PP mantiene el foco puesto en la estrategia nacional. Según Agudo, la prioridad del partido ahora mismo es estar preparado ante un posible adelanto electoral en España, motivo por el que la dirección nacional se encuentra centrada en la preparación de candidaturas y no en la celebración de congresos internos.

“Primero lo electoral, luego lo orgánico. Los congresos no están en la agenda del partido, sino en los programas”, ha afirmado la dirigente ‘popular’, que ha insistido en que la decisión sobre la candidatura autonómica y los procesos internos corresponde a Génova.

Dos derrotas consecutivas frente a Page

La trayectoria electoral de Paco Núñez al frente del PP de Castilla-La Mancha está marcada, hasta ahora, por dos derrotas consecutivas frente a Emiliano García-Page, ambas con una distancia notable en votos y escaños.

En las elecciones autonómicas de 2019, las primeras a las que Núñez se presentó como candidato a la Junta, el PSOE obtuvo 19 escaños y 475.368 votos (44,11%), logrando una holgada mayoría absoluta en las Cortes regionales. El Partido Popular, por su parte, se quedó en 10 diputados y 307.661 votos (28,55%), muy lejos de los socialistas y sin capacidad real de disputar el Gobierno autonómico.

La distancia no solo fue parlamentaria, sino también política: mientras García-Page consolidaba su primera mayoría absoluta desde la recuperación del Gobierno regional en 2015, el PP registraba el peor resultado de su historia en la comunidad autónoma con Núñez como cabeza de lista. 

Cuatro años después, en las elecciones de 2023, el PP logró mejorar parcialmente sus cifras, pero el resultado volvió a dejar a Núñez lejos de la Presidencia. El PSOE de García-Page volvió a ganar las elecciones e incluso incrementó el número de ciudadanos que depositaron su confianza en él con 490.288 votos (45,04%) y 17 escaños, suficiente para mantener la mayoría absoluta en las Cortes. El PP se quedó en 366.312 votos (33,65%) y 12 diputados, mientras que Vox irrumpía en el Parlamento autonómico con cuatro escaños, una suma de derechas que aun así no alcanzaba para disputar el Gobierno regional.

El resultado confirmó que, incluso con el crecimiento del PP y la entrada de Vox en la Cámara autonómica, la distancia con García-Page seguía siendo decisiva. El bloque de derechas no sumó los escaños necesarios para gobernar, mientras que el presidente socialista revalidó su mandato.

Un gobierno condicionado a Vox

Más allá del candidato, la dirección regional del PP también ha dejado clara cuál sería su única opción para gobernar Castilla-La Mancha si Page no logra la mayoría absoluta. Carolina Agudo ha confirmado que el PP pactaría con Vox en caso de que ambos partidos sumaran los escaños necesarios para formar gobierno. “Acataremos lo que digan las urnas para tener el mejor gobierno”, ha señalado Agudo, defendiendo que los pactos con Vox ya se han producido en numerosos municipios y que esos gobiernos de coalición “están funcionando”.

La dirigente ha insistido en que, si el resultado electoral permite que “la derecha en Castilla-La Mancha tome las riendas”, el Partido Popular se pondrá a trabajar para formar gobierno “con total normalidad y responsabilidad”. No obstante, ha tratado de marcar ciertas distancias con el partido de extrema derecha. “Somos dos partidos distintos. El PP nunca ha sido Vox, ni lo vamos a ser”, ha asegurado, aunque ha reconocido que parte de los cuadros del partido de Santiago Abascal proceden del propio Partido Popular.

En este contexto, dentro del propio PP castellanomanchego considera que su suelo electoral está en los 12 escaños que Paco Núñez obtuvo en las elecciones autonómicas de 2023. Esa cifra se ha convertido, de facto, en el punto de referencia sobre el que la formación calcula sus expectativas para la próxima cita con las urnas.

Sin embargo, incluso ese suelo parlamentario podría verse comprometido. El crecimiento de Vox al calor del contexto político nacional amenaza con arañar algún diputado al PP, lo que podría reducir la representación de los ‘populares’ en las Cortes de Castilla-La Mancha y fragmentar aún más el bloque de la derecha.

De producirse ese escenario, la aritmética parlamentaria apenas variaría respecto a la actual. El bloque de la derecha seguiría moviéndose en cifras muy similares a las de la pasada legislatura, con un reparto de escaños prácticamente equivalente entre PP y Vox, aunque con un posible trasvase interno de diputados desde las filas ‘populares’ hacia la formación de Santiago Abascal. Mientras, el PSOE de Emiliano García-Page mantendría intactas sus opciones de conservar la mayoría absoluta si se repiten los equilibrios electorales de los últimos comicios. 

Estrategia municipal y organización interna

En el ámbito local, el PP sí está avanzando en la renovación de las juntas locales en municipios relevantes con el objetivo de preparar el terreno para las próximas elecciones municipales y autonómicas. Según ha explicado Agudo, en las ciudades donde el PP gobierna se da por hecho que los actuales alcaldes repetirán como candidatos, mientras que en los municipios importantes donde los ‘populares’ no lograron la Alcaldía pero se quedaron cerca, serán los actuales portavoces municipales quienes encabecen las listas.

En cuanto a las cinco capitales de provincia, la decisión final sobre las candidaturas también corresponderá a la dirección nacional del partido. “Queda un año para las elecciones. Los candidatos de las capitales son competencia de Génova, y desde la dirección regional trabajamos en los pueblos prioritarios. Estamos en el buen camino”, ha defendido Agudo.

La secretaria general del PP ha subrayado además que existe una “coordinación absoluta” entre la dirección regional y las provinciales, insistiendo en que el partido se encuentra “fuerte” de cara a los próximos procesos electorales. Mientras tanto, el PP castellanomanchego da por hecho que su apuesta volverá a ser Paco Núñez, en un nuevo intento por conquistar una Junta que, hasta ahora, se le ha resistido en las urnas.