El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reivindicado el papel clave de la investigación y la innovación durante el acto de entrega de los Premios de Investigación e Innovación de la región, celebrado en la localidad alcarreña de Marchamalo, donde ha reconocido el talento científico castellano-manchego y ha advertido del riesgo del “cortoplacismo” en la sociedad actual. “Le lleváis la contraria a lo que se ha instalado, que es que nada importa si no es para mañana”, ha afirmado.
Page ha defendido que los proyectos científicos deben estar protegidos frente a cualquier vaivén económico o político. “Siempre tendríamos que considerar los proyectos de medio y largo plazo a salvo de cualquier eventualidad, porque si no nos hacemos un daño inmenso como sociedad”. En este sentido, ha recordado el “inmenso hachazo” que sufrió la investigación en etapas pasadas, subrayando que incluso en épocas de bonanza el apoyo depende de la voluntad política.
El presidente autonómico ha insistido en que el avance científico requiere “tiempo, tesón y paciencia”, y ha valorado especialmente el trabajo de los investigadores por su impacto real en la vida de las personas. “Cuántas cosas disfrutamos en la sociedad sin saber que alguien las pensó o las innovó”, ha señalado, destacando también la emoción de ver avances como la robotización de quirófanos o la extensión de tratamientos oncológicos a toda la región.
Si cultivamos una generación de conformistas, mal nos irá
En clave de futuro, ha asegurado que la sociedad que viene estará marcada por la innovación constante. “Los chavales saben que se van a educar en una permanente innovación”. Por ello, ha defendido la necesidad de fomentar la inquietud intelectual entre los jóvenes. “No sé cómo será la sociedad del futuro, pero será mejor si nuestros chicos y chicas son inquietos porque si cultivamos una generación de conformistas, mal nos irá”.
Además, ha advertido de que el gran reto de Europa pasa por no perder el tren de la investigación y la innovación frente a otras potencias. “La guerra del futuro será tecnológica”, ha afirmado, reclamando una estrategia europea más coordinada que permita concentrar recursos y competir con países como Estados Unidos o China.
Consulta pública para la Ley de Universidades
Page ha reiterado su compromiso con un modelo universitario vinculado a la investigación y al valor añadido, frente a lo que ha criticado como universidades entendidas como “máquinas de títulos”. Ha defendido reforzar los estándares de excelencia y la conexión entre universidad, sociedad y administración como elemento clave de desarrollo.
En este marco, ha avanzado la próxima apertura del proceso de consulta pública de la futura Ley de Universidades de Castilla-La Mancha, y ha animado a "que todo el mundo participe" en su elaboración, destacando que será una norma estratégica para esta legislatura.
Asimismo, ha subrayado que la universidad debe actuar como una extensión de la sociedad y no como una estructura aislada, sino como un motor real de transformación y cohesión territorial.
Ciencia, igualdad y cohesión territorial
Por su parte, el consejero de Educación, Amador Pastor, ha destacado que el conocimiento “crece cuando se comparte” y ha subrayado el compromiso del Gobierno regional con la investigación, con 240 proyectos en marcha que dan oportunidades a unos 2.000 investigadores.
Pastor ha puesto el foco en la igualdad de género, señalando que el 44% de los proyectos están liderados por mujeres, así como en la vertebración territorial, con un 30% de iniciativas desarrollándose en zonas despobladas.
Reivindicamos la ciencia para oponernos a la guerra
En la misma línea, el presidente de las Cortes regionales, Pablo Bellido, ha defendido el papel clave del apoyo público a la ciencia y ha reclamado seguir combatiendo la brecha de género en el ámbito científico, marcada por fenómenos como el “efecto Matilda”.
Bellido ha resaltado también la evolución educativa de la región, recordando que hace cuatro décadas existía un "12% de analfabetismo frente al actual 25% de población con estudios universitarios, gracias en gran parte al desarrollo de la universidad pública".
Además, ha subrayado el valor de la ciencia como garantía de futuro y de convivencia, asegurando que “donde hay ciencia hay futuro, y donde hay futuro hay esperanza, lo que nos permite tener un mañana frente al abismo negacionista”. Ha añadido que “reivindicamos la ciencia para oponernos a la guerra, porque el mundo de mañana, si tiene que ser en paz, será porque es un mundo de científicos e investigadores”.
Premios a la investigación y la innovación
Durante el acto se han entregado 18 reconocimientos en distintas categorías, abarcando desde artes y humanidades hasta ingeniería, ciencias de la salud o ciencias sociales, además de premios específicos a jóvenes investigadores, divulgación científica, transferencia de conocimiento y trayectoria profesional.
Entre los premiados de esta edición figuran María Rosario García Huerta (Artes y Humanidades), María Soledad Pérez Coello (Ciencias), Alfredo José Lucendo (Ciencias de la Salud), Luis María Alegre Durán (Ciencias Sociales y Jurídicas) y Justo Lobato Bajo (Ingeniería y Arquitectura), junto a las modalidades jóvenes para Elisa de las Fuentes Gutiérrez (Artes y Humanidades), Mario Gutiérrez Tobar (Ciencias), Eva María Galán Moya (Ciencias de la Salud), Javier Miranzo Díaz (Ciencias Sociales y Jurídicas) y Antonio de Lucas Consuegra (Ingeniería y Arquitectura). También han sido reconocidos Beatriz Cabañas Galán como Mujer Investigadora, el grupo de Química Atmosférica, Calidad del Aire y Fotoquímica como Grupo de Investigación, Alberto Nájera López en Divulgación Científica, el grupo IGOID en Transferencia del Conocimiento, INCARLOPSA como entidad premiada, Carlos Rivera Cabanillas en Personal de Administración y Servicios, así como Francisco José Quiles Flor y Blanca Manzano Manrique en Trayectoria Investigadora e Innovación, junto al reconocimiento especial a José Vicente Saz Pérez.