El presidente de Castilla-La Mancha y secretario general del PSOE en la comunidad, Emiliano García-Page, ha apelado al voto útil del electorado progresista en Castilla y León de cara a las elecciones autonómicas que se celebran este domingo. Desde la campaña electoral socialista en la localidad zamorana de Benavente, el dirigente castellano-manchego ha asegurado que cualquier persona con sensibilidad progresista solo tiene una opción clara en las urnas: apoyar la candidatura del PSOE.
La presencia de García-Page en la campaña de Castilla y León se ha producido también como referente de las políticas contra la despoblación que su Gobierno ha impulsado en Castilla-La Mancha, un conjunto de medidas fiscales, sociales y de servicios públicos que, según ha defendido el propio Ejecutivo autonómico, están empezando a dar resultados en el territorio castellanomanchego, especialmente en zonas rurales que durante décadas habían sufrido pérdida constante de población.
Este contraste con la situación de Castilla y León ha sobrevolado el acto político, donde el dirigente socialista ha defendido que combatir la despoblación requiere políticas activas y compromiso institucional. En este contexto, desde el PSOE han señalado que mientras en Castilla-La Mancha se han puesto en marcha incentivos fiscales, medidas de apoyo a la actividad económica y refuerzo de servicios públicos en zonas rurales, el Gobierno autonómico de Alfonso Fernández Mañueco ha sido criticado por no situar este problema en el centro de su acción política, pese a que la comunidad castellanoleonesa continúa perdiendo población en amplias zonas de su territorio.
Concentrar el voto en el PSOE
Durante su intervención ante cargos públicos y candidatos socialistas, García-Page ha defendido que concentrar el voto progresista en el PSOE es la única forma de evitar que la derecha y la extrema derecha se beneficien de la fragmentación electoral. En este sentido, ha advertido de que optar por otras opciones políticas dentro de ese espacio ideológico supone, a su juicio, "literalmente, tirar el voto a la basura".
El presidente castellano-manchego ha participado en la campaña para respaldar al candidato socialista a la Presidencia de Castilla y León, Carlos Martínez, cuya campaña ha definido como "propositiva" y "positiva". Según ha señalado, el PSOE ha apostado por una campaña centrada en hablar de problemas concretos y en plantear soluciones reales para la ciudadanía, frente a otras estrategias basadas en la confrontación o el alarmismo.
García-Page ha destacado especialmente la trayectoria municipal de Martínez, actual alcalde de Soria, que a su juicio aporta una experiencia política muy valiosa. Ha recordado además que ambos comparten una trayectoria similar, ya que consiguieron la alcaldía de sus respectivas ciudades en 2011, un año electoral especialmente complicado para el PSOE. En aquel contexto adverso, Martínez logró gobernar en Soria mientras García-Page hizo lo propio en Toledo, lo que para el dirigente socialista demuestra la capacidad de ambos para conectar con los votantes incluso en escenarios difíciles.
Un candidato con "personalidad propia"
En este sentido, ha reivindicado el perfil político del candidato socialista en Castilla y León, subrayando que Carlos Martínez tiene "personalidad propia" y criterio político propio. García-Page ha rechazado así los intentos de encasillar a los dirigentes socialistas en corrientes internas del partido, asegurando que ese tipo de etiquetas resultan "ofensivas" y no reflejan la realidad del proyecto político que representa el PSOE.
El presidente de Castilla-La Mancha también ha puesto el foco en el tono de la campaña electoral, defendiendo una política basada en propuestas y no en la explotación del descontento social. En ese contexto, ha criticado la estrategia de formaciones como Vox, a las que ha acusado de alimentar la ansiedad social y de necesitar que la ciudadanía perciba que todo va mal para poder crecer electoralmente.
Frente a esa estrategia, García-Page ha reivindicado la forma de hacer política del PSOE, que según ha afirmado se basa en gobernar pensando en las necesidades reales de la ciudadanía. Ha recordado que allí donde los socialistas han tenido la oportunidad de gobernar han situado siempre en el centro de su acción política las preocupaciones de la gente, desde los servicios públicos hasta las políticas sociales.
El dirigente socialista ha insistido en que el PSOE de Castilla y León está pidiendo a los ciudadanos una oportunidad para gobernar y desarrollar un proyecto político centrado en mejorar la vida de la población. En ese contexto, ha reiterado su llamada al voto útil del electorado progresista, convencido de que concentrar ese apoyo en torno al PSOE es la única forma de impulsar un cambio político en la comunidad autónoma frente al bloque conservador.