Paco Núñez ha reclamado este jueves a Emiliano García-Page que actúe con "coherencia" y dé instrucciones a los ocho diputados socialistas castellanomanchegos en el Congreso para que apoyen la iniciativa del Partido Popular sobre una cuestión de confianza a Pedro Sánchez.

Una exigencia que, en la práctica, supone pedir a esos parlamentarios que rompan la disciplina de voto de su grupo y actúen al dictado de una estrategia diseñada por el PP, pese a que no dependen jurídicamente del presidente de Castilla-La Mancha ni forman parte de una correa de transmisión del Gobierno regional. Sin embargo, el presidente del PP de Castilla-La Mancha ha evitado aplicar ese mismo nivel de exigencia a su propio partido cuando ha sido preguntado por la declaración en el juicio de la Kitchen de uno de los hombres fuertes de María Dolores de Cospedal.

El líder popular ha utilizado su visita a la Feria Nacional del Campo de Manzanares para trasladar a Castilla-La Mancha la ofensiva nacional del PP contra el presidente del Gobierno. Núñez ha sostenido que "existe un sentimiento generalizado" de que Sánchez debe dar explicaciones y someterse al escrutinio parlamentario, y ha exigido a García-Page que llame "de manera urgente" a los diputados socialistas de la comunidad autónoma para que voten a favor de la iniciativa impulsada por los populares. Una petición que roza una llamada al transfuguismo parlamentario, al reclamar que representantes elegidos en las provincias castellanomanchegas, integrados en el Grupo Socialista del Congreso, se desmarquen de su formación para respaldar una maniobra política del PP.

La apelación a la coherencia, sin embargo, ha chocado con la respuesta que el propio Núñez ha dado minutos después a preguntas de los periodistas. Cuestionado por la declaración de Andrés Gómez Gordo en el juicio de la Operación Kitchen, el dirigente del PP castellanomanchego ha evitado entrar en el fondo del asunto y se ha limitado a señalar que esa valoración ya la hizo su partido este miércoles.

La escena ha dejado una evidente doble vara de medir. Núñez ha pedido a Page que intervenga directamente sobre diputados que no están subordinados al presidente autonómico y que cuentan con su propia responsabilidad parlamentaria en el Congreso, incluido el secretario de Organización del PSOE regional, mientras él ha rehusado pronunciarse sobre un caso que salpica de lleno a una etapa clave del Partido Popular y que tiene una conexión directa con Castilla-La Mancha a través de Cospedal, expresidenta regional y ex secretaria general del PP.

Gómez Gordo no es un nombre menor en esa trama. Fue asesor de seguridad de María Dolores de Cospedal durante su etapa al frente del Gobierno de Castilla-La Mancha y aparece en el juicio de la Kitchen por su presunto papel en la operación parapolicial montada para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y tratar de acceder a documentación comprometida para la dirección nacional del partido. En su declaración, el comisario ha reconocido pagos al chófer de Bárcenas, aunque ha tratado de desligar a Cospedal y a su entorno directo de aquellas actuaciones.

Pese a ello, Núñez ha preferido no valorar políticamente el contenido de esa declaración. La respuesta contrasta con la contundencia con la que sí se ha dirigido contra Page y contra los diputados socialistas de Castilla-La Mancha. Para el presidente regional del PP, el jefe del Ejecutivo castellano-manchego debe demostrar que sus palabras van acompañadas de hechos. Pero cuando la pregunta afecta a la antigua cúpula de su propio partido, la exigencia de explicaciones se ha quedado en una referencia genérica a la posición ya expresada por el PP.

La cuestión de confianza, además, tiene un límite institucional evidente. No se trata de un mecanismo que pueda activar el Congreso por iniciativa de la oposición, sino de una prerrogativa del presidente del Gobierno, previa deliberación del Consejo de Ministros. Por eso, la votación planteada por el PP tiene un valor político, pero no obliga jurídicamente a Pedro Sánchez a someterse a ese trámite.

Ese detalle no ha impedido a Núñez elevar la presión sobre Page desde Fercam, una feria centrada en el sector agrícola, ganadero y agroalimentario. El líder del PP regional ha afirmado que ha acudido a Manzanares para hablar de agua, precios, Política Agraria Común y futuro del campo, aunque buena parte de su intervención ha acabado orientada a la estrategia nacional de su partido contra Sánchez.

Mientras tanto, la Kitchen ha vuelto a sobrevolar al PP castellanomanchego en plena ofensiva contra la corrupción del Gobierno central. Núñez ha pedido explicaciones, coherencia y responsabilidades a los socialistas, pero ha evitado pronunciarse con la misma claridad cuando la pregunta se ha situado en el terreno de Cospedal, su antecesora al frente del partido en Castilla-La Mancha y una de las figuras que marcaron durante años la política regional y nacional del PP.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora