El PSOE ha recibido con indisimulada satisfacción la decisión de Paco Núñez de darse por candidato del PP a la Presidencia de Castilla-La Mancha en 2027. Lejos de mostrar la preocupación que el dirigente popular atribuye a los socialistas, el secretario de Organización del PSCM-PSOE, Sergio Gutiérrez, ha respondido con ironía y ha asegurado que su partido tiene "tantas ganas, o más" que el propio Núñez de que vuelva a encabezar la papeleta conservadora.

Gutiérrez, a través de sus redes sociales, ha expuesto dos razones para explicar la continuidad del presidente regional del PP. La primera, que ninguna de las personas tanteadas por Génova habría mostrado disposición a asumir una candidatura marcada por dos derrotas consecutivas frente a Emiliano García-Page. "Lo saben hasta en Marte", ha ironizado. La segunda, que Núñez habría garantizado su permanencia mediante un "juramento de vasallaje" al secretario general nacional del PP, Miguel Tellado, en asuntos como el agua, la financiación autonómica o el paso atrás en la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha. 

La referencia no es casual. El PP castellanomanchego pactó con el PSOE la reforma estatutaria y respaldó el texto en las Cortes regionales, pero después introdujo en el Congreso una enmienda que rompía uno de sus elementos centrales. El cambio fue interpretado por los socialistas como una marcha atrás impuesta desde Génova y provocada por la presión de Vox, mientras el propio PP regional defendía que no aceptaría ampliar el número de diputados autonómicos.

Para Gutiérrez, aquella rectificación habría permitido a Núñez "redimirse" ante la dirección nacional después de haber cerrado acuerdos en Castilla-La Mancha que posteriormente fueron corregidos desde Madrid. Una acusación que enlaza con la idea que el dirigente socialista viene repitiendo durante los últimos meses: que el PP regional está intervenido y que su presidente solo será candidato mientras cuente con el permiso de Tellado.

El golpe más irónico ha llegado, sin embargo, al valorar el supuesto temor del PSOE a enfrentarse de nuevo con Núñez. "En esto hay un gran pacto entre el PSOE de Castilla-La Mancha y Paco Núñez", ha señalado Gutiérrez. "Nosotros tenemos tantas ganas, o más, que Paco de que Núñez sea el candidato del PP a la Junta".

Los resultados explican el entusiasmo socialista. En 2019, la primera vez que Núñez se enfrentó a Page, el PP obtuvo 10 diputados y el 28,55% de los votos, frente a los 19 escaños y el 44,10% del PSOE. En 2023 mejoró hasta los 12 parlamentarios y el 33,65%, pero volvió a perder ante los 17 diputados y el 45,04% de Page. La distancia entre ambos superó entonces los 123.000 votos.

La demoscopia tampoco ofrece a Núñez una victoria clara. Una encuesta de Idus3 encargada por el PSOE situó recientemente a Page entre 18 y 19 escaños y rebajó al PP hasta 10 u 11. Incluso el sondeo de NC Report encargado por los propios populares deja a Núñez segundo, con 13 diputados frente a los 15 del PSOE, y únicamente le permitiría gobernar mediante el apoyo de Vox.

De ahí la última pulla de Gutiérrez: "Page y Núñez tienen algo en común". Según el secretario de Organización socialista, los dos constituyen una garantía para que el PSOE obtenga su mejor resultado y Castilla-La Mancha mantenga "estabilidad, moderación y progreso". Una manera de devolver a Núñez su desafío electoral presentando su tercera candidatura no como una amenaza, sino como una de las mejores noticias posibles para los socialistas.

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