Paco Núñez quiere volver a intentarlo. Por tercera vez será, salvo giro inesperado, el candidato del Partido Popular a la Presidencia de Castilla-La Mancha. Sin embargo, antes de enfrentarse nuevamente a Emiliano García-Page en las urnas, el dirigente popular parece que no tendrá que enfrentarse a las urnas en el seno de su propio partido. Génova ha dejado a Castilla-La Mancha fuera de la ronda de congresos que el PP prepara antes del ciclo electoral de 2027.

Una decisión especialmente llamativa porque llega cuando faltan apenas ocho meses para las elecciones autonómicas y cuando han comenzado a aflorar públicamente dudas sobre las posibilidades de Núñez. Fuentes del propio PP regional han trasladado al medio de comunicación ENCLM que detrás de la decisión estaría la incertidumbre de Génova sobre su capacidad para arrebatar a Page la Presidencia de Castilla-La Mancha, dejando abierta la posibilidad de celebrar el congreso después de las elecciones. La versión oficial del partido, por contra, sostiene que todos los esfuerzos están puestos ya en ganar las autonómicas con Núñez como candidato.

De este modo, Núñez podría llegar a las elecciones de 2027 sin haber tenido que someter antes su liderazgo a una nueva votación interna, pese a que sería ya su tercer intento de alcanzar el Palacio de Fuensalida.

Tampoco él ha querido aclarar demasiado la situación. Preguntado este domingo por la decisión de Génova de dejar a Castilla-La Mancha fuera del calendario de congresos, evitó entrar en los motivos y prefirió insistir en que el PP regional está "perfectamente engrasado", que se siente preparado para gobernar y que toda la organización tiene ya la mirada puesta en las autonómicas de mayo de 2027.

Cinco años sin pasar por un congreso

La última vez que Paco Núñez se sometió a una votación en un congreso regional fue en noviembre de 2021, en Puertollano. Entonces fue reelegido presidente del PP de Castilla-La Mancha con el 98,5% de los votos de los compromisarios y encaró su segundo mandato prometiendo llevar al partido al Gobierno regional, algo que como era de esperar no ocurrió.

En mayo de 2023, García-Page volvió a imponerse en las elecciones autonómicas y conservó la mayoría absoluta. El PSOE consiguió 17 diputados y el 45,04% de los votos, mientras que el PP de Núñez obtuvo 12 escaños y el 33,65%.

Cuatro años después de aquel congreso, y después de una nueva derrota electoral, Génova no parece tener prisa por volver a poner a prueba internamente el liderazgo de Núñez antes de concederle otra oportunidad electoral.

También las encuestas ofrecen motivos para la cautela, aunque dibujan escenarios diferentes. El último sondeo de SocioMétrica, publicado este mes de septiembre, coloca al PSOE de Page en el 43,3% de los votos y entre 16 y 18 diputados, mientras sitúa al PP en el 30,4% y entre 11 y 12 escaños. Es decir, en ese estudio los populares estarían incluso por debajo del porcentaje que consiguieron en 2023.

Problemas también dentro de casa

La decisión de aplazar el congreso regional tampoco llega precisamente en un momento de absoluta tranquilidad orgánica. En Cuenca, un sector crítico del partido agrupado bajo el nombre de 'Los Valientes de Cuenca' lleva meses reclamando la celebración del congreso provincial y cuestionando abiertamente decisiones de la dirección regional de Núñez. La formación provincial continúa dirigida por una gestora, cuya continuidad también ha sido cuestionada por estos afiliados y cargos populares.

La respuesta que dio el secretario general nacional del PP, Miguel Tellado, durante una visita a Cuenca hace apenas unos días fue suficientemente gráfica: el partido está centrado en "ganar elecciones, no congresos".

Así que mientras Núñez insiste en que está preparado para gobernar Castilla-La Mancha, es Génova quien controla los tiempos de un congreso que permitiría medir nuevamente el respaldo real del dirigente almanseño entre los suyos.

"Extrema debilidad política"

El PSOE ha aprovechado esa situación para elevar el tono. La presidenta del PSOE de Toledo, Tita García Élez, ha atribuido la ausencia de congreso a la "extrema debilidad política" de Núñez y ha llegado a asegurar que "no le quieren ni los suyos". Según los socialistas, esa dependencia de Génova explicaría también algunas de sus posiciones políticas cuando los intereses del PP nacional y los del Gobierno de Castilla-La Mancha chocan, una interpretación que el PP rechaza.

La fotografía que queda, en cualquier caso, es poco habitual. Núñez tiene prácticamente garantizado por Génova el billete para volver a enfrentarse a Page, pero no tendrá que enseñar antes qué respaldo conserva dentro de su propia organización.

En 2021 llegó al congreso de Puertollano y obtuvo un 98,5%. Después perdió por segunda vez contra Page. Ahora afronta su tercer intento mientras Génova mantiene guardadas las urnas internas y deja para más adelante una votación que podría aclarar hasta dónde llega realmente el apoyo al líder del PP castellanomanchego.

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