El exalcalde de Guadalajara y actual concejal del PSOE en la ciudad, Alberto Rojo, ha elevado el tono al cuestionar abiertamente el liderazgo de la actual regidora, Ana Guarinos, del Partido Popular. Lo ha hecho poniendo en duda tanto su implicación como la veracidad del discurso económico del Gobierno municipal, en un momento en el que ya se empieza a vislumbrar el horizonte electoral.
En una entrevista con Europa Press, Rojo ha cargado contra la alcaldesa tras sus recientes declaraciones sobre una posible repetición como candidata, una decisión que la propia Guarinos ha supeditado a lo que determine su partido. A juicio del dirigente socialista, esta postura evidencia una preocupante "falta de compromiso con Guadalajara", al considerar que una alcaldesa en ejercicio no debería mostrarse dependiente de directrices externas cuando se trata de liderar su ciudad. En este sentido, ha interpretado sus palabras como una muestra de "desgana, hastío y falta de proyecto", cuestionando que en apenas tres años de mandato ya se traslade una sensación de distanciamiento.
Frente a esta posición, Rojo ha reivindicado su propia forma de entender la política municipal, asegurando que su única dependencia es la ciudadanía. Una comparación directa que busca marcar perfil frente a un Gobierno local del PP al que acusa de gobernar sin ambición ni rumbo claro.
Uno de los puntos más duros de su intervención se ha centrado en la situación económica del Ayuntamiento. El exregidor ha negado tajantemente la existencia del supuesto agujero de 23 millones de euros que denuncia el equipo de Gobierno y ha exigido a la alcaldesa que aporte pruebas documentales oficiales y acreditadas que respalden esa afirmación. De no hacerlo, ha advertido, quedaría en evidencia que se trata de un relato construido con fines políticos.
Esta crítica no es menor, ya que el discurso económico ha sido uno de los pilares sobre los que el PP ha sostenido su gestión en Guadalajara. Rojo considera que se trata de una estrategia para justificar decisiones posteriores, como posibles recortes o cambios en la política fiscal. De hecho, ha anticipado que el Ejecutivo local podría anunciar una bajada del IBI en otoño, en lo que ha calificado como una maniobra “perfectamente orquestada” con tintes preelectorales, después de haber aprobado al inicio del mandato lo que ha definido como la mayor subida de este impuesto en la historia de la ciudad.
En esta línea, también ha cuestionado decisiones concretas como la compra del edificio de Correos, poniendo en duda la coherencia del Gobierno municipal si realmente existiera la situación económica que denuncian. Un argumento con el que busca desmontar la credibilidad del relato del PP y evidenciar contradicciones en su gestión.
Acoso personal hacia el exalcalde
Más allá del plano político y económico, Rojo ha revelado por primera vez episodios de acoso personal que, según ha explicado, ha sufrido durante meses. Ha asegurado haber encontrado notas en su vehículo en reiteradas ocasiones, en un contexto que ha vinculado con el clima de crispación política que, a su juicio, se ha instalado en la ciudad. En este sentido, ha señalado que determinados discursos públicos pueden alimentar comportamientos de sectores ultras, aunque minoritarios, que trasladan esa tensión al ámbito personal.
El dirigente socialista ha denunciado la existencia de una “campaña durísima de acoso y derribo” contra su persona desde el inicio de la legislatura, insistiendo en que trasciende el ámbito político para situarse en el terreno personal. Pese a ello, ha defendido haber mantenido una actitud constructiva y ha asegurado seguir recibiendo el respaldo de la ciudadanía en la calle.
Falta de gestión en urbanismo
En materia de proyectos urbanos, Rojo ha defendido su gestión al frente del Ayuntamiento, especialmente en relación con el Fuerte de San Francisco. Frente a las críticas del actual equipo de Gobierno, ha reivindicado que durante su mandato se impulsaron propuestas concretas para dotar de uso a este espacio, como la biblioteca o las escuelas municipales, además de la apuesta por la Ciudad del Cine como motor de desarrollo.
En contraposición, ha acusado a la alcaldesa de haber centrado su estrategia en la vía judicial, dejando de lado iniciativas de mayor alcance. Una decisión que, según ha lamentado, ha permitido que otras ciudades como Toledo hayan tomado la delantera en proyectos de dinamización económica y cultural.
El enfrentamiento entre ambos dirigentes evidencia un escenario político cada vez más tensionado en Guadalajara, con un Partido Popular al frente del Ayuntamiento que sigue apoyándose en el discurso económico mientras la oposición cuestiona su veracidad y denuncia falta de proyecto.