Esta semana hemos conocido que los andaluces y andaluzas acudiremos a las urnas a elegir a nuestro próximo presidente o presidenta de la Junta de Andalucía el próximo 17 de mayo. Hasta entonces nos quedan 51 días de precampaña y de campaña electoral bastante intensos y donde el debate estará centrado sobre todo en la sanidad pública y en la gestión de los servicios públicos. Al menos esto es lo que querría la izquierda.
Enfrente tenemos al Gobierno de Moreno Bonilla que tratará de hacer una campaña más emotiva, más centrada en la personificación del personaje de Juanma Moreno, de un político cercano, ajeno a todos los escándalos que han ido salpicando al gobierno del Partido Popular, desde la Diputación de Almería, el troceo masivo de contratos y por supuesto la gestión de la crisis de los cribados del cáncer de mama. Y es en sanidad donde la oposición va a centrar el tiro porque son conocedores de los datos que dicen que: En primer lugar la ciudadanía andaluza cada vez está más enfadada y cabreada con la gestión del gobierno de Moreno Bonilla en términos generales, porque cuando nos vamos a la sanidad la ciudadanía andaluza ya detecta la sanidad como el principal problema que más les afecta. Además, las listas de espera o el colapso asistencial, o así como no conseguir cita en Atención Primaria, son algunas de las cosas que los andaluces más denuncian en su día a día y que pueden pasar factura al gobierno del Partido Popular.
Moreno Bonilla por su parte tratará de esquivar todo esto diciendo que esto es culpa del Gobierno Central al que le asume toda la culpa y mientras tanto tratará de que los temas de los que se hablen en la campaña sean otros que no le afecten directamente a la gestión de la Junta, como pudo ocurrir esta semana con el bulo que difundieron desde el Partido Popular de Málaga del AVE y de la Semana Santa que supuestamente iba a haber un agravio milmillonario cuando la realidad era totalmente distinta.
En la izquierda andaluza todavía queda por dilucidar una cuestión bastante importante: ¿Cuántas papeletas habrá para el votante? Y es que hasta el 3 de abril no sabremos si Por Andalucía y Podemos finalmente concurrirán por separado o lo harán bajo la marca Por Andalucía tal y como ocurrió hace cuatro años y lo que ha dicho ya el candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, es que no va a repetir los errores de 2022 donde todo se hizo deprisa y corriendo. Más allá de esto como hemos comentado los partidos de la izquierda ya han advertido de que su debate será la sanidad pública y en concreto los cribados del cáncer de mamá porque son el ejemplo más paradigmático de la gestión sanitaria del gobierno de Moreno Bonilla.
Asimismo el PSOE también ha advertido que su campaña no sólo irá de hablar de sanidad pública aunque ahí será donde centre el discurso para cuestionar las políticas que ha hecho el gobierno de Moreno Bonilla, sino que también será una campaña de movilización de su electorado. En total calculan en torno a medio millón de votantes que hay en Andalucía que votaron al PSOE en las últimas generales y que tratarán de recuperar y para ello traerán activos electorales como pueden ser el mismo Presidente del Gobierno. En definitiva estamos a los comienzos de una precampaña la que le quedan 51 días que no sólo marcará el futuro del gobierno de Andalucía sino previsiblemente también marcará profundamente el resultado de las próximas elecciones generales de 2027.