El PSOE-A y la coalición Por Andalucía han refrendado este miércoles en el Parlamento andaluz su apoyo al manifiesto que las Mareas Blancas han elaborado y que redunda en recuperar una sanidad "pública, universal, gratuita y de calidad" en Andalucía tras los dos mandatos de la derecha al frente de la Junta de Andalucía, que han provocado, en palabras del portavoz de las Mareas, Sebastián Recio, un "empeoramiento" en todos los indicadores sanitarios. De este modo, Recio ha animado a todos los colectivos sanitarios y organizaciones políticas a participar en lo que augura será una "movilización por la sanidad pública histórica".

De este modo, los respectivos líderes, María Jesús Montero y Antonio Maíllo, han comparecido para explicar su apoyo a dicho documento, que viene a ser un resumen de la ILP que ya presentaron las Mareas en el Parlamento andaluz, que fue respaldada con casi 60.000 firmas y que fue tramitada en el Parlamento con el apoyo del PP. Sin embargo, y tal y como advirtieron entonces los representantes populares, una cosa era aprobar la medida y otra su tramitación parlamentaria (Toni Martín, portavoz del PP, dixit). Precisamente, en esa "amenaza" del PP, estribe que, pese a que se aceptó la tramitación de esa ILP, no ha acabado defendiéndose en el Parlamento por el adelanto electoral, aunque no ha decaído sino que se ha pospuesto para que se debata una vez se vuelva a constituir el Parlamento.

Así, la líder de los socialistas andaluces y candidata a la Presidencia de la Junta ha calificado que el "deterioro" de la sanidad, donde pondrá el foco en su campaña electoral, se expresa en las listas de espera: "Que la persona con un problema de salud no encuentre una respuesta rápida, una respuesta que prevenga la complejidad de su patología, o que sean atendidos en torno a los 12 días de media", mientras que cuando gobernaba el PSOE-A, esa media era de dos días, ha expresado.

En este sentido, Montero ha criticado las 200.000 personas esperando una intervención quirúrgica y las más de 800.000 personas esperando a ser atendidos por el especialista. "El deterioro y la insatisfacción que tiene la ciudadanía con el servicio sanitario en general es bastante palpable en todos los estudios de opinión y yo digo que en la conversación pública de la calle. En todos los lugares lo que se escucha es esa queja respecto a la tardanza en ser atendido".

Para Montero, todo este deterioro tiene su máxima expresión en el cribado de cáncer de mama, en el que el Gobierno de Andalucía "no da ni una sola respuesta a estas mujeres, ni siquiera nos ha transmitido cuántas personas finalmente desarrollaron la enfermedad". Según la socialista, ya son 4.000 mujeres las que se encuentran bajo sospecha, aún sin saber "cuántas personas han fallecido por el camino, cuántas tuvieron que someterse a una intervención quirúrgica o, en definitiva, no tenemos ningún dato que nos permita ver epidemiológicamente cómo se ha comportado esta negligencia que ha habido por colapso del sistema sanitario".

"Compromiso por recuperar la sanidad pública"

Por su parte, el candidato a la Presidencia por la coalición de Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha hablado sobre "canalizar" la "amplia percepción" ciudadana sobre que Moreno Bonilla ha "destrozado" la sanidad pública en que "hay solución para" arreglar y reforzarla, que pasa por el compromiso de su partido para que la sanidad sea el "modelo troncal" de la atención a una sociedad que "tiene que ser atendida no por sus recursos sino por sus necesidades".

Maíllo también se ha hecho eco de ese "referendum por la sanidad" que tanto ha repetido Montero, y ha señalado que las elecciones andaluzas del 17 de mayo marcarán si los andaluces eligen una "sanidad que siga destrozándose" o un reforzamiento de la misma. No es casualidad, ha afirmado el candidato, que en Andalucía los seguros privados hayan pasado de un 14% a un 24%, o que la sanidad andaluza sea actualmente la peor valorada respecto a otras autonomías.

"Hay una decisión política perversa maniquea por Moreno Bonilla que pretende que haya una transferencia a un modelo de sanidad donde se lo pague el que pueda, y Andalucía es una tierra que reivindica lo público", y para ello ha aludido a una de las letras más emblemáticas del cantautor Carlos Cano: "Escuela gratis, medicina y hospital".

Manifiesto

El documento elaborado por las Mareas expone las doce medidas prioritarias para "revitalizar" el Sistema Sanitario Público Andaluz, respaldadas por la Iniciativa Legislativa Popular que apoyaron 57.000 andaluces y andaluzas. Como punto de partida, se exige un plan plurianual para recuperar los 20.000 millones de euros de deuda histórica sanitaria generada por los "recortes de la última década". Para asegurar el buen funcionamiento del sistema, se propone su democratización mediante la creación de Consejos de Salud participativos en todos los niveles y la profesionalización estricta de la gestión, "alejándola de intereses privados e implementando políticas de transparencia, compras centralizadas eficientes y una digitalización útil".

El núcleo de la reforma propuesta se centra en el refuerzo del personal y de la Atención Primaria, a la cual se exige destinar al menos el 25% del presupuesto. Se reclama además un aumento significativo de las plantillas, equiparación salarial y estabilización laboral para poder garantizar consultas de diez minutos y citas en menos de 48 horas. Paralelamente, se exige un plan para revertir la externalización al sector privado, construyendo las infraestructuras públicas necesarias y aplicando un plan de choque extraordinario que incluya turnos de tarde para reducir drásticamente las listas de espera en consultas de especialistas, pruebas y cirugías.

Finalmente, el programa subraya la urgencia de dotar de más recursos a áreas críticas mediante la creación de un plan integral de salud mental y el refuerzo de la vigilancia epidemiológica y la prevención comunitaria. Con el cumplimiento de este decálogo ampliado se busca frenar el actual desmantelamiento de la sanidad andaluza, el cual está causando niveles inaceptables de mortalidad evitable. El objetivo último es garantizar que toda la población disfrute de un sistema público robusto que le permita alcanzar la máxima esperanza y calidad de vida que la ciencia pueda ofrecer.