La XIII Legislatura del Parlamento andaluz apenas ha echado a caminar. Tan primarios son sus pasos que aún ni siquiera se ha conformado el Gobierno, pues en su primer intento el que se presenta como candidato, Moreno Bonilla, ha fracasado al reunir los apoyos de la Cámara, especialmente del que será su socio prioritario, Vox.

Sin embargo, muchas cosas han cambiado. En fondo y en forma. El inminente pacto entre PP y Vox, advierte la oposición, desdibujará la imagen moderada de Moreno Bonilla. No obstante, antes la ha desdibujado su cara a cara con la líder del PSOE-A, María Jesús Montero.

Antes de entrar en materia, es digno destacar que lo notorio de esta jornada no ha sido -solo- el rechazo frontal de Vox en el primer intento, sino una percepción que se manifiesta en una desconocida y explícita vanagloria de los diputados del PP. Desde la "humildad", tanto el portavoz popular, Toni Martín, como el propio Moreno Bonilla, han demostrado -de malos modos- su superioridad respecto al resto de grupos. En ocasiones (Martín) se ha desprendido incluso cierto ninguneo. En su intervención, se ha dirigido a los diferentes portavoces para advertirles de que, en comparación con el PP, son fuerzas "minoritarias" y que han ido "a menos".

Una de las cosas que ha cambiado, efectivamente, es que Moreno ha perdido la mayoría absoluta. Y mientras en la última legislatura el presidente quiso actuar como si no la tuviera, como si fuera una figura de consenso, en este primer debate Moreno actúa como si no la hubiera perdido. Más aún, como si tuviera rabia por haberlo hecho. Y tiene una pesadilla acentuada, el Gobierno central.

Montero y Moreno

Era esperado el primer cara a cara parlamentario entre ambos. Ha llegado con motivo del pleno de investidura, donde la cara más amable la hemos visto entre los candidatos conservadores de PP y Vox, donde se han lanzado sendos guiños y gestos de 'cariño político', a pesar de que los ultras consumarán en esta primera votación su negativa a que Moreno se convierta en presidente.

Mientras tanto, Montero se ha llevado el lado más amargo. La líder socialista ha realizado una primera intervención turborizada, donde ha desplegado sobre Moreno una enmienda a la totalidad a su proyecto de Gobierno, motivo por el que, según Montero, el líder conservador no se ha puesto en contacto con las izquierdas, porque sería "reconocer sus errores". 

Entre ellos, Montero ha destacado el aumento inusitado de los seguros privados en sanidad en Andalucía, donde cerca del 50% de los andaluces ya cuenta con uno, lo que supone para la líder socialista consecuencias de la "gestión privatizadora" en sanidad del PP. Montero también ha criticado la doble oposición de Moreno al Gobierno central, en una estrategia coordinada con Feijóo, en la que mientras en Madrid acusan al Ejecutivo de Sánchez de falsear datos, en Andalucía se los apropian, como en política de empleo, ha manifestado.

En Sanidad ha puesto el acento la líder del PSOE-A, acusando a Moreno de que escude sus políticas en la huelga que está siguiendo el 30% de la plantilla médica, que no sanitaria, a causa de las desavenencias con el Gobierno central por el Estatuto Marco. Moreno ha hecho alusión a este hecho en cada una de sus intervenciones con la oposición, dado que el Gobierno central ha formado parte principal de su discurso en este pleno de investidura. Hablar de Sánchez es la mejor forma de que no se hable de nada.

Moreno se ha alargado en todas sus réplicas a la oposición. No en vano, donde se ha alargado considerablemente ha sido con la líder del PSOE-A a la que ha doblado el tiempo de intervención. En total, mientras Montero ha estado 40 minutos sobre la tribuna el candidato del PP ha estado más de una hora y veinte. 

El discurso de Moreno Bonilla ha estado centrada en dilapidar la imagen de María Jesús Montero. Tanto, que incluso esta le ha señalado que quien se presenta a la investidura es él, no ella. Algo similar a lo que ocurrió en los debates electorales. Moreno ha basado su estrategia de moderación durante estos últimos ocho años a una oposición frontal al Gobierno de Sánchez, aprovechando además la coyuntura para erigirse como una figura "andalucista". Tanto, que le ha discutido esa bandera a la propia Adelante Andalucía.

"Fraude"

Montero ha espetado a Moreno que él mismo es "un fraude en política", porque permanentemente ejerce el papel de "víctima" y "responsabiliza a todo el mundo de todo lo que ocurre en la política andaluza", de forma que él mismo "nunca es responsable de nada".

Frente a ello, ha remarcado que el PSOE-A "no ha recibido ni una sola llamada" de Moreno ni de sus colaboradores tras la noche electoral del 17 de mayo en la que ambos sí hablaron porque ella lo llamó para "felicitarle" por su victoria en los comicios, porque "sabe" que los socialistas no pueden "avalar las políticas de desmantelamiento, de privatización de los servicios públicos", y de "rechazo de los niños inmigrantes" que, según ha criticado, promueve el PP-A.

"Usted sabía desde el primer minuto que tenía que llegar a un acuerdo con Vox si quería ser presidente en esta investidura", ha espetado Montero a Moreno, a quien ha trasladado además que "las políticas que le plantea a Vox no le preocupan", porque las que él "practica en el día a día son perfectamente homologables" a las de dicha formación y a las de "la ultraderecha".

Por su parte, para Moreno, la líder del PSOE-A "no tiene credibilidad" ante los ciudadanos porque "ha hecho de la mentira una base sobre la que construir su carrera política". Según Moreno, la líder socialista no se ha mostrado dispuesta a negociar con él tras el resultado de las elecciones del 17 de mayo, y tampoco ha "querido atender a algunas de las voces de su propio partido, donde ha habido alcaldes y líderes sindicales que le han dicho que quizás tendría que hacer alguna reflexión sobre la abstención" en su investidura como presidente de la Junta.

"Y usted ha hecho oídos sordos no solamente a gente de su propio partido y a organizaciones sociales y sindicales que se lo habían recomendado", ha indicado.

Por último, Montero también ha reprochado a Moreno que no haya hablado en el debate de la crisis de los cribados del cáncer de mama "salvo cuando le han interpelado" por ello, y le ha señalado que "debe una explicación" al Parlamento sobre "cuántas personas han desarrollado la enfermedad, en qué estadio y cuántas han fallecido". Aunque, según Moreno, sí se han dado todas las explicaciones y se han tomado las medidas politicas correspondientes.

La también exministra de Hacienda ha afeado a Moreno que rechace la propuesta de reforma del sistema de financiación autonómica que ella misma presentó en su etapa en el Gobierno y que permitiría a Andalucía recibir "5.800 millones de euros cada año para desarrollar políticas sanitarias, de educación o de vivienda", y ha sostenido que al líder 'popular' "no le preocupa ese dinero porque la revitalización de los servicios públicos no se ha convertido en su prioridad". Esto, después de que en el día de ayer -también hoy- Moreno haya acusado al Gobierno de Sánchez de infrafinanciación. En última instancia, la líder socialista también ha afeado que se "esconda" detrás de Sánchez y ella y no aborde los problemas de los andaluces.

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