En la tarde de este martes, 17 de febrero, se conocía a través de los medios de comunicación que el Servicio Andaluz de Salud (SAS), en particular su gerente, Valle García, había denunciado a la parlamentaria de Por Andalucía, Inma Nieto, por enseñar una mamografía en el pleno del Parlamento andaluz.
Este gesto de Nieto se correspondía con una sesión de control al presidente de la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla, en el que la parlamentaria acusaba al Gobierno de haber "manipulado" mamografías dudosas de mujeres en los portales digitales como ClicSalud o Diraya. Este ejemplo, era el de una mujer que había sufrido cambios sustanciales en las mamografías que tenía previas a la "caída informática" de los servidores y posterior a la misma.
De este modo, Nieto denunció que, mientras que antes de la caída la mamografía mostraba la lesión de Anabel marcada y el nombre del facultativo que la atendió. la imagen posterior no mostraba la lesión marcada ni aparecía el nombre del facultativo.
Ahora, se ha conocido que por esta acción la parlamentaria fue denunciada por el SAS, dependiente de la Junta de Andalucía, y que la denuncia ha sido archivada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). Según el magistrado del órgano jurídico, la "falta absoluta de fundamento jurídico apreciable" de la denuncia, le lleva a proclamar que no hay "necesidad de diligencia alguna de investigación" por cuanto plantea que "la denuncia ha de calificarse como un injustificado y reprochable intento de firma de una conducta inequívocamente parlamentaria que no es constitutiva de delito".
"El verdadero Moreno Bonilla"
Tras conocer estos hechos, Nieto ha acusado a Moreno Bonilla de intentar "amordazarnos y silenciar los destrozos que está causando en los servicios públicos, especialmente en la sanidad pública andaluza",
La de Por Andalucía ha valorado que la justicia "haya puesto fin a una maniobra que solo buscaba amedrentar a la oposición". Según la portavoz, el recurso a los tribunales por parte del SAS fue una "estrategia política orquestada desde San Telmo" para desviar la atención de la gestión sanitaria.
"Este es el verdadero Moreno, no el de las fotos y la sonrisa, sino el que trata de amordazarnos y silenciar los destrozos que está provocando en los servicios públicos", ha aseverado la parlamentaria, quien ha subrayado que la exhibición de la prueba diagnóstica -con el consentimiento de la paciente, según defendió en su día la formación- tenía como único objetivo "poner rostro al sufrimiento de miles de andaluces que esperan meses para una prueba vital".
Por último, la parlamentaria ha asegurado que su formación política "continuará trabajando" en la labor de fiscalización al Gobierno del PP-A, al tiempo que ha reiterado que el archivo de la denuncia demuestra que "no hubo ningún ilícito, sino el ejercicio legítimo de la libertad de expresión y la labor parlamentaria en defensa de la sanidad pública".
Así, Nieto ha denunciado que mientras tanto, el presidente de la Junta aún "no ha dado explicaciones ni ha informado sobre cuántas mujeres hay afectadas por este problema". La Junta de Andalucía cifró que habían afectadas por los fallos de comunicación en el cribado de cáncer de mama hasta 2.317 mujeres. Sin embargo, de estas, hasta 300 habrían desarrollado cáncer de mama. De hecho, por el momento ya hay más de un centenar de reclamaciones patrimoniales ante el propio SAS de estas mujeres por, precisamente, haber desarrollado cáncer por culpa de la negligencia del Gobierno andaluz. Entre estas reclamaciones, habría una persona fallecida.