Este lunes, 29 de junio, el Parlamento andaluz ha celebrado la primera jornada del pleno de investidura de Moreno Bonilla. Para alcanzar la presidencia necesita el apoyo de Vox, bien a través de votos afirmativos, bien a través de la abstención el próximo jueves si se repite la votación. En cualquier caso, el entendimiento entre formaciones es obligado y buscado, reproduciendo lo llevado a cabo en otras comunidades. Moreno lo sabe, y así lo ha manifestado en su discurso.

"Ambas partes debemos actuar con inteligencia y generosidad para facilitar que Andalucía avance", ha manifestado Moreno al comienzo de su discurso, yendo directamente al grano sobre la formación del nuevo Gobierno andaluz. De este modo, y dirigiéndose directamente a Vox, advertía: "Si nos enrocamos en lo que nos aleja, el acuerdo se alejará. Si avanzamos sobre aquello en lo que coincidimos, el acuerdo estará más cerca".

Moreno no solo no ha evitado hablar sobre el pacto con la formación de Gavira, sino que ha sido lo primero que el presidente en funciones ha puesto sobre la mesa en su discurso. Mientras tanto, la cámara iba enfocando al portavoz de la formación en el Parlamento, cariacontecido, traspapelado y visiblemente molesto con lo que estaba oyendo.

El líder del PP-A ha vuelto a escenificar al líder político que tan buenos resultados ha granjeado a la formación de Feijóo en Andalucía. Alejado de las maneras 'ayusistas', Moreno se ha instalado en la moderación de la que hace gala, y ha afeado a la oposición política que se hayan "autodescartado" para faciltiar su investidura. Un discurso que las izquierdas andaluzas han rebatido incansablemente, señalando que fue el propio Moreno el que decidió no llamar a Por Andalucía, Adelante Andalucía y PSOE-A para negociar la Mesa del Parlamento, del mismo modo que está "escondiendo" lo que negocia con Vox.

No obstante, según Moreno, "su irresponsabilidad actual los hace responsables del futuro" político de la comunidad. En cualquier caso, Moreno ha repetido que está trabajando para que Andalucía tenga Gobierno y acuerdo lo "antes posible", como advirtieron los protagonsitas del acuerdo -Moreno y Gavira- este sábado en la Saca de las Yeguas en Almonte (Huelva). 

Gobierno central

Otro claro protagonista del discurso del presidente del PP andaluz ha sido el Gobierno central, al que ha acusado de provocar poco más que las siete plagas durante estos últimos ocho años, desde que Sánchez llegara a Moncloa. Entre las acusaciones del presidente andaluz destaca el déficit presupuestario de Andalucía contemplado en el obsoleto modelo de financiación.

De hecho, ha instado a los grupos parlamentarios a unirse en una nueva reivindicación para reclamar al Ejecutivo central un modelo de financiación que corrija el déficit histórico de financiación de Andalucía. Todo ello mientras que la Junta de Andalucía, en consonancia con otras comunidades del PP, rechazaron de plano el modelo de financiación elaborado por María Jesús Montero como Ministra de Hacienda, y que tenía Andalucía como la más beneficiada. Además, hace unas semanas conocimos que el PP andaluz rechazaba mantener reuniones bilaterales con el Gobierno central para plantear, precisamente, un planteamiento sólido para el modelo financiero autonómico.

También ha criticado la supuesta "inacción" del Gobierno central en materia de vivienda. Concretamente el líder del PP andaluz ha criticado que el Ejecutivo de Sánchez no opnga en marcha las "reformas legales necesarias" para dar "garantía y seguridad" al parque de vivienda frente a la ocupación. Esta afirmación -un tanto tremendista- ha complacido a la ultraderecha, pero no se corresponde con la realidad. A juzgar por el Centra, por ejemplo, el "movimiento okupa" (por buscar una relación con lo que dice Moreno) es una preocupación para el 0,1% de los andaluces. Según el presidente andaluz en funciones, no obstante, es un problema prioritario.

"La propiedad privada es un derecho fundamental que tenemos la obligación de proteger y, si tengo la confianza de la Cámara, tomaremos las medidas que estén en nuestras manos para defenderla", ha asegurado. Al mismo tiempo que Moreno prometía la construcción de 20.000 VPOs, rechaza el Plan Estatal de Vivienda del Gobierno central, cuyo objetivo es la promoción y protección de las mismas.

Candidato del PP a la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla / EP
Candidato del PP a la Junta de Andalucía, Moreno Bonilla / EP

También ha atacado a Sánchez en materia de financiación de carreteras, servicios públicos o transportes, por ir a lo concreto, o por la huelga de médicos, que según Moreno está provocando una parálisis de 60.000 actos sanitarios cancelados por día.

No ha hablado, no obstante, del cierre del 75% de los centros de salud por las tardes en verano en Andalucía, a causa del Plan de Verano del SAS o de la crisis de los cribados del cáncer de mama, cuyo epicentro habría estado en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla. Los ataques al Gobierno por el "caos" sanitario ocasionado por la huelga de médicos ha llegado justo después de criticar el "uso electoralista" de la oposición en campaña de la Sanidad, por cierto.

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Moreno también ha tenido tiempo para realizar una serie de anuncios que redundan en el que ha sido su punto débil en las anteriores legislaturas, los servicios públicos. El problema, aparentemente, no estriba en el dinero destinado sino en el cómo se utiliza este. Para ejemplo, la más polémica pero evidente: la sanidad. Mientras que el Gobierno del PP presume de "presupuesto histórico" en sanidad, 16.000 millones de euros este 2025, la sanidad ha escalado hasta convertirse en el principal problema de los andaluces, según el 21,8% de los mismos.

Aunque para Moreno todo ha sido positivo, es consciente de que se "puede hacer mejor". Para ello ha esbozado una serie de anuncios. Empezando por sanidad ha prometido una ley de Garantía de la Sanidad Pública con la que pretende "blindar" el sistema sanitario por ley, garantizando que el presupueste aumente con cada presupuesto sin perjudicar a los profesionales sanitarios. Al tiempo, ha asegurado que pondrá en marcha una "reforma profunda" del servicio andaluz de salud para "modernizar su organización y dar una mejor respuesta a los andaluces", aprovechando recursos como la Inteligencia Artificial.

En Dependencia ha prometido una "medida pionera" para un plan contra la soledad no deseada, con la que conviven en torno a un millón de personas actualmente. La idea es dotar de "fórmulas de acompañamiento" para dar un "paso más" en una Andalucía que "cuida y avanza teniendo en cuenta todas las personas". Otra área donde ha presumido de unos datos cuestionables, como los que evidencia el último informe del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) realizado por la Federación de Organizaciones Andaluzas de Mayores (FOAM), donde se constatan 2.204 personas fallecidas sin recibir prestación de la dependencia en Andalucía con una lista de espera que asciende hasta las 50.000 personas y una espera media de 446 días.

Un discurso, donde han brillado más los guiños a interpretar que la contundencia y elaboración de las medidas. Tras una hora y media, apenas se ha hecho referencia a las medidas contra la violencia machista, de la que Vox reniega y pese a contabilizar una nueva víctima en Andalucía en las últimas horas; a la inmigración, sobre la que Moreno no ha hablado; o sobre las políticas LGTBIQ+, de las que apenas ha hecjo alusiones mientras pasaba de soslayo por el sector agrario. Un discurso que comparte Vox en muchos aspectos, según su portavoz, pero que contienen las suficientes desaveniencias como para, por el momento, votar "no" a la investidura. 

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