El ‘blackface’, aquella polémica práctica por la que en las Cabalgatas de Reyes Magos muchos se visten con betún negro, ha vuelto a ser foco de las críticas este año por su uso, sin ir más lejos, de parte del presidente de la Junta de Andalucía. Juan Manuel Moreno Bonilla ha vuelto a vestirse como el rey Baltasar para repartir ilusión en el desfile de Sevilla, pero su imagen pintado de negro ha sido objetivo de las críticas en redes sociales en las últimas horas.

“Moreno Bonilla se pinta de negro porque en Andalucía no hay negros”; “Lo de Moreno Bonilla con la cara pintada con betún da mucha vergüenza”; “Las personas negras de Andalucía solo para explotarlas en el campo, que para hacer de Baltasar ya está Moreno Bonilla”, han denunciado algunos usuarios anónimos de X –antigua Twitter-.

 

 

 

Incluso de parte de personalidades reconocidas de la política se han dado reacciones: “Ha decidido hacer el imbécil disfrazándose de Baltasar en la cabalgata de Reyes —con una miaja de racismo, por cierto— para que se hable de esto y así se te olvide que está destrozando la sanidad pública andaluza mientras regala dinero a los ricos.¡”, ha condenado, por su parte, Pablo Echenique, de Podemos.

 

Asimismo, se han difundido múltiples vídeos de Moreno Bonilla subido a la carroza del rey Baltasar repartiendo caramelos a los niños en la gran Cabalgata de Sevilla.

 

El polémico uso del ‘blackface’

Según han denunciado en reiteradas ocasiones las personas racializadas con motivo de esta costumbre que consideran ofensiva, es una práctica que "ridiculiza" sus personas, su imagen y su cultura. A su vez, la cercanía con las elecciones autonómicas en Andalucía también influye en este sentido. Desde la oposición al Gobierno popular de Moreno Bonilla, se ha criticado ferozmente que el presidente andaluz haya escogido las navidades de 2026 para ser rey Baltasar y "repartir" felicidad por las calles de la capital andaluza, sobre todo con la inminencia de la fecha electoral en la próxima primavera, lo que se ha visto como un movimiento que responde a un mero interés electoralista, de imagen, del presidente.

Aunque no faltan las defensas a Moreno amparándose en la "tradición" y el "cariño" por la fiesta, numerosas voces de la sociedad civil señalan que el gesto de pintarse la cara denota una falta de sintonía con la realidad social de la Andalucía de 2026. En un momento en el que ciudades de toda España están normalizando que el rey Baltasar sea representado por personas negras —respetando así la veracidad del personaje y la dignidad de la comunidad afrodescendiente—. Colectivos como SOS Racismo o Afroféminas llevan años reiterando por qué el ‘blackface’, por ejemplos como el que se ha dado este mismo lunes, "no es un homenaje, sino una caricaturización que debería haber quedado atrás".

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