Después de un año largo de silencio, desde la reuncia a sus cargso en junio de 2019, el excoordinador general de IU Andalucía y cofundador de la confluencia Adelante Andalucía, Antonio Maíllo, ha hablado alto y claro.

Lo ha hecho en un artículo publicado en el diario.es en el que se muestra extremadamente crítico con las últimas decisiones que ha ejecutado Anticapitalitas, liderados por Teresa Rodríguez, sobre Adelante, avisando de que "lo que en realidad se pretende es construir un partido nacionalista al estilo de las CUP catalanas, controlado por Anticapitalistas, cosa respetable pero que no tiene nada que ver con Adelante Andalucía".

Como se sabe, la Candidatura d'Unitat Popular (CUP) es el partido independentista catalán situado más a la izquierda dentro del espectro soberanista. Se denominan a sí mismos una movimiento asamleario, ecologista y defensores de la restauración de los llamados Países Catalanes.

En contra de lo que vienen sosteniendo Rodríguez y los suyos, Maíllo afirma que Adelante nunca fue ni pretendió ser "una fuerza política independiente de un espacio que consideramos fraternal --con sus fallas aún por corregir-- y solidario con el resto de los pueblos de España". Frente a los planteamientos confederales y soberanisas de Rodríguez y sus aliados nacionalistas dentro de Adelante, el ex líder de IUCA sostiene:

"Y siempre, desde IUCA, –yo estaba ahí- dejamos claro el vínculo irrompible con nuestra organización federal. Porque, con todo nuestro acervo, somos un proyecto solidario al servicio de una clase trabajadora, por cierto, engañada tantas veces bajo la envolvente de las identidades territoriales. Nunca se nos pidió hacerlo y nunca hubiéramos aceptado hacerlo. Pero es que nunca fue objeto de debate la ruptura con las organizaciones federales, pues tuvimos claro que negociábamos entre organizaciones, no entre corrientes dentro de aquellas ni entre personas. Los acuerdos de IUCA eran con Podemos, no con Anticapitalistas".

Rechaza así que ahora Anticapitalistas pretende justificar una ruptura de la confluencia andaluza a causa de la disensión sobre el concepto sujeto político andaluz porque en IU "nunca hemos tenido problema con ello, al contrario, es y ejerce como sujeto político andaluz desde los años 90".

Igualmente, el exlíder de la coalición de izquierdas ha rechazado que los de Teresa Rodríguez acusen a la dirección de Toni Valero de haber cambiado de posición porque "lo único que ha cambiado desde la conformación de Adelante es que Anticapitalistas se ha ido de Podemos con sus cargos públicos elegidos bajo el paraguas de esta última formación".

"Eso es lo que explica que ahora se pretenda esconder bajo el concepto de sujeto político andaluz lo que en realidad se pretende: construir un partido nacionalista al estilo de las CUP catalanas, controlado por Anticapitalistas, cosa respetable pero que no tiene nada que ver con Adelante", ha apostillado.

"Secuestro de la marca"

Maíllo lamenta que dada la circunstancia que atraviesa Andalucía, con un Gobierno de derechas con el apoyo de la extrema derecha y las consecuencias de la pandemia, "parte de Adelante, cuyo grupo parlamentario tiene mimbres para liderar la oposición ante un PSOE-A en encefalograma plano, se está dedicando a una suerte de juego de tronos".

"Lejos de liderar una oposición que demuestre que existe una alternativa de gobierno sólida a la izquierda que no pase por el PSOE-A, sigo con estupor cómo una parte de Adelante se ha embarcado en una maniobra que pretende dejar en minoría administrativa a las dos fuerzas fundadoras del espacio, Podemos e IU", ha censurado Maíllo para negar que IU, con casi mil concejales y el 98% de los alcaldes de Adelante, sea una fuerza minoritaria en la confluencia.

Y así, Maíllo ha asegurado que se constata "un secuestro de la marca Adelante registrada como partido político, y de sus canales de comunicación, con torticeras maniobras burocráticas", así como "a la inclusión sin consenso de Anticapitalistas como fuerza política de pleno derecho en la confluencia, con el fin de construir una falsa mayoría que incline la balanza del grupo motor hacia las posiciones maximalistas inasumibles para Podemos e IU".

"Un grupo minoritario pretende vampirizar un patrimonio común que principalmente se ha levantado con la mano de obra militante de IU Andalucía y Podemos y con los recursos económicos de ambos, que todo hay que decirlo", ha recalcado Antonio Maíllo.

Que hablen las bases

Por todo, defiende que "por el sectarismo de algunos", IU no puede renunciar a un espacio que construyeron "como esperanza de cientos de miles de andaluces" porque "quienes creen que la desunión dará lugar a fuerzas políticas con más capacidad para esa alternativa se equivocan" ya que "la división solo apuntalará la permanencia de las derechas en la Junta y la renuncia a ser alternativa de sociedad y gobierno en favor del PSOE-A, lo que no deja de ser desolador".

Para Maíllo, este asunto debe resolverse "con debate, esfuerzo de síntesis y votación democrática de las bases como expresión de una voluntad colectiva". "Eso es la democracia y a eso deben aspirar las fuerzas políticas y no, desde luego, a construir falsas mayorías al margen de la gente", ha abundado.

Tras apuntar que los momentos complejos que atraviesa el país requiere "ser útiles a quienes nos necesitan", ha señalado que Unidas Podemos "está siendo acosado por tierra, mar y aire" para pedir que "no se lo pongamos fácil" porque las clases populares andaluzas "también merecen un gobierno de nuevo cuño, que trascienda lo hasta ahora conocido, al servicio de sus aspiraciones de felicidad y de estar bien en el mundo".