El juicio, celebrado en ausencia del acusado, ha quedado visto para sentencia, pero para quienes hayan escuchado los testimonios aportados en él será difícil de olvidar el escalofriante relato que la Fiscalía hace de los hechos y por los que pide casi un año de cárcel. La defensa sostiene, en cambio que nada puede probarse con una mínima certidumbre, aunque no niega los hechos. El Juzgado de lo Penal número 4 de Huelva ha juzgado este miércoles a un hombre acusado de un delito de maltrato animal al ser sorprendido por agentes de Policía Nacional en agosto de 2012 en la capital, cuando sacaba del maletero de un vehículo el cadáver de un perro galgo, animal que el acusado había encerrado con vida en la tarde noche del día anterior en el mencionado maletero. Según reza en el escrito del Ministerio Fiscal, al que ha tenido acceso Europa Press, el acusado mantuvo al perro en dicho maletero sin agua, comida o ventilación, estando estacionado el vehículo a pleno sol en el mes de agosto, causándole la muerte con dicho procedimiento. Por estos hechos, el fiscal pide para el acusado la pena de 11 meses de prisión por el delito, inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, e inhabilitación especial para oficio o comercio que tenga relación con animales durante tres años y costas. Para el acto de la vista oral, además de las pruebas de las otras partes que hace suyas, el fiscal ha propuesto la testifical de los agentes que sorprendieron al acusado sacando el cadáver del animal. Por su parte, la defensa del acusado ha señalado que no hay delito al ignorarse la hora y las causas de su muerte. Según han informado a Europa Press fuentes jurídicas, el juicio se ha celebrado con la ausencia del acusado y ha quedado visto para sentencia en el Juzgado de lo Penal número 4.