A las puertas de un nuevo ciclo electoral, Adelante Andalucía calienta motores con un discurso que huye del "politiqués" para centrarse en la realidad material de los barrios y pueblos. Con la sanidad pública y la vivienda como principales caballos de batalla, la formación andalucista se presenta como una alternativa joven y audaz que no teme señalar a los grandes tenedores de vivienda ni denunciar lo que consideran un desmantelamiento consciente del sistema sanitario por parte del Gobierno de Moreno Bonilla.
En esta entrevista, desgranamos su hoja de ruta para transformar la "rabia" ciudadana en votos, su firme rechazo a las políticas de derecha y su disposición a condicionar cualquier futuro gobierno de progreso a medidas drásticas que garanticen que el pueblo andaluz pueda "dormir a pierna suelta".
Pregunta (P): ¿Te pilló por sorpresa la fecha de las elecciones?
Respuesta (R): Bueno, yo creo que todos y todas sabíamos que iba a caer un día u otro. Y bueno, nosotros estábamos preparados. Llevábamos muchos meses preparados ya. Fíjate que nuestros candidatos y candidatas, los números uno de cada provincia, los elegimos hace un año. Nosotros somos un partido que no tiene la potencia comunicativa, los recursos, los dineros, la aparición en la tele que tienen otros. Nosotros tenemos lo que tienen los trabajadores de Andalucía. Su trabajo de hormiguita, su día a día, su constancia. Y para eso hay que hacer las cosas con tiempo y bien. Y por eso nosotros estábamos preparados.
(P): ¿Y te sorprende la fecha escogida?
(R): Yo creo que evidentemente ha cogido una fecha antes de todos los juicios del caso Mascarillas, que es el caso del PP de Almería, que es del PP de Andalucía. Un caso que va al tuétano, a lo más interno del equipo de Moreno Bonilla. Entonces, quiere esquivar ese caso como si los andaluzos y andaluzas fuéramos tontos y no supiéramos que el PP andaluz está hasta arriba de corrupción.
(P): ¿Cuál es el reto que se puede poner en esa campaña Adelante?
(R): Echar a las derechas. Ese es nuestro reto. Todas las encuestas dicen que estamos subiendo, que parece que vamos a subir en las próximas elecciones, que incluso podríamos duplicar caños, podríamos conseguir grupos parlamentarios... Todo eso está muy bien, pero nuestro objetivo es echar a las derechas. Nuestro objetivo es transformar Andalucía. Nuestro objetivo es que nadie en Andalucía se quede una noche sin dormir porque no tiene una cita de un médico, porque ha llegado un papel de algo que puede estar mal y no te dan cita hasta dentro de tres meses, o porque no pueda pagar el alquiler, o porque tu niño tiene necesidad de educación especial y no tiene los recursos, o porque no sabes cómo vas a poder pagar la formación profesional o la universidad porque no hay plaza en la pública. Yo quiero que nadie se quede sin dormir por la noche por eso. Ese es mi objetivo, transformar Andalucía. Y eso pasa, en primer lugar, por echar a las derechas. Por tanto, yo no pienso en objetivos de partido, pienso en el objetivo del pueblo andaluz.
Adelante Andalucía aparece humildemente, pero como una izquierda diferente. Una izquierda fresca, nueva, joven, sin mochila
(P): ¿Crees que Andalucía vive bajo la paradoja de la satisfacción?
(R): En Andalucía tenemos la alegría en la casa del pobre. Que con cualquier cosa intentamos verle el lado bueno. Eso tiene un enorme elemento positivo, es que somos un pueblo optimista. Pero tiene un elemento que deberíamos mejorar. Y es que yo creo que debería ser un pueblo que tuviera un poquito de más rabia para enfadarse. Yo creo que hay momentos en la vida en los que necesitamos enfadarnos. Hay un dicho que a mí me gusta mucho que dice cuanto más te agachas más se te ve el culo. Para los andaluces cuanto más nos agachamos más se nos ve el culo. Hace falta dar un golpe encima de la mesa. Enfadarnos a veces. Yo creo que lo importante es enfadarse. Y hay que pelear. Y yo creo que eso tenemos que mostrarlo los andaluces y andaluzas.
(P): Este fin de semana que ha sido la cumbre progresista en Barcelona, y una de las cosas de las que se ha hablado es que hace falta recuperar las utopías. Entonces, ¿cómo pretende adelante recuperar esa utopía en Andalucía?
Respuesta (R): Yo es que creo que, como decía Galeano, las utopías sirven para caminar. Y yo creo que las utopías son imprescindibles en la vida. Porque las utopías te indican un camino hacia el que tú te diriges. Yo tengo una utopía que es una Andalucía en la que seamos iguales en derechos, en la que tengamos soberanía para que nuestra gente viva mejor y en la que los servicios públicos funcionen en favor de la gente que lo necesita y donde la riqueza esté bien repartida. Yo creo que ese es nuestro proyecto político, en definitiva, que los andaluces vivan mejor. Y para eso necesitamos la soberanía de Andalucía, necesitamos la bandera verde y blanca, necesitamos el orgullo y el empoderamiento del pueblo andaluz. Esa es nuestra utopía, pero no en el sentido de que es algo imposible de conseguir, sino que es algo que te impulsa a caminar.
(P): Hablando también de encuestas, el Centra, por ejemplo, estimaba que casi un 50% de los andaluces iba a quedar en la abstención, ¿Cómo interpretas ese dato? ¿Y cuáles crees que son los motivos por los que aparentemente va a haber esa cifra tan alta?
(R): A mí ese dato es el que me obsesiona. Yo lo que quiero, toda nuestra campaña está dirigida a movilizar a, ya te digo, más de un millón de andaluces y andaluzas que son de izquierda o sienten que hace falta sanidad pública, que hace falta derecho a la vivienda, que hace falta servicios públicos, que hace falta justicia social y no se sienten interpelada para votar. Yo quiero que toda esa gente vote, porque además estoy convencido de que si toda la gente que sufre las políticas injustas en materia de vivienda, en materia de educación, en materia de sanidad o en materia de dependencia, vota, nosotros echamos a la derecha. Entonces, creo que es fundamental movilizar a toda esa gente que diga, oye, el 17 de mayo voy a echar una papeleta para transformar a Andalucía. Que tiene todo ese sentimiento de decir, la verdad es que no puedo más con la vivienda, no puedo más con la situación de la sanidad, si tengo una persona dependiente en casa es que esto es un infierno, se están cargando la sanidad. Y esa ansiedad que tenemos hay que transformarla en decir, oye, pues voy a votar con ganas y decir, oye, pues voy a sacar de esa ansiedad una fuerza por cambiar Andalucía. Yo creo que hay que poner los sentimientos encima de la mesa en esta campaña.
(P): Hablando también del Centra, la vivienda y la sanidad, son las dos preocupaciones que más afectaban a los andaluces, que son dos competencias autonómicas. Sin embargo, también, según las encuestas, sigue saliendo Moreno Bonilla, quien las gestiona, como el favorito para revalidar Presidencia. Entonces, sobre esta paradoja, cómo se puede explicar que, siendo los problemas que más afectan competencia autonómica, quien la gestiona y, por tanto, quien ha "provocado" esa problemática, siga siendo el "preferido"?
(R): También un apunte. La vivienda no es solo competencia autonómica. Yo creo que en la vivienda hay mucho de competencia estatal. Y que el gobierno estatal está traicionando a la gente que le votó por la vivienda. Yo creo que el gobierno estatal, del PSOE y Sumar, no está haciendo el trabajo que tendría que hacer en materia de vivienda. Que es garantizar que se regulan los precios de los alquileres muy por debajo de lo que están ahora, que las viviendas vacías en manos de bancos y fondos de inversión se ponen en alquiler accesible a la gente, que se regulen de manera tajante los pisos turísticos para que en muchas zonas se vuelva a ser vivienda para vecinos y vecinas, que se construya vivienda pública accesible. Todo ese tipo de medidas no las está haciendo el Gobierno central. Y claro, ¿qué le vamos a pedir al Partido Popular que las haga? El PP es el partido de los especuladores, es el partido de los famosos César y Joseph. Yo estoy intentando que todos los andaluces los conozcan.
César y Josephson dos alemanes que tienen 2.600 viviendas. Nadie tiene 2.600 viviendas siendo un trabajador honrado esforzándose mucho. Eso es mentira. Como tampoco se tienen las 44 pisos que tiene Ana Rosa Quintana en Sevilla. Nadie tiene 44 pisos trabajando honradamente. Eso son frutos de especulación, de forrarse, de fondos de inversión y de herencias. Por tanto, yo creo que el Partido Popular es el partido de los grandes tenedores de vivienda, de los rentistas, de los que especulan con la vivienda. ¿A ellos qué les vamos a pedir? Ellos están haciendo la política que tienen ellos. Lo que le pido es al Gobierno central que sea valiente en materia de vivienda, que se moje, que diga la vivienda es un derecho y no un bien de negocio. Eso es lo que yo les estoy pidiendo al Gobierno central.
Lo que ha hecho el Gobierno con las mujeres con cáncer es un atentado a la dignidad de las mujeres andaluzas
En materia de sanidad, se lo pido al Gobierno autonómico. El Gobierno autonómico tiene un plan, no tiene un problema de gestión. El gobierno autonómico gestiona fetén, lo que pasa es que gestiona para Asisa, gestiona para Quirón, gestiona para Adesla, gestiona para Bidafarma, gestiona para las farmacéuticas. El gobierno andaluz no es que tenga un problema de gestión, es que su plan es gestionar para la sanidad privada. Entonces se está cargando la sanidad pública y lo estamos sufriendo todos. Yo creo que la gente lo ve, pero que hay mucha gente defraudada con la izquierda y por eso Adelante Andalucía aparece humildemente, pero como una izquierda diferente. Una izquierda fresca, nueva, joven, sin mochila. Una izquierda que no ha estado privatizando la sanidad antes. Una izquierda que tiene un plan ambicioso, sensato, riguroso, pero con ambición. Una izquierda diferente. Porque creo que el problema es que mucha gente no confía en la izquierda.
(P): ¿Cómo transformaría esa ambición de Adelante en caso de poder gestionar?
(R): Yo creo que la ambición es un horizonte y hay que partir de los problemas concretos, con rigor, con sensatez, con planes concretos. Nosotros en nuestro programa electoral que presentaremos la semana que viene vamos a tener una serie de medidas que se pueden hacer hoy y que nos dibujan un mañana diferente. Yo creo que esa es la clave. Nosotros podemos reformar el sistema de VPO que hay en Andalucía para que las VPO no se traduzcan en ofertas de 350.000 euros un piso en Sevilla. O de que gente con 5.000 euros al mes pueda entrar a una VPO, como está pasando en sitios como Málaga o en Sevilla, gracias a la acción de la Junta de Andalucía. Tenemos que reformar ese sistema para que las VPO sirvan, para que mucha gente pueda acceder a la vivienda, gente trabajadora. Y desde el hoy dibujar un horizonte diferente en el que tengamos muy claro que la vivienda tiene que ser un derecho y que lo primero es que las casas sirvan para que viva la gente. Y que en Andalucía es injusto que haya 640.000 viviendas vacías. No hablo de la segunda casa en la playa de nadie. 640.000 viviendas vacías en manos de bancos, fondos de inversión, grandes tenedores. Es injusto que se tengan esas viviendas vacías y haya millones de andaluces que no tengamos derecho a la vivienda reconocida. Por tanto, esto hay que cambiarlo. Es injusto que Ana Rosa Quintana tenga 44 pisos en Sevilla y que haya cientos de miles de andaluces que no tengan vivienda. Es injusto que César y Joseph se tengan 2.600 viviendas y haya gente que no tenga una. Entonces, partir de un derecho y enfocarnos en lo concreto para dibujar un horizonte diferente en el mañana.
(P): Y hablamos también de sanidad. Hace dos semanas se produjo una movilización de miles de personas donde, entre otras cosas, lo que se hace es criticar la política sanitaria del Gobierno andaluz. Pero te quería preguntar concretamente por el caso de los cribados, ¿cómo valoras la actuación del Gobierno autonómico con estas mujeres?
Respuesta (R): Hombre, es que a mí me parece que lo que ha hecho el Gobierno con las mujeres con cáncer es un atentado a la dignidad de las mujeres andaluzas. Es que dejaron tirar al mínimo dos mil mujeres, que han sido muchas más, que confiaban en la sanidad pública. Porque cuando tú vas a un cribado, sea de lo que sea, igual que cuando vas a otros procedimientos sanitarios, tú estás poniendo lo que tú más confías, que es la salud tuya y de los tuyos, lo estás poniendo encima de la mesa un sistema que tiene que funcionar. Y el sistema les ha traicionado. Las ha dejado tiradas. Eso ha costado vidas. Por lo tanto, a mí me parece posiblemente lo más grave que ha hecho el Gobierno andaluz en años.
Pero esto es solo la punta del iceberg. La cuestión de los cribados ha indignado tanto porque millones de personas nos hemos visto reflejados en eso. Porque detrás de los cribados hay fallos en otros cribados de otros cánceres, hay fallos en enfermedades gravísimas, hay listas de espera que causan muerte, hay cánceres que no se están detectando, hay problemas para tener cita en el médico de atención primaria, hay problemas para que te asignen un pediatra, hay un montón de problemas. Y muchas veces, todos y todas hemos pensado, bueno, vale, no tengo cita en el centro de salud, pero para lo importante está la sanidad. Cuando uno tiene cáncer, me van a llamar. ¿Qué ha pasado? Que para lo importante no estábamos. Y lo que pasa es que ya no funciona. Y eso creo que ha causado un enorme impacto en el pueblo andaluz. Pero digo, es que eso es lo que quiere el Gobierno andaluz. Lo que quiere el Gobierno andaluz es que la gente se le meta en la cabeza que la sanidad pública no funciona y entonces se saquen un seguro privado. Y ya hay dos millones de andaluces que se han tenido que sacar un seguro privado. Y se incorpora en la cotidianidad de la gente que puede gastar 30, 40, 50, 60 euros al mes en pagarte un seguro privado. Y así es como se privatiza la sanidad.

(P): ¿Cuáles son los principales problemas de los andaluces -aunque ya hemos hablado un poco de ellos- y cómo se solucionan desde una perspectiva nacionalista y/o regionalista?
Respuesta (R): Nosotros no somos nacionalistas. No es una palabra que nos guste. A nosotros nos gusta la palabra andalucista. Creo que expresa mejor lo que nosotros somos. Porque no nos sentimos identificados con los nacionalismos excluyentes y nada de eso. Mira, aquí hay una clave que yo creo que es lo que nos diferencia a otras fuerzas políticas. Una de las diferencias, no la única, que es que nosotros ponemos los intereses de la mayoría social de Andalucía, de los trabajadores y trabajadoras de Andalucía por encima de lo que nos vaya a decir cualquier dirección de cualquier partido. A mí nadie me va a decir que yo no puedo decir algo del sistema de financiación autonómica aunque perjudique a Andalucía. Nadie me va a decir que yo no puedo decir que los trenes en Andalucía son una vergüenza, lo haga el gobierno que lo haga. Nadie me va a venir desde Madrid y me va a llamar la atención y decir que yo no puedo decir esto porque para mí los intereses de Andalucía, de los trabajadores y trabajadoras de Andalucía, de la gente normal y corriente de Andalucía están por encima de cualquier otra cosa. Y yo creo que eso, aplicado a la sanidad, es decir, a mí me da igual que el ministro de transporte sea del PSOE. Yo digo que es una vergüenza cómo está el transporte ferroviario en Andalucía. Igual con la misma libertad que voy a decir que el proyecto de Moreno Bonilla es cargarse a la sanidad pública y forrar a Asisa. El andalucismo me da la libertad de poder defender al pueblo andaluz sin que ningún partido me vaya a llamar la atención.
(P): Me decías en la última entrevista que tuvimos antes de acabar el año que tu aspiración para 2026 era que los andaluces y las andaluzas durmieran bien cuando fueran a la cama, que no tuvieran preocupación. ¿Es esa la aspiración que ha tenido en los últimos cuatro años Moreno Bonilla?
(R): Yo creo que Moreno Bonilla su aspiración es que se haga negocio con todo. Mira, la diferencia entre Moreno Bonilla y Adelante Andalucía es que nosotros creemos que hay cosas que son tan importantes que no tienen precio, que no se pueden ni comprar ni vender. Y hablo del derecho a la salud, del derecho a la vivienda, del derecho a la educación, del cuidado de nuestros mayores, de los derechos de las mujeres. Eso no tiene precio. Yo creo que hay cosas en la sociedad que creen que todo, absolutamente todo, se puede comprar y vender. Él lo que quiere es que los que duerman a pierna suerta sean los accionistas de Asisa o los grandes rentistas. Moreno Bonilla no gobierna para los andaluces. Moreno Bonilla gobierna para una minoría. Entonces, yo creo, y además creo que la inmensa mayoría del pueblo andaluz lo siente así, que hay cosas que son tan importantes que deben estar fuera de las lógicas del mercado.
(P): Sobre la expresión 'Las cosas del comer', ¿qué significa exactamente esa expresión? ¿Tú crees que es algo que en el día a día pueda decidir un voto, tal y como están discurriendo ahora mismo los discursos políticos?
Respuesta (R): Mira, hay una frase que a mí me gusta mucho, esta se la robo siempre a Teresa Rodríguez, que es que "hay un idioma que hablan los políticos que es el politiqués". Entonces, cuando tú veas a alguien hablando con determinadas expresiones y pone las manitas así, no sé qué y utiliza determinadas cosas y dices, está hablando politiqués, que es el idioma de los políticos. Ese idioma no lo habla nadie en la calle y además repele. Yo tengo la sensación de que en política institucional hay un montón de gente, un montón de políticos hablando politiqués y metiéndose en sus peleitas. Las peleitas, el uno, el otro, las tonterías y hablando de cosas que no son importantes. Cuando nosotros decimos que hablamos de las cosas de comer quiere decir que la obsesión de Adelante Andalucía no son las peleitas de los políticos, son la sanidad, la vivienda, la educación, los derechos de las mujeres, los derechos LGTBI, la dependencia, las cosas importantes. Muchas veces digo: yo me enfado por las cosas importantes, por las tonterías no quiero enfadarme, quiero hacer una campaña contenta, feliz. Nosotros llevamos años que esa es nuestra línea política, no entrar en las peleitas de los políticos y especialmente en las peleitas de la izquierda, sino hablar de las cosas importantes.
¿Qué es lo que me preocupa a mí? A mí me preocupa que tengamos en Andalucía cinco provincias en las que no hay cercanías. No es que llegue tarde el cercanías, es que no existe. Y de las tres que lo tienen, en dos funciona fatal. Y en una, bueno, se medio salva. Tenemos Huelva donde no hay transporte, en Jaén el AVE da una vuelta y lo rodea. Córdoba y Jaén tienes que bajar en autobús porque tarda horas. El transporte de la gente; en Almería, la estación está cerrada. El transporte. Me preocupa que la gente, ya hemos hablado mucho de vivienda, pero me preocupa que la gente no pueda pagar una alquiler, que no se pueda pagar una vivienda. Yo lo que creo es que los partidos políticos estamos para solucionar problemas, no para hablar de nuestras peleitas. Eso es lo que significa hablar de cosas del comer. Para eso me voy a dedicar. Por lo importante.
(P): Para terminar, y ya que he hablado de las 'peleitas de las izquierdas', ¿qué papel jugaría adelante Andalucía en una hipotética conformación de gobierno de las izquierdas?
Respuesta (R): Nosotros lo tenemos clarísimo. No vamos a permitir un gobierno del PP, ni por activa, ni por pasiva. Si los números dan, nosotros no vamos a apoyar un gobierno del Partido Popular. Ahora bien, que dan los números y ¿que no somos la fuerza más votada de la izquierda?. Pues entonces nosotros al cogeremos al PSOE-A, lo sentaremos y le pondremos unas condiciones y negociaremos con ellos. No van a ser ninguna sorpresa las condiciones: Sanidad, vivienda, educación. Nosotros vamos a hablar de las cosas importantes. Esas van a ser las condiciones. Y le daríamos la investidura, y propuesta, presión, propuesta, presión... como hacen otros partidos en el Congreso y creo que funciona bastante bien. Esa es la dinámica. Intentar mejorar la vida de la gente. Yo quiero gobernar, pero yo quiero gobernar para poder aplicar mi programa. No para calentar sillones. Yo creo que la izquierda a veces calienta sillones y genera frustración. Yo creo que la izquierda, cuando mejora la vida de la gente, bien, cuando tiene capacidad de aplicar su programa gobernando, cuando la ciudadanía no nos ha dado la confianza, propuesta y presión, propuesta y presión. Y eso es lo que haríamos.