ElPlural Andalucía

Guerra fratricida en Dos Hermanas y el "caso Nevenka" andaluz en Algeciras: las dos grandes preocupaciones de Juanma Moreno

El PP andaluz afronta una crisis por las denuncias contra Landaluce en Algeciras y una guerra interna en Dos Hermanas que amenaza sus planes electorales

FERNANDO L. VÁZQUEZ
Moreno Bonilla también recibe críticas por los comedores escolares. EP
Moreno Bonilla también recibe críticas por los comedores escolares. EP

Tolstói lo dejó escrito: las familias felices se parecen; las infelices lo son cada una a su manera. El PP andaluz, que llevaba años pareciéndose a una feliz, descubre la segunda mitad de la frase a mes y medio de las generales. Se llama Algeciras. Y se llama Dos Hermanas.

En Algeciras, el PP ha pasado de pedirle la dimisión a su alcalde a registrar con Vox una moción de censura en dos días. En Dos Hermanas, en cambio, ni siquiera ha decidido quién será su candidato. Una ha estallado con estruendo. La otra suena por dentro.

Algeciras es el caso Nevenka que le ha explotado a Juanma Moreno en una de sus alcaldías más importantes, si no la que más. No es una comparación judicial, porque en Algeciras no hay nada probado: es una comparación política. En 2001, la concejala Nevenka Fernández denunció por acoso sexual al alcalde de Ponferrada, Ismael Álvarez, de su mismo partido y de su mismo grupo; acabó condenado. Veinticinco años después, el guion rima: ahora, según el PP, dos afiliadas han denunciado a su alcalde, José Ignacio Landaluce, por presuntas agresiones sexuales.

Landaluce lo niega. Como ha contado en estas páginas Iván Jiménez, el alcalde respondió en un vídeo en redes que no le ha llegado "ni un solo papel de ningún juzgado".

El lunes por la noche, el PP de Cádiz pidió su dimisión. El martes, su presidente, Bruno García, le dio de plazo ese mismo día para dimitir o el PP abandonaría el gobierno municipal. Dijo que el partido ha elegido "creer a estas dos mujeres", aunque respeta la presunción de inocencia. El fondo corresponde a los tribunales.

En diciembre de 2025, según el relato de Jiménez, el PSOE ya lo había denunciado por malversación, tráfico de influencias y acoso o abuso sexual; Moreno pidió entonces "esperar a que se posicione" el alcalde, según Diario de Sevilla, y el Supremo archivó la denuncia. Ahora, doce de los quince concejales del PP, que renunciaron a sus delegaciones, y los cuatro de Vox han registrado una moción de censura con Jacinto Muñoz como aspirante, que se votará el 28 de octubre.

Dos Hermanas no tiene escándalo judicial. Tiene algo que en política suena más por dentro que cualquier escándalo por fuera: una casa en la que nadie habla en nombre de los demás.

El grupo popular sigue sin portavoz, es decir, sin voz. Ana Chocano, exdiputada autonómica, ha renunciado a la portavocía y el partido todavía no ha nombrado sustituto. Según fuentes próximas al Ayuntamiento y militantes del PP de Dos Hermanas, la secretaria del Ayuntamiento remitió la semana pasada un escrito en el que advierte de que se incumple la normativa.

Esas fuentes atribuyen la renuncia al enfado de Chocano con el partido y al choque con José Veira, que, según ellas, le niega el papel de portavoz y la ningunea. Describen un grupo fracturado y una gestora, impuesta en junio, que piensa una cosa mientras la gran mayoría de los concejales piensa otra: una guerra fratricida en toda regla.

En febrero trascendió que la dirección provincial había encargado a Veira potenciar el partido en la ciudad. En mayo dimitió en bloque la ejecutiva local, que denunció, según su versión, que Veira iba asumiendo competencias de los órganos locales. En julio, Veira dejó la alcaldía de Los Molares, que ocupaba desde 2019, alegando su compromiso de no pasar de dos mandatos, aunque diversos medios lo vinculan con el salto a Dos Hermanas. Según esas fuentes, Veira miró entonces a Utrera: sabía que el gobierno municipal se derrumba y que el PSOE mueve fichas, y decidió que sería su siguiente objetivo. Pero el alcalde, Curro Jiménez, del PP y procedente del Partido Andalucista, no permitió la injerencia.

El PP no ha proclamado oficialmente candidato a Veira. Fuentes próximas al PP nazareno añaden que Veira no convence ni al aparato ni a los militantes, y apuntan ahora a que el círculo de Juanma Moreno les ha trasladado que no está nada contento con su desembarco y que su nombramiento podría estar en entredicho. Solo uno de los seis concejales populares en Dos Hermanas se mantiene al lado de Veira, que tiene línea directa con Mellado en Madrid.

Hay una circunstancia que no hay que dejar pasar por alto, y es la baja exposición pública que está teniendo el presidente Juanma Moreno en las últimas semanas y que no deja indiferente a nadie. Y es que los sinsabores de la política suelen tener consecuencias en la vida familiar y personal. Y que el presidente de la Junta tenga que estar lidiando con estas cuestiones en Algeciras y Dos Hermanas agrava una agenda institucional, política y familiar difícil de digerir. Tolstói comiendo palomitas en su dacha.

El caso de Veira es el patrón de los paracaidistas de Moreno que este diario ya ha contado: un posible candidato llegado de otro municipio, colocado desde arriba y con la ejecutiva local en contra. Veira es un político profesional y lo habitual es que el partido le busque acomodo mientras llegan las elecciones. ¿Dónde? No consta: no se sabe de dónde cobra ni si trabaja; se llegó a pensar que era la Diputación, pero, según esas fuentes, allí lo niegan. Como anécdota, esas fuentes dicen que Veira habría tanteado montar o comprar un medio local para darse a conocer, sin éxito por ahora.

Hay, además, una acusación anterior. El 11 de agosto de 2025, el sindicalista Diego Cañamero, dirigente histórico del SAT y exdiputado de Unidos Podemos, acusó públicamente a Veira de acoso laboral contra una empleada municipal con 24 años de servicio: según Cañamero, la trasladó a un local municipal, se presentó con un agente de la Policía Local para que entregara las llaves y la amenazó con un expediente. Lo llamó "señorito andaluz" y le reprochó su "ordeno y mando".

Es una acusación pública de parte, no un hecho probado. Este diario no ha podido contrastarla, no consta que haya llegado a un juzgado y no ha localizado respuesta pública de Veira ni del Ayuntamiento. Fuentes de Los Molares apuntan a que no sería el único caso de posible acoso laboral por parte de Veira, algo que este diario tampoco ha podido contrastar.

Nada de esto es comparable con Algeciras: allí hay dos denuncias de afiliadas del propio partido por presuntas agresiones sexuales; aquí, la acusación pública de un sindicalista por presunto acoso laboral. Lo que las une no son los hechos, sino el reloj: cuándo reacciona el PP. En Algeciras esperó a que las quejas llegaran desde dentro para romper en público y registrar la moción que el PSOE le pedía desde diciembre.

El problema, añaden esas fuentes del PP local, excede a Dos Hermanas. El partido tiene decididos sus candidatos en las grandes ciudades, y los dos que más le preocupan son Algeciras y Dos Hermanas, esta última sobre todo: en la primera, por el alcalde; en la segunda, por el partido. Según diversas encuestas, el PSOE volvería a obtener allí la mayoría absoluta y el principal grupo de la oposición podría ser Vox, pues dan al PP un resultado similar al de Vox.

Moreno puso palabras a Algeciras: en diciembre, para pedir esperar; el miércoles, desde Bruselas, para anunciar la moción. A Dos Hermanas, de momento, no le ha puesto ninguna. Es la desdicha sin portavoz.

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