Un informe elaborado por el Departamento de Escena del Crimen de la Guardia Civil sobre el accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), en el que perdieron la vida 46 personas y más de un centenar resultaron heridas, señala de forma clara que el problema se originó en un punto concreto de la vía donde se habían unido dos trozos de raíles mediante una soldadura.

El documento oficial, que ha adelantado ABC, consta de 210 páginas y ya se encuentra en manos del juzgado de Montoro encargado de la instrucción. Este sitúa el foco del problema en el kilómetro 318+681 de la vía 1, dentro de la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Sevilla. En ese lugar exacto, el carril derecho sufrió una rotura total. El fallo se produjo precisamente en la junta donde se unían dos barras de acero fabricadas con tres décadas de diferencia: un tramo antiguo instalado en 1989 (con el sello de 'Ensidesa 89') y otro mucho más moderno colocado recientemente, del año 2023 ('Ensidesa 23').

Los especialistas del Instituto Armado indican que la barra no se rompió únicamente por el golpe repentino del tren al pasar por encima. En la base del hierro, los agentes descubrieron una mancha más oscura con forma de gajo y una textura muy desgastada. Esto demuestra que allí ya existía una pequeña grieta anterior que había ido creciendo poco a poco con el uso diario, el peso y el paso constante de los trenes, hasta que el metal se debilitó tanto que no pudo resistir más y se partió por completo.

A partir de esa rotura inicial, la vía entera falló en cadena de manera muy violenta. Las traviesas de hormigón que venían a continuación quedaron destrozadas, con grietas longitudinales y los ganchos de sujeción desplazados de su sitio. Esto provocó el descarrilamiento inmediato de los dos trenes implicados en el siniestro: el Alvia que viajaba hacia Huelva y el Iryo que se dirigía hacia Madrid. Debido a la alta velocidad y a la inercia, ambos convoyes chocaron lateralmente de forma brutal. El atestado detalla que el primer vagón del Alvia salió despedido hacia el talud, el segundo vagón se partió literalmente en dos trozos, y el tren de Iryo arrasó decenas de postes de la catenaria, llegando a arrancar un carro de ruedas que rodó ladera abajo hasta caer al fondo de un arroyo cercano.

Además de analizar la parte mecánica del accidente, el informe revisa los papeles y registros de mantenimiento de esa soldadura concreta. Los peritos han estudiado las diferencias encontradas en los partes de trabajo originales y las correcciones que se hicieron después en los documentos. Sobre este asunto administrativo, tanto el Ministerio de Transportes como la empresa pública Adif han defendido en el ámbito político e institucional que los cambios en los papeles se deben a revisiones normales y a la corrección de errores administrativos de rutina, descartando que existieran fallos graves o negligencias intencionadas en las tareas de revisión y mantenimiento preventivo de las vías.

No obstante, las dudas surgidas durante la investigación respecto a cómo se han custodiado o retirado algunos elementos clave de la infraestructura, como los trozos de vía y las piezas de desvío que se quitaron de la zona tras el siniestro, han llevado a la jueza del caso a extremar las precauciones. Para evitar cualquier problema con las pruebas, la magistrada ha dictado normas estrictas: a partir de ahora, cualquier obra, reparación o movimiento que se quiera realizar en ese tramo de vías debe avisarse con antelación y llevarse a cabo obligatoriamente bajo la supervisión directa y la presencia física de la Guardia Civil y de los peritos judiciales.

Reacción del PP

El PP-A ha incidido este jueves en reclamar "responsabilidades políticas" tras conocer el "informe técnico" de la Guardia Civil que se ha conocido en las últimas horas "sobre las causas técnicas de lo que pasó".

Así lo ha trasladado el secretario general del PP-A, Antonio Repullo, en una atención a medios en Sevilla, donde ha querido remarcar el "cariño" y la "solidaridad que tiene todo el pueblo de Andalucía con las víctimas del accidente de Adamuz", y ha señalado que lo que se ha conocido es "el informe técnico de la Guardia Civil sobre las causas técnicas de lo que pasó allí", que "esclarece que la causa directa fue el mal estado de conservación de la vía, de una de las soldaduras", según ha agregado.

Repullo ha subrayado que desde el PP-A van a "pedir la verdad" sobre lo sucedido, desde la premisa de que "las víctimas tienen el derecho, igual que el resto de andaluces, de conocer lo que pasó allí para saldar esa deuda que tenemos con las víctimas y con sus familias y, por supuesto, para tener el pleno convencimiento de que aquello no va a volver a pasar ni un vez más en Andalucía".

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