La decisión del Alto Tribunal, que evidentemente agradó a la entidad promotora, Cajasol (que pretende ubicar en este edificio sus oficinas centrales), sentó, sin embargo, como un jarro de agua fría en la Plataforma Túmbala, la cual, sin embargo, anuncia que seguirá luchando en el frente judicial "y en otros" para impedir la construcción del rascacielos. El arquitecto Fernando Mendoza (el principal firmante de la demanda) mostró su disgusto con una sentencia que "no ha entrado en el contenido de la denuncia, según informa el Diario de Sevilla. La torre es ilegal, de eso no hay dudas". Además, acusó al Ayuntamiento de Sevilla, "tanto en la época de Sánchez Monteseirín como en la actual", de una actitud "obstruccionista". "Cada vez que intentábamos pedir un papel todo eran problemas, de ahí que no hayamos podido presentar la demanda en tiempo y forma".

Nuevas vías para acudir a los tribunales
Por su parte, Ángel Tarancón, aunque admitió que, "por ahora, se ha agotado el frente judicial", también aseguró que, de inmediato, empezarán a pensar en nuevas posibles vías para acudir a los tribunales y evitar la construcción del edificio. En este sentido, hay que recordar que el Ayuntamiento ha dejado claro que la licencia de obras es completamente legal y que la posible suspensión de la misma pasaría por el pago de una indemnización para la que el no tiene fondos, y menos en estos tiempos de crisis.

Solicitar la nulidad
La sentencia, que impone a la parte apelante las costas de la instancia, establece que "lo correcto", una vez transcurridos dos meses desde que se dictaron los actos otorgando la licencia de las obras de la Torre Cajasol, "no era acudir a lo contencioso-administrativo", sino "solicitar la nulidad de las licencias mediante los cauces del art. 102 de la Ley 30/92. Lo cual nos ha llevado a confirmar el auto apelado en cuanto acoge la alegación previa de inadmisibilidad por extemporaneidad en la interposición del presente recurso".

El próximo mes de junio
Sin embargo, el frente judicial es sólo una pieza más en una estrategia cuya jugada más importante se desarrollará el próximo junio en San Petersburgo (Rusia), donde ser reunirá el Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco. Como es conocido, es posible que en esta cita se considere probado, tal como propone el informe de Icomos, el hipotético impacto negativo de la Torre Cajasol en los monumentos sevillanos incluidos en la listas de Patrimonio Mundial (Alcázar-Catedral-Archivo de Indias) y, consecuentemente, se decida la salida de la ciudad de esta prestigiosa lista. Esta baza, y no otras, es la que juega con mayor esperanza los contrarios a la Torre Cajasol.

Las obras seguirán a un nivel por semana
Antonio Pulido, presidente de Cajasol y copresidente de Banca Cívica, ha anunciado no obstante que las obras seguirán "con absoluta normalidad" a un ritmo de un nivel por semana y que la entidad financiera elevará al Ayuntamiento alegaciones para rebatir este informe, pues a su juicio contiene "importantes errores técnicos". Igualmente, la caja de ahorros y el Consistorio han conformado una mesa de trabajo al objeto de resolver el conflicto compaginando los intereses de la entidad financiera y la conservación de la catalogación de la que gozan el Real Alcázar, la Catedral y el Archivo de Indias.