ElPlural Andalucía

El caso de los insultos a Maricarmen salta de Benalmádena al PP andaluz y nacional: exigen a Moreno y Bendodo el cese del edil

La izquierda andaluza pide responsabilidades y sitúa la decisión en manos del alcalde, del presidente de la Junta y del dirigente nacional Elías Bendodo

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (i), junto al vicesecretario de Política Autonómica y Local y Análisis Electoral del PP, Elías Bendodo / EP
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (i), junto al vicesecretario de Política Autonómica y Local y Análisis Electoral del PP, Elías Bendodo / EP

La polémica provocada por los insultos del concejal de Vivienda de Benalmádena, José Luis Bergillos, hacia Maricarmen ha dejado de ser un conflicto circunscrito al Ayuntamiento y al ámbito local. Lo ocurrido es tan grave que las exigencias de cese han comenzado a subir por la estructura del Partido Popular hasta alcanzar al PP andaluz y nacional, con peticiones expresas dirigidas al presidente de la Junta, Juanma Moreno, y al dirigente popular Elías Bendodo.

Además las exigencias proceden de las direcciones provinciales de las formaciones de izquierda malagueña.

Por un lado el PSOE de Málaga ha reclamado al propio presidente de la Junta y del PP-A, Juanma Moreno que intervenga ante el alcalde de Benalmádena, Juan Antonio Lara, para que proceda al cese inmediato del concejal. La exigencia también se dirige al dirigente nacional y malagueño, Elías Bendodo, a quien los socialistas piden que actúe dentro del Partido Popular para que Bergillos abandone sus responsabilidades públicas.

La dimensión que ha adquirido el caso refleja cómo unas declaraciones realizadas en un órgano municipal de vivienda han terminado convirtiéndose en un problema político que afecta a distintos niveles del PP.

De una reunión municipal a una crisis política

Todo comenzó durante una reunión del Consejo Sectorial de Vivienda de Benalmádena. Según las denuncias formuladas por IU y PSOE, Bergillos se refirió a Maricarmen, recientemente fallecida después de haber sido desahuciada, como “puta sinvergüenza con miles de euros en el banco”.

Las palabras provocaron la salida de la reunión del portavoz municipal de IU y Podemos, Enrique Pablo Centella, que reclamó el cese inmediato del concejal.

Posteriormente, el PSOE de Benalmádena elevó la presión sobre el alcalde. Su portavoz, Víctor Navas, planteó una disyuntiva concreta: “Si el concejal no dimite hoy mismo, corresponde al alcalde cesarlo”.

Pero el conflicto ya no queda ahí. Moreno Bonilla y Bendodo entran en escena. El salto cualitativo se produce cuando el PSOE de Málaga reclama públicamente la intervención de la dirección del PP. Y es que José Bernal, secretario de Organización del PSOE malagueño, ha pedido directamente a Juanma Moreno que reclame al alcalde de Benalmádena el cese de Bergillos. La petición alcanza también a Elías Bendodo, al que los socialistas instan a intervenir para que el Partido Popular aparte al concejal de sus responsabilidades públicas.

El argumento planteado por Bernal es político, al entender que si el PP mantiene al edil en su puesto después de sus declaraciones, sostiene el dirigente socialista, podría interpretarse como una aceptación de esas palabras.

La polémica adquiere así una dimensión diferente. La decisión sobre el futuro político de Bergillos ya no se plantea únicamente como una cuestión interna del Ayuntamiento de Benalmádena, sino como un asunto sobre el que la oposición reclama pronunciamientos a los máximos niveles del Partido Popular en Andalucía.

A pesar de las peticiones dirigidas a Moreno y Bendodo, la decisión institucional inmediata corresponde al alcalde de Benalmádena, Juan Antonio Lara. El PSOE le reclama que no espere y que proceda al cese si Bergillos no presenta su dimisión.

Entienden los socialistas que mantener al concejal al frente de Vivienda supondría, desde la interpretación política de los socialistas, respaldar su permanencia después de unas declaraciones que califican de “indignas, inhumanas e incompatibles” con la responsabilidad que desempeña. La presión, por tanto, se sitúa en tres niveles desde el Ayuntamiento al PP andaluz y llegando la estructura nacional del partido.

Una polémica que afecta precisamente al área de Vivienda

El caso tiene además una particularidad que la oposición considera especialmente relevante ya que Bergillos no es un concejal cualquiera, sino el responsable municipal de Vivienda. El PSOE de Málaga considera que quien ocupa esa responsabilidad debe mantener una actitud de respeto hacia las personas que atraviesan dificultades para acceder a un hogar.

La figura de Maricarmen ha adquirido en este contexto una dimensión simbólica. Para los socialistas, su historia representa la situación de muchas personas que encuentran dificultades para acceder o conservar una vivienda.

El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Benalmádena y candidato a la alcaldía, Víctor Navas, sostiene que actualmente se están construyendo unas 1.500 viviendas, pero cuestiona que estas promociones sean accesibles para los vecinos de Benalmádena.

IU Andalucía tilda lo ocurrido de “sadismo social”

A las exigencias del PSOE provincial, se unen las declaraciones del coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero que ha acusado de practicar “sadismo social” al PP y exige la dimisión del concejal de Benalmádena.

Coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero

El diputado en el Congreso ha acusado al PP de “compartir” los insultos del concejal de Vivienda de Benalmádena contra Mari Carmen. Valero ha criticado la posición del PP ante los desahucios y ha reclamado responsabilidades políticas, mientras que el portavoz municipal de IU, Enrique Pablo Centella, ha exigido al alcalde que cese al edil. Valero ha señalado que el 29 de noviembre “nos jugamos mucho, si el próximo gobierno está con la gente o con quienes echaron de su casa a Mari Carmen y a tantos y tantas otras”.

El líder regional de IU ha recordado que “Feijóo y su partido votaron en contra del decreto, en contra de Mari Carmen y de tantas y tantos que hoy están con la soga al cuello al borde del desahucio. Y ahora llaman a Mari Carmen puta sinvergüenza”.

Mientras tanto, el concejal de la polémica, Bergillos, ha pedido disculpas por sus declaraciones y ha reconocido que cometió un “grave error”. Ha explicado que pretendía denunciar lo que considera una utilización partidista del problema de la vivienda. Sin embargo, las disculpas no han frenado las peticiones de dimisión y cese.

La polémica coincide además con la difusión de información sobre la declaración de sus bienes. El concejal figura con participaciones en sociedades y actividad vinculada al sector inmobiliario. Su declaración incluye también tres inmuebles urbanos, entre ellos dos viviendas valoradas en 192.000 y 414.500 euros, además de un trastero valorado en 5.000 euros. Uno de los inmuebles de mayor valor habría sido adquirido en 2022.

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