La tragedia en Adamuz (Córdoba), con el choque de dos trenes y que ha ocasionado, por el momento, 41 fallecidos y 13 heridos en UCI, provocó una oleada de solidaridad del pueblo cordobés, andaluz y nacional. Rápidamente no solo se movilizaron las fuerzas de Emergencias y cuerpos de Seguridad y Sanitarios, sino que el propio pueblo donde transcurrió el trágico suceso y los pueblos de la comarca cerca del mismo, acudieron en volandas a tratar de ayudar y colaborar cuanto sea posible. Así lo contaron los propios protagonistas, además, durante las jornadas sucesivas en diferentes radios y televisiones, que trataron de rellenar un acontecimiento desgarrador con el relato más humano, solidario y esperanzador posible -dadas las circunstancias-.

No obstante, la oscuridad no tardó en opacar esa luz de solidaridad y grandeza humana que desprendían los vecinos andaluces, o los cientos de miles de mensajes de todo el pueblo andaluz y otras zonas de España que, ante la tragedia, solo buscaban cómo colaborar. Lejos de ello, pudimos comprobar rápidamente cómo empresas y personas físicas trataron de sacar 'tajada' de la tragedia, subiendo principalmente costes de alojamiento y/o transporte para todas las personas afectadas que, por culpa del accidente, no pudieron trasladarse hasta Andalucía.

Esta mezquindad ha sido denunciada por el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, este martes, señalando el epítome de esta frívola e indecente práctica. A oídos de los andalucistas, y así lo han denunciado, a una familia de cinco miembros, para alquilar una furgoneta para volverse de Madrid les pidieron hasta 1.000 euros para un día. Gente que quedó atrapada en la capital y que necesitaba volverse a Andalucía para retomar su vida. Una empresa de alquiler de coches les cobraba hasta 200 euros por pasajero, una auténtica salvajada.

"No puede ser que en un momento en el que han estado cortadas las líneas de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, donde teníamos un enorme problema de transporte de gente que tenía que irse a Madrid o volverse de Madrid, los precios de las aerolíneas se hayan multiplicado un 300 o 400%", ha denunciado García, que no solo señala a aerolíneas sino a empresas de alquiler de coches.

"Le pedimos a los gobiernos que, igual que estamos arrimando el hombro para un montón de cosas, también le metan mano a esta situación y haya un control de precios. El libre mercado debe suspenderse en tiempos de catástrofe. En tiempos de catástrofe los precios deben estar controlados", ha aseverado García

En candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía y coordinador general de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, también condenó en el día de ayer cómo las aerolíneas y empresas de alquiler de vehículos aprovechaban esta ocasión para "disparar precios de forma injustificada". "Una situación de emergencia no se puede especular con un derecho básico como la movilidad y es necesario evitar que, en contexto de crisis o de emergencia, se produzcan incrementos abusivos de precios cuando las alternativas de transporte están absolutamente limitadas. Por eso, necesitamos que los poderes públicos intervengan y garanticen precios justos en servicios esenciales", exclamaba.

Ante ello, aseguraba que su grupo había registrado en el Congreso una inciativa parlamentaria para la protección de personas consumidoras frente a las prácticas abusivas relacionadas con precios dinámicos, para que se actúe frente a este tipo de abusos, principalmente en situaciones de crisis: "Aprovechar el dolor ajeno no puede convertirse en un modelo de negocio. Las instituciones públicas deben actuar con firmeza y deben frenar estas prácticas especulativas y abusivas", sentenciaba el líder de izquierdas.

Bulos de la ultraderecha

Asimismo, el portavoz andalucista también ha clamado contra el -para nada novedoso- trato informativo que, desde distintos perfiles de la ultraderecha se le está dando a este suceso. Los agitadores ultras archiconocidos por todos los usuarios y a los que no vamos a mencionar, están aprovechando, de nuevo, esta catástrofe para tratar de hacer soplar el viento a su favor, utilizando las vidas de las personas como mera herramienta para su fin.

"¡Cállense la boca! Ya está", ha exclamado García. "No es el momento. No es el momento de la crítica, es el momento de la responsabilidad. Aparten sus manos de las catástrofes. Señores de la extrema derecha, dejen de jugar con el dolor ajeno. Dejen de soltar bulos, dejen de soltar acusaciones gratuitas. Ya sabemos lo que hace Vox en las catástrofes, monta asociaciones para llevarse el dinero, como hicieron con la DANA. Cállense la boca y estén a la altura del pueblo andaluz".