Charlotte de Witte ha convertido la oscuridad, los ritmos industriales y una estética radicalmente minimalista en su sello personal. Ahora, la artista belga da un nuevo paso fuera de las cabinas y se incorpora a la familia de TUDOR, la firma suiza de relojería de lujo que ha encontrado en una de las figuras más influyentes del techno a su nueva embajadora. Una alianza que conecta dos universos aparentemente diferentes, pero unidos por una misma filosofía: desafiar las reglas y hacer las cosas a su manera.
La DJ no necesita demasiadas presentaciones. Fue la primera mujer del techno en cerrar el escenario principal de Tomorrowland, hizo historia al encabezar el Movement Festival de Detroit y ha llevado su sonido a festivales como Coachella, Lollapalooza y Ultra Music Festival. Una trayectoria que comenzó en pequeños clubes de Gante, cuando todavía actuaba bajo el alias Raving George, nombre que adoptó para abrirse camino en una industria históricamente dominada por hombres.
Hoy dirige sus propios sellos discográficos, KNTXT y Époque, y continúa defendiendo la esencia de la música electrónica underground, incluso después de conquistar algunos de los escenarios más importantes del mundo.
Charlotte de Witte y TUDOR: cuando el techno se encuentra con la alta relojería
La colaboración forma parte del universo Born to Dare, el lema con el que TUDOR reivindica una actitud inconformista. Para Charlotte, sin embargo, atreverse no significa necesariamente vivir sin miedo.
"Significa elegir tu propio camino, incluso cuando es el más difícil. Elegí un sonido que no era la opción fácil, cambié mi nombre artístico cuando me dijeron que era arriesgado y creé mis propios sellos en lugar de esperar a que alguien me abriera la puerta", explica la DJ.
Su relación con la relojería también tiene una conexión directa con su profesión. Acostumbrada a recorrer el mundo entre aeropuertos, festivales y cabinas, el tiempo es una constante en su vida. "Toda mi vida gira alrededor del tiempo. Un set se mide en pulsaciones por minuto, una gira en vuelos y zonas horarias. Un reloj es lo único constante en todo eso", asegura.
Para la artista, el vínculo con TUDOR resulta natural por una visión compartida de la autenticidad y el trabajo artesanal. "Solo colaboro con marcas que realmente llevaría y en las que creo. TUDOR fabrica relojes para utilizarlos, no para guardarlos en una caja fuerte. Sin ostentación, solo artesanía y la determinación de hacer las cosas bien".
Más allá de la música: una declaración de libertad
La influencia de Charlotte de Witte va mucho más allá de los grandes festivales. La belga también se ha convertido en una defensora de la cultura de club, un espacio que considera esencial para la libertad de expresión y la construcción de comunidades.
"La cultura de club es un lugar donde puedes ser quien eres, junto a alguien a quien nunca has conocido, y durante unas horas ninguna de esas diferencias importa. Es libertad, comunidad y un espacio seguro", explica.
Esa filosofía también está presente en The Resistance, su proyecto dedicado a reivindicar la cultura nocturna y la importancia de proteger los clubes frente a su progresiva desaparición.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
