La campaña DMOCRACIA, impulsada por el Gobierno de España para conmemorar los 50 años de democracia, ha conseguido exactamente lo que buscaba: hacerse viral. En apenas unos días, las imágenes protagonizadas por la influencer Marina Rivers y la creadora de contenido Sara Fructuoso han inundado las redes sociales, llevando a muchos a pensar que el Ejecutivo había lanzado una nueva marca de moda.
Sin embargo, detrás de las sudaderas, camisetas y pantalones deportivos en tonos neutros no hay una firma comercial, sino una campaña institucional de comunicación desarrollada dentro del proyecto '50 años en Libertad', cuyo objetivo es acercar el concepto de democracia a las generaciones más jóvenes utilizando el lenguaje de la moda.
Diseñada por Bnomio, nombre artístico de José Luis Pérez Ramos, la colección apuesta por una estética minimalista inspirada en el streetwear y la cultura urbana. Según datos facilitados por la propia campaña, el lanzamiento ha superado los 4,2 millones de visualizaciones en redes sociales, con más del 75% de la audiencia menor de 35 años, un indicador que demuestra que el mensaje ha conseguido llegar al público al que iba dirigido.
Sin embargo, el éxito en redes no ha evitado que la iniciativa genere un intenso debate dentro del sector de la moda.
Uno de los primeros en pronunciarse fue el diseñador Juan Avellaneda, que quiso dejar claro desde el principio que su reflexión no tenía un trasfondo político.
"Antes de que alguien saque conclusiones: este vídeo no va de política ni es una crítica a ningún diseñador.", comenzaba explicando.
Su análisis iba dirigido al papel que debería desempeñar una administración pública cuando decide impulsar una colección de moda.
"Como diseñador de moda, mi reflexión es otra. Cuando una administración pública impulsa una colección de moda con financiación pública, creo que tiene la oportunidad de hacer algo más que lanzar una prenda: puede contar una historia.", afirmaba.
Avellaneda considera que la democracia ofrecía un punto de partida mucho más rico desde el punto de vista creativo.
"La llegada de la democracia también supuso una mayor libertad para crear, vestir y expresarse. Me habría parecido fascinante ver una colección que acercara esa historia a las nuevas generaciones y que utilizara la moda como una herramienta para aprender, además de vestir."
El diseñador también lamentó que la iniciativa no aprovechara la oportunidad para poner en valor la industria nacional.
"Habría sido una oportunidad extraordinaria para destacar el diseño, la confección, los talleres y el enorme talento que tenemos en España."
Además, señaló que le sorprendía no encontrar información clara sobre el lugar de fabricación de las prendas, una cuestión que considera especialmente relevante cuando se trata de un proyecto impulsado con financiación pública.
Otro de los aspectos que más debate ha generado ha sido la propia dirección creativa de la colección. La propuesta gira casi exclusivamente en torno a sudaderas, camisetas y pantalones deportivos, una decisión que, para Avellaneda, resulta algo reduccionista.
Aunque entiende que el objetivo era conectar con un público joven, también recuerda que la juventud no viste únicamente chándales y que el talento creativo español podría haber ofrecido una visión mucho más rica y contemporánea de la moda nacional.
Como editor de XMAG, comparto parte de esa reflexión. Si el objetivo era utilizar la moda como vehículo cultural, la oportunidad iba mucho más allá de lanzar una colección de estética urbana. España cuenta con algunos de los mejores diseñadores, artesanos, patronistas y talleres de Europa, además de una historia de la moda capaz de dialogar perfectamente con el concepto de libertad y democracia.
También resulta llamativa la elección de Marina Rivers como principal imagen de la campaña. Nadie cuestiona su enorme capacidad para conectar con las nuevas generaciones ni su influencia en redes sociales, pero eso no significa necesariamente que represente un referente de estilo dentro de la industria de la moda española. Son conceptos distintos que, en ocasiones, parecen confundirse.
La campaña ha cumplido su objetivo de hacerse viral y conectar con los jóvenes, eso es evidente. Pero la pregunta es otra: ¿era esta la mejor oportunidad para representar la moda española? Cuando una iniciativa nace desde una administración pública, muchos esperábamos algo más ambicioso, una propuesta capaz de mostrar el enorme nivel creativo que tiene nuestro país y de poner en valor a quienes trabajan cada día para que la moda española siga creciendo.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.