Olivia Rodrigo ha arrancado su nueva gira The Unraveled Tour con una sorpresa que ha convertido uno de sus números musicales en todo un espectáculo de moda. La artista inició su nueva serie de conciertos, previstos para este y el próximo año, con un gran debut en el PeoplesBank Arena de Hartford. Allí no solo conquistó al público a través de sus canciones, su trabajada puesta en escena y su potente directo, sino que también introdujo una inesperada sorpresa a través de sus prendas, gracias a un vestido capaz de transformarse sobre el escenario ante los ojos del público.
El momento llegó durante la interpretación de The Cure, cuando Rodrigo apareció con un minivestido blanco de cuello cerrado y falda plisada que, a primera vista, encajaba con las siluetas románticas que forman parte del vestuario de esta nueva etapa, teniendo en cuenta las prendas con las que había aparecido anteriormente. Nada parecía especialmente inusual y todas las miradas estaban puestas en Olivia y en el gran número musical que la cantante estaba ofreciendo a sus seguidores. Sin embargo, cuando la canción alcanzó su punto álgido, una lluvia artificial empezó a caer sobre ella.
Fue entonces cuando la prenda comenzó literalmente a desaparecer. El tejido exterior blanco se fue desintegrando al entrar en contacto con el agua, como si una capa de papel se deshiciera sobre su cuerpo, hasta dejar al descubierto un body con corsé rojo y una minifalda, trasladando de la forma más literal posible al escenario el concepto de The Unraveled Tour.
Olivia Rodrigo faz história com “the cure”, tornando-se a primeira e única artista solo feminina a vencer o #VMAs na categoria de Melhor Canção Alternativa. pic.twitter.com/im4sYIIuHl
— Update Olivia Brasil (@updateoliviabr) September 28, 2026
Un diseño de Hussein Chalayan recuperado diez años después
Detrás de la prenda está Hussein Chalayan, diseñador británico nacido en Chipre conocido precisamente por explorar los límites entre moda, tecnología y performance. El vestido creado a medida para Rodrigo recupera una de las ideas más recordadas de su colección de primavera de 2016.
En aquella pasarela, dos modelos aparecieron vestidas con prendas blancas de papel y estética militar. Unos rociadores ocultos comenzaron entonces a lanzar agua y las capas exteriores se disolvieron progresivamente para descubrir debajo vestidos estampados y decorados con cristales, un trabajao que requirió medio año de técnica.
Olivia Rodrigo recupera ahora aquel concepto y lo traslada al terreno del gran espectáculo pop. No es la primera vez que la cantante utiliza el vestuario como parte importante de sus actuaciones. Durante la gira GUTS popularizó las camisetas con mensajes diferentes en cada ciudad, mientras que sus últimos trabajos han reforzado una estética que combina referencias babydoll y grunge con elementos vintage.
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