Gucci abre un nuevo capítulo bajo la dirección creativa de Demna con Primavera, la campaña que traslada su primera colección de pasarela para la histórica casa italiana a un universo visual protagonizado por algunas de las figuras más reconocibles de la música, el cine, la moda y el deporte. Tras su presentación en Milán el pasado febrero, las prendas regresan ahora bajo una mirada centrada en la personalidad, el cuerpo y la sensualidad.

La fotógrafa Michal Chelbin firma las imágenes de una campaña construida alrededor de retratos individuales. Frente a su objetivo aparecen los embajadores globales de Gucci Xiao Zhan, Jin y NINGNING, acompañados por un reparto internacional formado por Tom Brady, Alex Consani, EsDeeKid, Lee Young Ae, Shawn Mendes, Rico Nasty y Tarzzan.

En lugar de reunir a todos sus protagonistas en grandes composiciones, Gucci apuesta por diez retratos independientes. Esta decisión permite que cada personalidad establezca una relación propia con las prendas y refuerza una de las ideas que parecen definir la nueva etapa de Demna en Gucci: la ropa adquiere significado cuando entra en contacto con quien la lleva.

El nombre elegido tampoco es casual. Primavera hace referencia a la célebre pintura renacentista de Sandro Botticelli, una obra que Demna ha señalado entre sus inspiraciones. Ese vínculo introduce una inesperada conexión entre el imaginario clásico italiano y una colección construida desde una perspectiva absolutamente contemporánea.

La campaña se expande además mediante una película dirigida por Johan Renck, donde Kate Moss asume el papel protagonista. La modelo aparece haciendo playback de “Wicked Game”, la canción publicada por Chris Isaak en 1989, mientras una serie de encuentros transforma progresivamente la escena.

Todo comienza en una sala de espera ocupada por desconocidos vestidos de Gucci. Poco a poco, las miradas empiezan a cruzarse, las distancias desaparecen y los personajes forman parejas antes de desplazarse hacia una pista de baile. La intensidad pausada de la canción proporciona el ritmo perfecto para construir una atmósfera marcada por la atracción, el deseo y la conexión física.

Moss funciona como hilo conductor de este pequeño universo. Su presencia añade además otra dimensión a la campaña: pocas modelos representan con tanta claridad la capacidad de la moda para convertir actitud, imperfección y personalidad en elementos tan importantes como la propia ropa.

Gucci Primavera prolonga así las ideas que Demna presentó durante su desfile Otoño Invierno 2026 en Milán, el primero realizado en formato pasarela desde su llegada a la firma. Allí, el diseñador colocó el cuerpo en el centro de la conversación mediante siluetas ajustadas, proporciones concebidas para enfatizar la figura y una interpretación deliberadamente directa de la sensualidad.

Esa dirección posee también un componente personal. Tras el desfile, Demna habló sobre su propia relación con el cuerpo y sobre el proceso de aprender a sentirse atractivo después de años limitando esa percepción de sí mismo. La experiencia terminó trasladándose a una colección donde sentirse sexy y cómodo con el propio cuerpo adquiere tanta importancia como cualquier referencia estética.

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