La Milan Fashion Week volvió a reunir a las grandes figuras de la moda internacional, pero uno de los momentos más comentados del desfile BOSS Fall/Winter 2026 fue la presencia de Emilia Mernes. La artista argentina ocupó el front row en una presentación que reafirmó el nuevo enfoque de la firma alemana: convertir la sastrería en una forma de identidad personal.
Para la ocasión, Emilia apostó por un estilismo perfectamente alineado con la colección: americana oversize de hombros estructurados, camisa blanca y corbata estampada, acompañados de gafas de inspiración noventera. La elección no fue casual. La propuesta creativa de la temporada giraba precisamente en torno a la seguridad y la presencia que aporta la estructura del traje.
El desfile reunió a más de 600 invitados, entre ellos David Beckham, S.COUPS, Meghann Fahy y Alica Schmidt, además de actores, deportistas y creadores digitales. La presencia de la cantante destacó especialmente por la creciente conexión entre la música latina y las grandes casas europeas.
Bajo la dirección creativa de Marco Falcioni, BOSS revisó su herencia sartorial sin nostalgia. Las clásicas americanas de finales de los años ochenta regresaron con nuevas proporciones: solapas más altas, cinturas más definidas y pantalones de pinza más relajados. El objetivo era claro: alejar el traje del contexto estrictamente corporativo y trasladarlo al estilo de vida cotidiano.
Los materiales reforzaron esa idea. Tejidos de lujo se combinaron con referencias deportivas en abrigos híbridos, como trencas de nailon con solapas de alpaca o cazadoras de cuero mezcladas con cachemira. La paleta —negro tinta, azul medianoche, gris humo, oliva y terracota— aportó una estética sobria pero poderosa.
Los accesorios también tuvieron protagonismo: corbatas, pañuelos y motivos paisley reinterpretados desde los archivos de la casa, además de bolsos y calzado artesanal disponibles inmediatamente para miembros del programa de fidelización de la marca.