El desfile de primavera de Maria Grazia Chiuri para Dior tuvo como enfoque desafiar la mirada masculina, con un escenario inmersivo de la artista italiana Elena Bellantoni que destellaba mensajes feministas. Para la campaña publicitaria, Chiuri recurrió una vez más a una creadora femenina, la fotógrafa estadounidense Tina Barney.

Conocida por sus retratos detallados de su entorno acomodado, Barney capturó a las modelos Rosanna Ovalles, Honey Ordonez, Mauve Dupuy y Alice McGrath en momentos aparentemente sin pose, en contraste con las actitudes estereotipadamente sexualizadas de muchas campañas de moda.
Las imágenes las presentan de pie o sentadas en un lujoso apartamento con paredes rojas profundas, en sintonía con las opulentas residencias donde Barney suele encontrar a sus sujetos. Representada por la galería Kasmin en la Ciudad de Nueva York, la fotógrafa ha trabajado anteriormente en campañas para marcas como Max Mara, Thom Browne y Vaquera. Chiuri, al hablar en septiembre pasado, destacó la importancia de desarrollar una mirada crítica en un momento en que las plataformas de redes sociales inundan con un torrente de imágenes. «Como directora creativa, alguien que también trabaja con imágenes, porque también soy parte de esta industria, el riesgo es que reproduzca ideas estereotipadas», agregó. «Es también mi responsabilidad».

La campaña destaca looks en su mayoría monocromáticos, como abrigos y vestidos delantal con símbolos solares de estilo pagano y tejidos de punto con un toque de chica gótica. Los accesorios incluyen el bolso Dior Toujours en una nueva variación de cuero arrugado con un patrón de cannage extragrande, botas con cordones Diorebel y zapatos Adiorable con tiras de gladiador.
Margot Populaire estuvo a cargo de la dirección creativa de la campaña, que se lanzó en impresión el martes. El estilismo fue obra de Elin Svahn, con Peter Philips a cargo del maquillaje y Damien Boissinot encargado del peinado.