The Closet nos presenta una conversación introspectiva con nuestro yo de la infancia. Un Alejandro que descubre por primera vez una relación poderosa con el mundo de la belleza, que analizará desde muy temprana edad con una sensibilidad privilegiada, el rasgo característico que definirá su peculiar visión para con la moda masculina.
De vuelta en la ciudad de Nueva York, Palomo presenta su colección AW23 tras una indagación estética en una etapa de la infancia en la que el diseñador contextualiza las primeras capas de formación de nuestra personalidad y nuestras primeras interacciones con la vestimenta, que muchas veces tiene lugar explorando de forma furtiva el armario de nuestra madre.
El niño Palomo está experimentando, aun sin saberlo, con las barreras de la convencionalidad de género, jugando con toallas, pañuelos de seda, edredones, mantas y otros elementos de la casa para construir una imagen elevada de uno mismo que coquetea con lo queer. Estas, las que fuesen las imágenes iniciático de un “primitivo” look Palomo serán profesionalizadas con el tiempo hasta alcanzar un nuevo nivel de sofisticación.
El dramatismo y la grandilocuencia estética que caracteriza el trabajo del diseñador, presente en voluminosas piezas en forma de abrigos que recuerdan a cocoons creados a partir del edredón de la casa de un muy joven creativo, conviven con piezas más sencillas que corresponden al ejercicio más street de la casa. De vivos colores que nos trasladan a un Alicia en el País de las Maravillas gay. Un delicado trabajo con los drapeados en tops y largos vestidos. Siempre bajo el estilismo y la visión de la reputada estilista Alicia Padrón. De esta forma, combina finas camisetas de mesh, blusas confeccionadas con vortexs de telas en print florales, bufandas en un knit con reminiscencias rústicas y minifaldas de pelo sintentico que alargan la figura del modelo.
Para los accesorios, Palomo recupera las siluetas más representativas de la casa, otorgándole nuevas cromáticas, en el caso del bolso maletín “Castellana”, y lanzando a nuestro wishlist una selección de zapatos de tacón en versión loafer, botín y botam, que contrastaban con otros modelos de la firma Puma, el más reciente colaborador de Palomo.
En su faceta más sparkling, Palomo nos deslumbra con piezas de cristal de Swarovski salpicadas por toda la colección, un ejercicio que culmina con joyería de la nueva colección de la firma que ya se ha convertido en su mejor aliada.















