Harry Styles ha vuelto. Y lo ha hecho sin nostalgia ni concesiones, con ‘Aperture’, el primer adelanto de su esperado cuarto álbum de estudio, ‘Kiss All The Time. Disco, Occasionally’. Más que un simple regreso, el lanzamiento marca un punto de inflexión claro en su trayectoria: un cambio de lenguaje sonoro, de energía y de ambición artística.
Publicado en la noche del 22 de enero, ‘Aperture’ llega tras semanas de expectativa contenida y señales cuidadosamente medidas. En lugar de apostar por una transición cómoda o reconocible, Styles presenta un tema que avanza con decisión, impulsado por una base electrónica que invita al movimiento sin renunciar a la carga emocional que ha definido su carrera en solitario. Es una canción que se siente física y emocional al mismo tiempo, pensada tanto para el cuerpo como para la introspección.
Desde los primeros compases, ‘Aperture’ establece un pulso constante. La producción se construye sobre un beat firme, acompañado de pianos de inspiración house, sintetizadores texturizados y capas sonoras que entran y salen como destellos de luz. Todo está medido para generar tensión y liberación, creando una atmósfera expansiva que crece sin perder control. No hay exceso, pero sí una clara intención de avanzar.
En lo lírico, la canción gira en torno a la apertura emocional y la claridad. “Aperture lets the light in”, canta Styles, utilizando la metáfora de la luz como una forma de hablar de vulnerabilidad, conexión y honestidad. Lejos del dramatismo, el mensaje se presenta como una aceptación serena: abrirse no es perderse, sino encontrarse. El estribillo, sostenido por el mantra “We belong together”, funciona como un punto de llegada emocional, más afirmativo que grandilocuente.
Lo que distingue a este nuevo sencillo es la naturalidad con la que Styles se mueve hacia un territorio menos esperado. Su anterior álbum, ‘Harry’s House’ (2022), se caracterizaba por una atmósfera doméstica, cálida y reflexiva, con un synth-pop suave y confesional. Aquel disco miraba hacia dentro. ‘Aperture’, en cambio, mira hacia fuera: hacia el espacio compartido, la pista de baile, la experiencia colectiva.
Este giro no se percibe como una ruptura, sino como una expansión. La sensibilidad sigue ahí, pero ahora se canaliza a través del ritmo, del movimiento y de una producción más dinámica. Styles parece interesado en explorar cómo la emoción puede habitar espacios más físicos, cómo la intimidad puede coexistir con la energía de una multitud sin perder autenticidad.
Las primeras reacciones han coincidido en señalar ese carácter inesperado del single. Se ha hablado de una aproximación más electrónica, de referencias a la música de baile y de una voluntad clara de experimentar sin disfrazarse. A diferencia de sus trabajos anteriores, esta canción no suena a tendencia ni a cálculo comercial, sino a curiosidad artística. A un músico que, tras consolidar su lugar, se permite avanzar sin pedir permiso.
El tema sirve como carta de presentación de ‘Kiss All The Time. Disco, Occasionally’, un título que ya anticipa un juego de contrastes. Romance y hedonismo. Emoción y ritmo. Disciplina y descontrol ocasional. Todo apunta a un álbum construido sobre dualidades, donde lo íntimo y lo expansivo conviven sin jerarquías.
El proyecto, producido ejecutivamente por Kid Harpoon, llega después de una etapa especialmente significativa en la carrera de Styles. ‘Harry’s House’ no solo fue un éxito comercial global, sino que consolidó su madurez artística y su capacidad para conectar con audiencias diversas. Sin embargo, lejos de repetir fórmulas, este nuevo capítulo parece orientado a explorar otras formas de expresión.
En paralelo al lanzamiento del single, Styles ha anunciado una ambiciosa gira internacional bajo el nombre ‘Together, Together’. El tour supone un regreso a los grandes escenarios y a las residencias prolongadas en ciudades clave. Londres acogerá varias noches en el estadio de Wembley, mientras que Nueva York contará con una extensa serie de conciertos en el Madison Square Garden. A ello se suman fechas en Europa, Latinoamérica y Australia, configurando una gira de gran escala que se extenderá de mayo a diciembre.
El concepto de comunidad que atraviesa ‘Aperture’ encuentra aquí su reflejo natural. Esta es música pensada para ser vivida en conjunto, cantada a coro, compartida en tiempo real. El cartel de artistas invitados, diverso y transversal, refuerza esa idea de apertura y diálogo entre escenas, géneros y generaciones.
La estrategia de lanzamiento del álbum ha sido sutil pero efectiva. Antes de la publicación del single, la frase “We Belong Together” apareció en carteles repartidos por distintas ciudades del mundo, funcionando como un guiño emocional más que como una campaña tradicional. Poco después, un mensaje de voz de baja fidelidad llegó directamente a los fans, con Styles cantando esa misma línea de forma íntima y cercana. Un gesto sencillo que refuerza la conexión directa con su audiencia.
Si este primer adelanto es indicativo del tono general de este nuevo álbum, estamos ante una etapa marcada por la confianza creativa, la exploración consciente y una comprensión más amplia de lo que significa conectar. Harry Styles no parece interesado en repetir lo que ya funcionó, sino en seguir abriendo espacios. Y esta vez, la puerta está claramente abierta.