Alejandro Sanz vuelve a mirar hacia lo esencial. El artista presenta junto a Elena Rose el videoclip de ‘Rimowa’, una de las canciones más íntimas de su álbum ‘¿Y ahora qué +?’, publicado el pasado noviembre y que, con el tiempo, se ha consolidado entre sus seguidores como una pieza especial dentro del proyecto.
La colaboración nació de forma natural durante una sesión de grabación en 5020 Miami. Ambos artistas comparten autoría y el origen del tema marcó su tono definitivo: la primera toma vocal de Elena Rose emocionó tanto al equipo que terminó convirtiéndose en la base de la versión final. Esa espontaneidad es precisamente la esencia que ahora trasladan al formato audiovisual.
Dirigido por Gus Carballo y producido por Music Content Factory, el videoclip apuesta por una narrativa minimalista. No hay grandes artificios ni espectacularidad técnica; el peso recae en la conexión real entre dos músicos que se entienden desde la sensibilidad. Rodado en Madrid durante una jornada lluviosa de febrero, el clima acabó formando parte del relato visual: la lluvia no interrumpe la escena, la acompaña.
El escenario es casi vacío y concentra la atención en la interacción entre ambos. Miradas, silencios y gestos sustituyen cualquier recurso narrativo evidente. En el centro de la historia aparece un elemento simbólico: una maleta. Vacía físicamente pero cargada de significado, funciona como metáfora de los trayectos emocionales compartidos —encuentros, despedidas, recuerdos— y refleja la relación creativa entre los artistas.
La pieza transmite cercanía y honestidad, valores que Sanz ha reforzado en esta etapa reciente de su carrera. ‘Rimowa’ no busca ser un single inmediato, sino una canción que respira con calma y que encuentra su fuerza en la interpretación. El videoclip mantiene esa misma filosofía, convirtiendo la sencillez en un lenguaje expresivo.
El estreno coincide además con la atención que sigue generando ‘Cuando nadie me ve’, la serie documental original de Movistar Plus+ que muestra un retrato íntimo del artista. La producción acompaña a Alejandro Sanz en un momento de revisión personal y creativa, enseñando el proceso de composición de sus nuevas canciones y la preparación de su próxima gira.