Kim Kardashian es oficialmente parte del universo Fortnite. Epic Games ha confirmado la llegada de la empresaria y figura cultural a la Icon Series, una categoría reservada para nombres que han marcado época en la música, el deporte y el entretenimiento. Tras Ariana Grande, Sabrina Carpenter o Naomi Osaka, el videojuego incorpora ahora a una de las personalidades más influyentes de la cultura contemporánea, llevando su imaginario estético —y su imperio empresarial— a millones de jugadores en todo el mundo.

Lejos de ser una colaboración superficial, la entrada de Kardashian introduce un componente claramente fashion-forward. Sus skins oficiales incluyen un abrigo de pelo, un catsuit de cuero y, como no podía ser de otra manera, un bodysuit de SKIMS, la marca que redefinió la ropa interior moldeadora y la convirtió en fenómeno global. Todas las versiones son altamente personalizables, con diferentes peinados y colores, reforzando la idea de identidad y autoexpresión dentro del juego.

Uno de los guiños más comentados llega con su emote. Fortnite recupera un momento clave de la cultura de internet: la portada de Paper Magazine de 2014 que “rompió internet”. Adaptada ahora a un formato all ages, la referencia convierte un hito mediático en gesto digital, demostrando cómo el videojuego traduce iconos culturales al lenguaje gamer sin perder impacto simbólico.

La Icon Series se ha consolidado como una de las herramientas más potentes de Fortnite para dialogar con la cultura pop, generando momentos virales y reformulando la relación entre celebridad, audiencia y entretenimiento interactivo. Que una Kardashian forme parte de este universo parecía inevitable. Más que una sorpresa, es la confirmación de que Fortnite entiende el pulso cultural mejor que nadie.

Las skins de Kim Kardashian estarán disponibles para su compra dentro del juego a partir del 13 de diciembre, marcando un nuevo cruce entre moda, videojuegos y espectáculo. La pregunta queda en el aire: ¿será King Kylie la próxima en aterrizar en la isla?