Felipe VI ha viajado a Mallorca para compartir una comida con su entorno más cercano, en una visita breve que coincide con la presencia de la reina Sofía de Grecia, sus hijas y sus nietas en el Palacio de Marivent. El monarca llegó a la isla durante la mañana del martes y, según ha trascendido, mantuvo un encuentro con su amigo Jaime Anglada y otros miembros habituales de su círculo en la isla.

Aunque no ha habido confirmación oficial por parte de la Casa Real sobre su paso por Marivent, diversos movimientos de seguridad y la coincidencia de horarios apuntan a que pudo producirse un encuentro familiar, algo poco habitual en los últimos años, especialmente tras la reducción de las visitas públicas de las infantas a la isla.

Lo que sí está confirmado es la comida en uno de los restaurantes habituales del monarca en Mallorca: Mía, situado en la zona de Portixol y especializado en cocina mallorquina. El establecimiento, frecuentado por la familia real en periodos estivales, es conocido por trabajar con producto local y una propuesta gastronómica centrada en sabores tradicionales de la isla.

El Rey Felipe IV, la Reina Letizia y la Reina Sofía durante la recepción ofrecida a las autoridades y una representación de la sociedad balear en el Palacio de Marivent, a 3 de agosto de 2023, en Palma de Mallorca (Islas Baleares, España)


El encuentro con Jaime Anglada refuerza una relación de larga trayectoria. Ambos mantienen una amistad desde hace décadas, lo que explica que el monarca realice desplazamientos puntuales a la isla para coincidir con él. En ocasiones anteriores, incluso ha viajado para acompañarlo en momentos personales delicados, como tras el accidente que sufrió el artista el pasado año.

Durante la jornada, Felipe VI permaneció en el restaurante varias horas, prolongando la comida con una sobremesa que se extendió hasta media tarde. Su salida del local se produjo alrededor de las 17:00, momento en el que fue captado por cámaras, mientras que su llegada se mantuvo en un plano más discreto, acompañada únicamente por las habituales medidas de seguridad. Tras finalizar el encuentro, el monarca se dirigió directamente al aeropuerto de Son Sant Joan para regresar a Madrid en un vuelo programado a última hora de la tarde, cerrando así una visita de carácter privado centrada en su entorno personal.

La escapada coincide con la estancia de la familia en Marivent, consolidando Mallorca como uno de los puntos habituales de reunión, tanto en el ámbito institucional como en el estrictamente privado.