El estreno del esperado biopic ‘Michael’, centrado en la vida del Rey del Pop, ha reactivado el interés global por la figura de Michael Jackson, pero también ha desatado una nueva polémica. Esta vez, el foco no está en la interpretación de Jaafar Jackson ni en la dirección de Antoine Fuqua, sino en las declaraciones de Paris Jackson, quien ha cuestionado abiertamente el enfoque de la película y su fidelidad a la realidad.

A más de 16 años de la muerte del artista, su legado sigue generando conversación, y la llegada de esta producción autorizada prometía convertirse en uno de los homenajes más relevantes de su trayectoria. Sin embargo, las palabras de su hija han introducido un matiz crítico que ha cambiado la narrativa. Lejos de respaldar el proyecto, Paris Jackson ha sido contundente: “Estas biografías son Hollywood. Es un mundo de fantasía. No es real, pero te lo venden como si lo fuera”.

La artista ha señalado que gran parte de lo que se muestra en el film está “edulcorado”, insistiendo en que la historia presentada responde más a una construcción comercial que a un retrato fiel. “La historia está controlada, hay muchas inexactitudes y muchas mentiras directamente”, afirmó, cuestionando la autenticidad del relato. Sus declaraciones han reabierto un debate recurrente en la industria: hasta qué punto los biopics sacrifican la verdad en favor del impacto narrativo.

Según explicó, su distanciamiento del proyecto no es reciente. Paris Jackson reveló que tuvo acceso a uno de los primeros borradores del guion y que incluso aportó comentarios críticos sobre ciertos aspectos que consideraba poco honestos. Sin embargo, su implicación terminó ahí. “Hablé, pero no fui escuchada”, aseguró, dejando claro que su visión no fue incorporada al desarrollo final de la película.

Esa falta de diálogo fue determinante para que decidiera desvincularse por completo del proyecto. “Eso no va conmigo. No me gusta la deshonestidad”, explicó, subrayando que su postura responde a una cuestión de principios más que a una reacción emocional. En este sentido, quiso matizar que su crítica no implica un rechazo hacia la figura de su padre. “Mucha gente dice que odio a mi padre o que le guardo rencor… eso no es verdad”, aclaró, insistiendo en que su posicionamiento se basa en la defensa de la honestidad frente a la narrativa comercial.

La polémica se intensifica al considerar que ‘Michael’ es una producción autorizada, lo que implica un control directo sobre la historia que se decide contar. Este aspecto ha generado dudas entre parte del público, especialmente tras conocerse que otras figuras clave del entorno familiar también han optado por mantenerse al margen. La ausencia de Janet Jackson en el proyecto, así como su decisión de no participar, ha sido otro de los elementos más comentados tras el estreno.

Además, no es la primera vez que Paris Jackson se pronuncia sobre la película. Ya en fases iniciales del desarrollo había mostrado su desacuerdo con ciertas interpretaciones del relato. En aquel momento, también respondió públicamente a comentarios que sugerían que había colaborado activamente en la producción. “No vayas diciendo por ahí que fui ‘de gran ayuda’ en el rodaje de una película en la que no participé en absoluto”, expresó, dejando clara su posición.

El caso de ‘Michael’ vuelve a poner sobre la mesa una cuestión clave dentro del cine contemporáneo: el equilibrio entre narrativa, legado y verdad. Mientras la película continúa su recorrido en taquilla, las palabras de Paris Jackson añaden una capa de complejidad al relato. Su mensaje no busca frenar el interés del público, sino ofrecer una lectura alternativa. “Id a verla, disfrutadla, haced lo que queráis, pero dejadme fuera”, concluyó.