La firma italiana Fendi marca su centenario con una sorprendente colección de alta joyería titulada Eaux d’Artifice, una propuesta que fusiona tradición, innovación y una fuerte conexión con Roma, ciudad que ha sido la musa constante de la casa.

Cortesía de Fendi

Esta colección toma su nombre del término francés para fuegos artificiales, pero también alude a la fluidez y sofisticación del agua. En esta serie exclusiva de piezas, Fendi rinde homenaje a las icónicas fuentes de Roma, reinterpretando su dinamismo y elegancia a través de metales preciosos y diamantes excepcionales. El resultado es un lenguaje visual que combina lo arquitectónico con lo poético, la historia con una visión de futuro.

Delfina Delettrez Fendi, directora artística de joyería de la maison y cuarta generación de la familia fundadora, explica que su enfoque creativo no busca replicar el pasado, sino transformarlo. “Esto es lo que Fendi representa para mí: no quiere repetir la historia, quiere proyectarla hacia adelante, incluso si la inspiración viene de fuentes romanas”, afirma. Su visión se traduce en diseños que destacan por su precisión artesanal y un simbolismo profundo.

El corazón de la colección es un collar monumental cuyo centro lo ocupa un diamante amarillo fancy vivid de 20,25 quilates. Esta piedra fue seleccionada cuidadosamente para que su peso coincidiera con el año del centenario de la marca. Rodeado por una estructura arquitectónica de alta gama en metales y gemas, el diseño evoca arcos, chorros de agua y detalles inspirados en las sedes históricas de la firma. En total, la pieza incluye más de 116 quilates en diamantes blancos y otros 27 quilates en diamantes amarillos con forma de gota.

Cortesía de Fendi

Cada elemento de Eaux d’Artifice está pensado para capturar la fuerza detrás de la suavidad, como explica la propia diseñadora: “Quería capturar la fuerza interior a través de líneas suaves. También pensaba en la herencia: cómo el agua, como mi apellido, fluye de una generación a otra”.

Inspirada en el cortometraje experimental de 1954 Eaux d’Artifice del cineasta Kenneth Anger, que muestra a una figura femenina recorriendo los jardines con fuentes de la Villa d’Este, Delettrez Fendi desarrolla un juego de ilusión óptica y perspectiva que se traduce en joyas con profundidad narrativa.

La colección incluye además tres sets adicionales y anillos de cóctel con gemas como topacio imperial, zafiro amarillo, espinela y rubí. Cada uno de ellos toma como punto de partida la idea del agua como símbolo de continuidad y transformación. El conjunto Cento presenta un degradado de zafiros que guía la mirada hacia un zafiro cojín de 7 quilates, acompañado de un diamante de 3 quilates, mientras que el set Fortuna convierte el flujo del agua en formas abstractas adornadas con rubíes.

A diferencia de otras colecciones de alta joyería centradas en la ostentación, esta apuesta de Fendi se aleja deliberadamente del exceso cromático para centrarse en una estética monocromática y sofisticada, permitiendo que los detalles arquitectónicos y la artesanía hablen por sí mismos. “Quise subvertir la idea de celebración como algo estridente y colorido. Roma también es misterio, es contemplación”, señala Delettrez Fendi.

Con Eaux d’Artifice, Fendi no solo celebra sus 100 años de historia, sino que reafirma su lugar en la alta joyería contemporánea, con una propuesta audaz, profundamente arraigada en su identidad y diseñada para mirar hacia el futuro.