En su colección Otoño 2025 para Dior, Maria Grazia Chiuri propone una reflexión profunda sobre el cuerpo, la tradición y el espacio a través de una reinterpretación del kimono. Inspirada por la elegancia del vestuario japonés y los archivos históricos de la maison, Chiuri transforma el kimono en una estructura contemporánea que envuelve, moldea y respeta el cuerpo.

Lejos de replicar diseños del pasado, Chiuri toma como punto de partida las creaciones de Monsieur Dior —como el Diorpaletot— y las reinventa con líneas amplias, cinturones que definen sin oprimir y tejidos que fluyen con propósito. La seda, el bordado dorado y los estampados sutiles evocan atmósferas más que decoraciones, en una colección donde cada prenda actúa como una microarquitectura.
La paleta es contenida: negros intensos interrumpidos por destellos dorados y motivos florales. La silueta, en calma: pantalones amplios, faldas largas, movimiento silencioso. No hay estridencias, solo precisión.

Más que una fusión cultural, Chiuri presenta un diálogo entre formas, emociones y filosofía del vestir. En Dior Otoño 2025, la ropa no solo viste: estructura, acompaña y expresa la complejidad de lo vivido.
