El fenómeno de ‘La asistenta’ continúa. Menos de un mes después de su estreno en cines, Lionsgate ha confirmado oficialmente el desarrollo de una secuela del thriller psicológico protagonizado por Sydney Sweeney, que volverá a ponerse en la piel de Millie Calloway. El nuevo proyecto llevará por título ‘El secreto de la asistenta’ y adaptará la segunda novela de la trilogía superventas de Freida McFadden.
La decisión llega impulsada por unos resultados contundentes en taquilla. Desde su estreno el pasado 19 de diciembre, la película ha recaudado 133 millones de dólares en apenas dos semanas y media, consolidándose como uno de los éxitos más inesperados del año. Un rendimiento que ha acelerado la luz verde del estudio, aunque el desarrollo de la secuela llevaba ya varios meses en marcha.
Además de Sydney Sweeney, regresan también Michele Morrone y el director Paul Feig, reforzando la continuidad creativa del proyecto. Según ha confirmado el estudio, el rodaje comenzará a lo largo de este mismo año, manteniendo el tono psicológico y perturbador que definió a la primera entrega.
La película original seguía a Millie Calloway, una joven con antecedentes penales que acepta un trabajo como asistenta interna para la adinerada familia Winchester. Lo que parecía una oportunidad para rehacer su vida pronto se transformaba en una pesadilla marcada por la manipulación, el control y secretos cada vez más inquietantes. A medida que avanzaba la historia, Millie descubría que la verdadera amenaza no estaba fuera de la casa, sino dentro.
Con ‘El secreto de la asistenta’, la narrativa se adentra en una nueva capa psicológica del personaje, ampliando su pasado y profundizando en las consecuencias de las decisiones tomadas. La adaptación del segundo libro promete elevar la tensión emocional y moral, manteniendo al espectador en un terreno cada vez más inestable.
Para Sydney Sweeney, el proyecto consolida su posición como una de las actrices más solicitadas del cine comercial contemporáneo, capaz de liderar títulos de alto impacto más allá del drama televisivo. Para Lionsgate, la secuela confirma que el thriller psicológico sigue siendo un terreno fértil cuando combina narrativa adictiva, personajes complejos y una ejecución eficaz.