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Manu Ríos volvió a demostrar durante la última Paris Fashion Week que su relación con la moda hace tiempo que dejó de ser circunstancial. El actor español fue uno de los invitados más fotografiados del desfile Primavera Verano 2027 de Saint Laurent, donde compartió front row con nombres como Rami Malek, Hailey Bieber, Zoë Kravitz y Kate Moss.
La cita reunió a algunas de las figuras más reconocibles de la industria bajo enormes candelabros y con la Torre Eiffel como telón de fondo. Mientras Anthony Vaccarello presentaba una colección de espíritu nocturno, marcada esta vez por los reflejos dorados y una visión especialmente sofisticada del lujo, Ríos encontró su propio momento fuera de la pasarela.
Y no necesitó recurrir a nada especialmente estridente para conseguirlo.
El traje de Manu Ríos que convirtió la estética de oficina en algo mucho más interesante
El actor apostó por un traje de raya diplomática con una silueta que resumía bastante bien el lenguaje masculino que la casa francesa ha construido durante los últimos años: hombros potentes, solapas afiladas, chaqueta de corte recto y un pantalón de pinzas amplio que caía limpiamente sobre unos zapatos negros clásicos.
La inspiración ochentera estaba ahí, pero sin caer en el disfraz. El resultado tenía algo de ejecutivo de otra época trasladado directamente a 2026.
La verdadera diferencia apareció en la parte superior. Ríos sustituyó la previsible camisa blanca por una camisa de rayas azules y añadió una corbata gris también estampada que llevaba parcialmente escondida dentro de la propia camisa.
Ese pequeño gesto recuperaba uno de los códigos que Saint Laurent ya había introducido anteriormente en su propuesta masculina y conseguía romper con la rigidez habitual de un look de sastrería.


De los Oscar a París: Manu Ríos encontró en Saint Laurent su mejor uniforme
La aparición volvió a confirmar una relación estilística que lleva varias temporadas consolidándose. Ríos ya había elegido diseños de la maison para algunas de las grandes citas de su carrera, entre ellas los Oscar 2026, y la sastrería de Vaccarello se ha convertido prácticamente en uno de sus recursos más reconocibles.
El actor ha encontrado especialmente bien su sitio entre trajes amplios, referencias de los años 80, camisas clásicas reinterpretadas y pequeños gestos capaces de cambiar por completo un estilismo.
Su presencia en París llegó, además, en un momento de fuerte proyección internacional para el español, con nuevos proyectos cinematográficos en camino y una agenda cada vez más vinculada a las grandes firmas.
Cuatro días después del desfile, el look seguía funcionando por una razón bastante sencilla: no intentaba llamar la atención a cualquier precio. La precisión del traje, el juego de rayas y una corbata colocada de forma inesperada fueron suficientes para convertir a Manu Ríos en uno de los hombres que más miradas concentraron aquella noche en París.



