Después de casi cuatro décadas dirigiendo la edición estadounidense de Vogue, Anna Wintour ha anunciado que deja su cargo como editora en jefe, según han confirmado varios medios especializados. No obstante, mantendrá sus funciones como directora global de contenido de Condé Nast y como directora editorial internacional de Vogue, dos puestos clave en el futuro editorial del grupo.
A sus 75 años, Wintour comunicó internamente que ya busca sucesor. El CEO de Condé Nast, Roger Lynch, explicó en The Wall Street Journal que ha estado combinando tres puestos desde 2020 y que “es momento de dedicar tiempo a quienes la necesitan”.
Wintour dio momentos icónicos a la historia de la revista —como su portada de 1988 con alta costura y vaqueros de $50— y posicionó Vogue como autoridad global. Pero en los últimos años, sus decisiones editoriales han sido cuestionadas por desconexión con las nuevas generaciones. El relevo se vuelve urgente, y muchos esperan que quien tome su lugar aporte una mirada joven, fresca y representativa del presente.